47 | The Witcher 2 | Los 100 mejores juegos de la década 2010
Tops

47 | The Witcher 2 | Los 100 mejores juegos de la década 2010

Diríamos: 'El capítulo oscuro de la saga', pero Witcher no conoce puntos intermedios.

Avatar del

Por: Tomás García

La aparente perfección de The Witcher III: Wild Hunt no es casualidad. No pasó de la noche a la mañana, ni fue de chiripa. La tercera entrega de The Witcher es el resultado de años de trabajo y desarrollo. Después de pasar por el infierno literal que fue el caótico desarrollo del primer juego —que pasó a ser de un CRPG isométrico, a uno más orientado a la acción directa, en tercera persona— buscaron optimizar los procesos de desarrollo y disminuir el margen de error lo más posible. Esto, al parecer los convirtió en una máquina tecnológica súper eficiente capaz de meter la majestuosidad de Wild Hunt en la exquisitez Nintendo Switch.

Pero como bien dijimos, este "imposible" logro y juegos como Cyberpunk, no se dieron de un momento a otro. Es el resultado de mucho trabajo, adaptabilidad y la construcción de un equipo con consciencia. En el caso de The Witcher, para llegar a Wild Hunt hizo falta  de pasos intermedios como el primero y el segundo título, que difieren mucho entre sí, pero son claves para entender este presente. Porque fue el increíble salto de este último lo que nos hizo girar la cabeza al Este y notar por primera vez que estos polacos chiflados eran cosa seria.

The Witcher II encuentra Geralt de Rivia todavía luchando por recuperar su memoria, y para peor de males, acusado de regicidio. Esta continuación directa del primer juego nos permite conocer un poco más sobre los Witcher, principalmente los rebeldes, aquellos que ya no son fieles al 'Camino' de los 'Brujos', como Leto. Pero también nos inundó de lore, haciendo principal foco entre el conflicto entre humanos y no-humanos, con resultados bastante elocuentes. Mientras que el primer juego — y el tercero lo revisitó— era capaz de enviarte a través de dimensiones y mundos, el segundo buscó ser más unidimensional y darnos una experiencia más guiada, a cambio de una mayor profundidad narrativa.

The Witcher II fue un paso clave en muchos aspectos, incluido la necesaria "consolización" de la serie.

The Witcher II le permitió a CD Projekt Red desarrollar dos aspectos que serían claves para el desarrollo de la serie, pero también para el estudio en sí. Por un lado, sus dotes narrativos, con una historia muy cargada políticamente, pero donde las verdaderas estrellas, en lugar de los conflictos, eran los personajes. Además, era reactiva a las acciones del jugador, al punto que un acto entero podía ser en regiones totalmente diferentes, dependiendo de lo que haya ocurrido antes. Y por otro lado, la parte tecnológica. El desarrollo de su propio motor —bautizado REDEngine— les permitió dar un salto de calidad gigante, y también prever para el futuro. Si los ponemos lado a lado, el primero parece el hermano que escondemos en el ático. ¡Abominación!, diría Frank Herbert.

Pero hubo un aspecto que lo hizo resaltar en la industria de 2011: Su ambivalencia moral. A diferencia de otros juegos, tipo Mass Effect —que representaba al gigante de los RPG BioWare— que ponían carteles gigantes sobre el desplazamiento moral del jugador, CD Projekt Red le dio rienda libre —curiosamente CD Projekt Red, literalmente púpilo de BioWare en épocas de Baldur’s Gate—, con una historia que no juzga las decisiones sino que reacciona a ellas y obliga a enfrentar las consecuencias, sean cuales sean.

En The Witcher II, Geralt ya había pasado su etapa de roedor anémico del primer juego.

The Witcher II estaba muy lejos de ser perfecto. Por ejemplo, el combate fue un gran punto de crítica. Aunque tuvieron éxito en llevarlo a un sistema más dinámico, podía terminar siendo bastante frustrante en los enfrentamientos más complicados. Aún así, era también más metódico, obligandote a planificar cada encuentro, tomando antes de los elixires y pociones antes en vez de durante.

La tercera entrega sopesó todo lo bueno que hicieron los dos juegos anteriores, y buscó encontrar un lugar común entre las mejores ideas de cada uno. El resultado es una experiencia sumamente curada, pero al mismo tiempo abierta y siempre cambiante. El vasto mundo del primer juego, mezclado a los gráficos, ambientación, narrativa y mejoras de calidad de vida que trajo la secuela. Las obras maestras no son casualidad. Requieren trabajo y evolución, que muchas veces queda escondida en los momentos privados del artista, pero en el caso de The Witcher, pudimos ver gran parte de esa evolución en asientos de primera.

Estudio: CD Proket RED

Lanzamiento: 17 de mayo de 2011.

Plataformas: PC, Xbox 360, Linux, MacOS

A lo largo de los últimos meses de 2019 vamos a elegir los 100 mejores juegos de la década de 2010. Todos los días vamos a postear dos de los elegidos, desde el 28 de octubre hasta el 16 de diciembre, día en el que vamos a presentar los 5 mejores de los últimos 10 años. Podés seguir la lista todos los días entrando a este hashtag.

En esta nota

Comentarios