63 | Dead Cells | Los 100 mejores juegos de la década 2010
Tops

63 | Dead Cells | Los 100 mejores juegos de la década 2010

Plataformeros, Roguelikes y Metroidvanias hay muchos, pero muy pocos logran combinar esos tres géneros en algo realmente especial. Recordemos al fantástico Dead Cells en nuestra cuenta regresiva de lo mejor de lo mejor

Avatar de Maximiliano Baldo

Por: Maximiliano Baldo

Los Roguelike Plataformeros son juegos difíciles de diseñar; mucho más cuando se les intenta añadir un elemento cuasi-Metroidvania en el que la única forma de volver atrás es muriendo para reiniciar la partida. En teoría eso no debería funcionar jamás… pero en la práctica Dead Cells demuestra que no sólo es un concepto posible, también es uno muy divertido si se hace bien.

Hay tres elementos que Dead Cells domina de forma impecable. Su apartado audiovisual es lo primero que notaremos; un trabajo de pixelart maravilloso al que se le añaden varias capas de efectos especiales, transformando cada instancia de juego en un viaje de luces y colores como pocos títulos se atreven a ofrecer.

El segundo apartado es la jugabilidad en sí. Controlar a nuestro inusual protagonista—una baba verde que ocupa el cuerpo recientemente decapitado de un pobre diablo—es una delicia, tanto en la velocidad y versatilidad de nuestros agarres a plataformas superiores y barridas para evitar obstáculos y escabullirnos por pequeños pasajes, como también en el robusto sistema de combate compuesto por una gran variedad de armas y accesorios, cada uno con estilos de ataque y defensa diferentes.

Finalmente, está el elemento clave de todo buen Roguelike: progresión. Nuestro avance por cada área del juego nos permitirá recolectar Células de los enemigos caídos, pudiendo canjearlas por nuevas armas e ítems al pasar a la siguiente etapa. Incluso si no tenemos suficientes Células para adquirir nuevo material, podemos invertirlas para, eventualmente, cumplir con la cuota solicitada, de manera que toda nueva iteración es un avance en cierta medida. El elemento Metroidvania del juego está en la obtención de habilidades especiales que, una vez a nuestro control, nos darán acceso a nuevas áreas desde el inicio de la aventura.

Es admirable el alto nivel de adicción que genera su fantástica jugabilidad. El flujo de juego incita a movernos rápido y atacar con precisión, teniendo en cuenta las limitaciones de nuestro equipo actual. Cada golpe con nuestras armas tiene peso y se refleja tanto en la velocidad de ataque como en la potencia de los mismos, con cuchillas rápidas pero débiles y mandobles de lento uso pero con efectos devastadores. Combinen eso con toda clase de artilugios de apoyo—bombas, torretas, trampas, cuchillos arrojadizos—y el resultado es uno de los juegos más satisfactorios de este género tan complejo.

Dead Cells triunfa en lo que se propone y deja la barra muy alta para cualquiera que intente seguir sus pasos. Es tanto un excelente Plataformero de acción como un gratificante Roguelike, y consigue mezclar un poco de todo para que el resultado sea siempre mayor a la suma de sus partes. Y siempre vamos a querer jugar una partidita más; que es el mejor elogio que un juego pueda recibir.

Estudio: Motion Twin
Lanzamiento: 6 de Agosto de 2018
Plataformas: PC, Xbox One, PlayStation 4, Switch, iOS

A lo largo de los últimos meses de 2019 vamos a elegir los 100 mejores juegos de la década de 2010. Todos los días vamos a postear dos de los elegidos, desde el 28 de octubre hasta el 16 de diciembre, día en el que vamos a presentar los 5 mejores de los últimos 10 años. Podés seguir la lista todos los días entrando a este hashtag.

En esta nota
  • los 100 juegos de la decada 2010

Comentarios