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5 Razones por las que Vanguard va a salvar a Warzone

Vanguard va a ser el Call of Duty más conectado de la serie, su integración con Warzone llega a fin de año y te contamos por qué va a revitalizarlo

Cuando Warzone se anunció en 2020 todos los vientos parecían soplar a su favor: Verdansk se presentaba como el mapa más grande de los Battle Royale, el único con la posibilidad de hospedar a 150 jugadores y la capacidad necesaria para crear enfrentamientos tan frenéticos como divertidos. El comienzo fue grandioso y la integración con Modern Warfare (2019) sirvió para fortalecer la experiencia, el resultado fue un período de gracia en el que todo era diversión. A partir de la temporada 3 comenzaron a aparecer los problemas: las pisadas no sonaban bien, en especial en el Gulag, algunas armas estaban completamente desbalanceadas y los cheaters habían encontrado la forma de sacar ventaja.

Worldwide Multiplayer Reveal | Call of Duty: Vanguard

La llegada de Black Ops Cold War llenó de colores el mapa grisáceo de Verdansk, llevando al battle royale a la guerra fría y dejando el desarrollo en manos de Raven Software. Desde entonces Warzone es una experiencia distinta, menos balanceada y más orientada a la acción sin sentido. Con la salida de cada Battle Pass llegaban armas nuevas y absolutamente rotas, con miras telescópicas que no reflejaban la luz del sol (la única forma de saber si un sniper te está apuntando), pistolas automáticas con cargadores enormes que opacaban a las mejores SMG y hasta fusiles tácticos que disparaban a la misma distancia que uno de francotirador. La inclusión de Rebirth Island fue sólo un snack para saciar la creciente hambre de contenido de la audiencia y los sucesivos intentos de “refrescar” la experiencia en Verdansk terminaron introduciendo más bugs que features. La gota que rebalsó el vaso fue la obscena cantidad de cheater que arrasan los servidores, aparentemente inmunes a los baneos masivos, que gracias al crossplay también afectan a los jugadores de consolas. Sí, el panorama actual es desalentador, pero tenemos 5 razones para creer que Call of Duty: Vanguard podría ser el salvador de Warzone.

La ambientación en la Segunda Guerra Mundial

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Puede parecer simplemente una cuestión de gustos, pero la idea de un battle royale ambientado en la época de la Segunda Guerra Mundial me parece irresistible. Todavía no se sabe a ciencia cierta cómo Activision planea incorporar el contexto histórico a Warzone, pero no me extrañaría que todo lo que suceda en el nuevo mapa sea una suerte de flashback. En ninguna de las gacetillas de prensa se confirma si Verdansk convivirá con Pacific luego de la integración con Vanguard a fin de año, tal vez le den un merecido descanso, pero si eventualmente coexisten puede que ofrezcan dos propuestas opuestas. Por un lado el combate moderno en el mapa de siempre y por el otro una experiencia más visceral y frenética en la nueva isla selvática. Todo parece indicar que podremos conservar todo el arsenal que tenemos desbloqueado, pero todavía no aclararon que podamos usarlo todo en Pacific: ¿Se imaginan Warzone sin Heartbeat Monitor ni miras infrarrojas? Me encantaría que los accesorios más tecnológicos queden limitados a Verdansk 1984 y creo que la nueva ambientación le brinda una oportunidad única a Raven Software para renovar la propuesta y enderezar el timón de Warzone.

El sistema RICOCHET Anti-Cheat

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Si jugás Warzone ya te cruzaste con cheaters, te arruinaron la partida y seguramente terminaste frustrado. Estos jugadores disfrutan utilizando programas que les dan todo tipo de ventajas: desde apuntar automáticamente a la cabeza, pasando por atravesar coberturas sólidas y hasta ver a través de las paredes. Call of Duty: Vanguard se lanza con el esperadísimo sistema RICOCHET Anti-Cheat, que tendrá un equipo de profesionales dedicados a actualizarlo a medida que vayan surgiendo nuevos programas para hacer trampa.

RICOCHET funciona en dos frentes, desde el servidor y en la PC del jugador. Los servidores cuentan con herramientas de monitoreo para identificar cheats, procesos de investigación para eliminar cheaters y actualizaciones constantes para fortalecer la seguridad de las cuentas. Desde el lado del usuario incluye un controlador de nivel de kernel de PC, desarrollado exclusivamente para Call of Duty, que se lanzará en Warzone junto con la actualización Pacific a finales de año. Éste ayudará a identificar cheaters, revisando los programas que interactúan e intentan manipular Warzone, y enviará la información al equipo de seguridad. Es cierto que el controlador tiene un nivel de acceso muy alto, pero a esta altura es preferible ceder permisos si eso lleva a prevenir la presencia de tramposos.

El nuevo mapa “Pacific”

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Warzone necesita un nuevo mapa urgente y la actualización Pacific parece ser todo lo que estábamos esperando. Luego de un año y medio de jugar siempre en el mismo mapa, por más que fueron incorporando pequeñas variaciones y modificaciones, era imposible evitar el desgaste. El nuevo mapa propone exactamente lo opuesto a Verdansk, en lugar de una ciudad arrasada por la guerra y repleta de cráteres tendremos una jungla verde, con colores vibrantes y colinas con edificaciones nuevas. En lugar de rutas asfaltadas y un acueducto abandonado habrá cataratas y ríos llenos de vida, incorporando además nuevos sonidos constantes que podrían llegar a enmascarar los pasos de los otros jugadores. En el breve teaser tráiler vimos zonas edificadas, una paleta de colores vibrante y hasta una cueva. Según Activision, Pacific tendrá un tamaño similar a Verdansk, llegará a Warzone junto con la integración a Vanguard y el sistema RICOCHET Anti-Cheat entre finales de noviembre y comienzos de diciembre.

La integración con Vanguard

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A esta altura es evidente que Warzone se alimenta del pase de batalla del Call of Duty de turno y Vanguard no será la excepción, de hecho promete ser el juego más conectado de la saga. La integración completa con Vanguard llegará a finales de año, traerá un fantástico mapa nuevo y una respuesta real al problema de los cheaters, pero además nos permitirá utilizar un arsenal completo de armas de la Segunda Guerra Mundial. Las armas de Black Ops se impusieron en el meta de Warzone porque estaban desbalanceadas, quizás en parte porque pertenecían a otro motor de juego, pero Raven Software parece haber aprendido la lección.

El primer paso de la integración fueron los 24 niveles extra del pase de batalla de la temporada 6 recargada, que nos dieron acceso a ítems de Vanguard y una muestra del nuevo armamento. Las dos armas nuevas son el fusil táctico M1 Garand y un rifle de asalto alemán, cada una tiene dos blueprints desbloqueables en diferentes tiers, pero lo más interesante es que vienen más accesorios pre-configurados. Hasta ahora las armas de Black Ops Cold War y Modern Warfare en Warzone permitían 5 accesorios a la vez, pero con los cambios al sistema de Armería que traerá la integración con Vanguard podremos equipar hasta 10 accesorios en una misma arma. Más opciones de personalización significa loadouts más específicos, hechos a medida para cada estilo de juego, y si a esto le sumamos las posibilidades de juego que ofrece el mapa Pacific no cabe duda de que la experiencia del battle royale se sentirá revitalizada.

El regreso del Motor de Modern Warfare (2019)

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Black Ops Cold War es un gran juego, tiene uno de los multi más divertidos, está repleto de mapas y el mejor modo zombies de los últimos años. El motor funciona genial para la campaña y el modo multijugador, pero Raven Software nunca lo pudo amalgamar con Warzone. Durante el último año soportamos, y hasta aprendimos a justificar, que las armas de Black Ops se sientan raras en el battle royale, que los accesorios funcionen diferente y hasta que hayamos pasado un año sin poder hacer proyectos propios, algo sencillamente incomprensible. Pero todo esto cambiará pronto, Call of Duty: Vanguard corre bajo el mismo motor de Modern Warfare (2019) pero incluye todo tipo de actualizaciones visuales, de reflejos, sombras y físicas. La transición entre Modern Warfare y Black Ops Cold War impactó negativamente en la experiencia Warzone, no sólo por la cantidad extraordinaria de bugs que aparecieron, sino porque las armas nuevas siempre salieron rotas. Todo indica que el regreso al motor original simplificará la transición a Vanguard, de la misma forma las armas nuevas deberían adaptarse mejor al battle royale. Esto no significa que no habrá bugs ni armas desbalanceadas, pero al menos podemos anticipar un funcionamiento más armónico y balanceado: algo que Warzone necesita con suma urgencia.

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