Análisis

ANÁLISIS | Windbound surca las aguas de sus limitaciones

El desarrollador 5 Lives Studios nos trae un intrigante juego de supervivencia con elementos de navegación y una gran inspiración en Zelda. Esto es Windbound

Sólo hace falta echarle un vistazo a su tráiler para saber exactamente de dónde saca Windbound su inspiración. Tanto su estética como su jugabilidad general—y su música, cuando la escuchamos—alude fuertemente a The Legend of Zelda: Breath of the Wild, pero con una generosa dosis de Wind Waker para equilibrar. Es una idea fantástica en concepto, pero, ¿llega a serlo en la práctica? Es hora de embarcarnos en la aventura que nos ofrece 5 Lives Studio y ver si sale a flote o si se va a pique.

Windbound - Official Gameplay Trailer

La tribu de Kara, nuestra protagonista, la está pasando mal: luchando para dominar sus embarcaciones contra la tormenta que los ha atrapado en medio del océano, una enorme criatura marina ataca repentinamente, haciendo naufragar a nuestra joven guerrera. Sola, sin siquiera una balsa o cualquier herramienta para construirla, Kara debe valerse de su fuerza e instinto para sobrevivir en este extraño mundo, aprendiendo de su historia e intentando regresar con los suyos… si es que sobrevivieron.

Es innegable que los desarrolladores se han inspirado en la última gran aventura de Link para darle forma a este juego. Windbound posee muchos elementos reconocidos del título de Nintendo, pero también los adapta con otros factores para mezclarlos en algo un poquito más interesante. El juego en sí es una aventura de supervivencia a lo largo de cinco sectores de océano encerrados en el ojo de una feroz tormenta que nos impide ir más allá de los límites establecidos. En cada capítulo la misión consiste en navegar las aguas en búsqueda de los tres Pilares erguidos en distintos puntos del mapa, para luego viajar a la isla del portal que nos llevará a una instancia de historia.

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Hoy comemos asado

Hoy comemos asado

Estas instancias revelarán poco a poco el argumento de fondo, aunque mayormente sin enunciar palabras y basándose en grabados en una pared. De todas formas es una historia bastante simple y sencilla, pero lo suficientemente aceptable para justificar el esfuerzo. Acto seguido navegaremos por un pasillo marítimo colmado de obstáculos, acompañados de un repunte musical que convierte estos segmentos en uno de los más emocionantes del juego; para luego arribar a la cámara del Portal, que nos conducirá al siguiente capítulo y, por ende, al nuevo mapa a explorar.

Lo dicho anteriormente es la estructura básica de Windbound. El resto es pura supervivencia, recolección de recursos y construcción de herramientas, armas y nuestra eventual embarcación. Todo el que haya jugado cualquier juego de supervivencia sabrá exactamente qué hacer: juntar materiales y combinarlos para obtener otras cosas, mejorando nuestro equipamiento con el paso del tiempo y de la calidad de todo lo que vayamos encontrando y creando. Esto incluye nuevas opciones ofensivas para enfrentar a la fauna autóctonas, defensas adicionales para nuestra protagonista, y la posibilidad de crear fogatas para curar cuero y cocinar alimentos.

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¿No les dije? Asado

¿No les dije? Asado

Kara sólo podrá nadar tanto como su barra de energía se lo permita, de manera que intentar viajar por cuenta propia de isla a isla es imposible. Por fortuna tendremos a nuestra disposición piezas de embarcación que podremos erguir, incluyendo cubiertas, flotantes y velas que atrapen el viento. Hay un especial énfasis en la construcción de nuestro navío, permitiéndonos crear vehículos enormes si contamos con los materiales necesarios; pudiendo además incluir recipientes para almacenar ítems y fogatas para cocinar durante el viaje. Nuestra humilde balsa tranquilamente puede volverse nuestro cuartel general flotante, aunque en mi experiencia diré que no es demasiado prudente construir en dimensiones exageradas, pues en instancias avanzadas del juego nos toparemos con zonas de rocas que serán una pesadilla para estos barcos de gran tamaño.

La navegación en sí es uno de los puntos más interesantes. En un principio, cuando nuestro inventario carece de variedad, un simple bote es lo mejor que podremos fabricar, dependiendo del poder de remos para movilizarnos por las aguas. Ya con la instalación de una vela los remos pasan al olvido y el juego hace honor a su nombre, haciendo del viento nuestro medio de locomoción. Es un poco extraño de controlar al principio, pero con un poco de práctica descubriremos que valernos del viento para desplazarnos por las aguas es una de las actividades más fascinantes que encontraremos en Windbound.

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Con mi barca yo me iré a naufrag--NO, PARÁ...

Con mi barca yo me iré a naufrag--NO, PARÁ...

Aprender a mover la vela para capturar el ángulo perfecto del viento, tomando en cuenta qué tanto la hemos desplegado, resultará en una fuerza de impulso que moverá nuestra barca en la dirección deseada. Aún con viento en contra es posible desplazarnos, aunque esto ya requerirá de un poco más de pericia y—sobre todo—paciencia. Es notable la forma en que las aguas mecen a nuestro barquito, con las olas yendo y viniendo y nosotros debiendo mover la vela para ajustar dirección y velocidad. Esto es particularmente emocionante en aquellas secuencias aceleradas entre capítulos, en los pasillos marítimos.

Más allá de todas sus evidentes bondades, el verdadero problema de Windbound es que se queda corto en varios aspectos. Tal vez es la enorme inspiración con Zelda, pero uno realmente espera que el juego se expanda en una especie de mundo abierto, cuando en realidad jamás se aleja del formato de islas desperdigadas por el mapa; que no es un mal concepto, pero que no se siente enteramente diferente, capítulo tras capítulo. Sí aparecen nuevos peligros y materiales a descubrir, pero no se siente a suficiente.

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Un buen día de cacería

Un buen día de cacería

Lo mismo ocurre con el combate. No hay una verdadera amenaza general, u hordas enemigas, o entidades maléficas. Todo el juego orbita alrededor de la supervivencia, y en tal caso nuestro único interés en eliminar criaturas es, mayormente, obtener las materias primas que dejan sus cadáveres. Algunas de estas criaturas son más agresivas y nos atacarán al vernos, pero sólo actúan como la naturaleza les pide hacerlo. Por otro lado, no hay una gran cantidad de ítems a fabricar. Hay mejores opciones que una lanza de hueso y un arco de madera, pero ya con estos elementos básicos—y un poco de habilidad—podremos manejarnos muy decentemente. Los exploradores más avezados descubrirán que muchas islas ocultan materiales mucho más especiales y, en otros casos, cristales que aumentarán nuestros niveles totales de Salud y Energía; muy preciados para ayudarnos a mantenernos con vida.

Tal vez esto se deba al modo Supervivencia del juego. Windbound permite encarar la aventura en dos modos: en Historia (Story) mantenemos todo nuestro inventario al morir, y además reiniciamos el juego desde el inicio del capítulo en el que nos encontrábamos, además de que los combates se hacen un poquito más fáciles. En Supervivencia (Survival) tenemos una experiencia más Roguelike, con muerte permanente y combates más aguerridos. Esto puede explicar por qué sólo hay cinco capítulos y no tanta variedad de ítems, armas y enemigos. A los interesados, recomiendo empezar probando el modo Historia y, si les gusta lo que ven, arriesgarse con el modo Supervivencia; especialmente si ya terminaron el juego en el modo anterior.

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Los pantanos son difíciles de navegar

Los pantanos son difíciles de navegar

Y sin embargo, sigue estando esa sensación de que se podría haber hecho un poquito más. El juego también es culpable de algunos bugs menores, la mayoría de ellos gráficos, pero que no afectan realmente a la jugabilidad, aunque ha habido reportes de problemas mayores que, al menos en mis más de 10 horas de juego, no he tenido el desagrado de encontrar y, por lo tanto, no puedo realmente hablar de ellos.

Durante toda mi estadía en Windbound sentí que el juego estaba a dos o tres decisiones, dos o tres pasitos, de volverse una de las mejores aventuras que he vivido este 2020; pero el juego siempre se achicaba a último momento, manteniéndose en su zona de confort y no arriesgándose a ir ese poquito más allá que necesitaba. Así y todo, sigue siendo un juego que disfrute mucho y que no tengo problema en recomendar. Quizá lo más triste es que, de ahora en adelante, lo único que voy a esperar de cualquier próxima gran aventura de Zelda es esa mezcla de Breath of the Wild y Wind Waker que 5 Lives Studios logró mezclar con tanta maestría en este título. Una excelente idea… que no llegó a flotar del todo.

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WINDBOUND

28/08/2020 (PC, XBOX, PS4, SWITCH)
8.0

Superé la campaña de Windbound en Modo Historia tras aproximadamente 10 horas de juego, con un par de horas adicionales dedicadas a explorar el modo Supervivencia. Windbound tiene un concepto magnífico y una ejecución lo suficientemente buena para recomendarlo, aunque sufre un poco al no atreverse a explotar más lo que ya venía haciendo bien. Personalmente es una de las cosas más lindas que he jugado este 2020, aunque reconozco sus limitaciones.

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