Análisis

ANÁLISIS | Star Wars: Squadrons es Star Wars en su máxima expresión

Star Wars: Squadrons trae las mejores ideas de los viejos X-Wing, TIE Fighter y les agrega VR, convirtiéndose así en la mejor experiencia Star Wars en años.

Usar un sable láser es inequívocamente el sueño de muchos durante generaciones, desde la primera vez que vimos uno en acción en el clásico Star Wars Episodio IV: Una nueva esperanza. Visualmente es impactante, desde luego, y los duelos suscitan momentos muy punzantes a lo largo de la saga. Pero pilotar naves tampoco es poca cosa, y de hecho, muchos de los grandes momentos de la serie transcurren durante las batallas aéreas planetarias o espaciales; “dogfights” puras y duras a bordo de gigantes de hojalata con el poder de fuego para derribar un coloso como la Estrella de la Muerte. Curiosamente, juegos de Star Wars hay miles, pero no hay muchos con la idea de abordar lo que significa tripular uno de estos aparatos y formar parte de estas batallas tan épicas como frenéticas.

Para hablar de los pocos exponentes en esta línea, tenemos que remontarnos a los viejos X-Wing y TIE Fighter, ambos clásicos a esta altura, publicados a principios de los noventas. Es cierto que existen exponentes como los de la serie Rogue, pero ninguno de estos plantean la idea de imbuir simulación a la experiencia, mientras ascendemos rangos dentro de los escalafones militares del Imperio como también de la Alianza Rebelde. Y es acá donde entra Star Wars: Squadrons, porque es a todas luces, un digno sucesor espiritual de aquellos clásicos, pero más importante todavía, es la mejor experiencia Star Wars de los últimos tiempos en materia de videojuegos, al igual que un gran, gran juego.

Jugamos STAR WARS SQUADRONS || EN VIVO con Rippy y Guillo

Star Wars: Squadrons se ubica justamente en Star Wars Episodio IV: Una nueva esperanza, en el momento posterior a la destrucción de Alderaan por parte del Imperio. Ni más ni menos que Darth Vader nos encarga la primera misión: eliminar vestigios rebeldes de la zona. Pero el comandante de la tripulación imperial tiene un problema con esto: resulta que los rebeldes a los que Vader hace referencia no son más que civiles, por lo que termina cambiando de bando en medio de la misión, asistiendo a los inocentes para luego ser recibido por la Alianza Rebelde. Inmediatamente la perspectiva pasa a los Rebeldes: Leia Organa nos da un speech para salir a combatir, repeliendo fuerzas Imperiales para proteger al convoy civil. Este ida y vuelta es una constante en la estupenda campaña que Star Wars: Squadrons nos presenta, ya que la narrativa se posiciona desde ambas perspectivas en el conflicto.

Luego de esta introducción, Star Wars: Squadrons salta 4 años hacia adelante, con una Estrella de la Muerte destruida y el imperio reducido a su mínima expresión, mas no del todo erradicado. El conflicto central gira alrededor de un proyecto secreto de la Nueva República -la nueva denominación de los Rebeldes-, comandada ahora por el “traidor imperial” de la misión introductoria. Su subalterna inmediata es ahora una oficial de altísimo rango en el Imperio, que jura vengarse a toda costa de esta traición. Emociones no faltan en la historia, como tampoco giros inesperados y un repertorio de personajes muy profundos tanto de un lado como del otro; el guión y su ejecución es uno de los puntos fuertes, con una historia que calza perfecto en el universo Star Wars. Pero esto ni siquiera es lo mejor que tiene Star Wars: Squadrons. Esto está reservado para cuando nos sentamos en efecto a tripular alguna de las naves que que el título nos ofrece.

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Star Wars: Squadrons nos cuenta la historia del escuadrón rebelde conocido como Vanguard. Podemos personalizar los pilotos de ambos lados de la campaña.

Star Wars: Squadrons nos cuenta la historia del escuadrón rebelde conocido como Vanguard. Podemos personalizar los pilotos de ambos lados de la campaña.

Es difícil plasmar en palabras lo que se siente ya en los primeros instantes de la primera misión de Star Wars: Squadrons. Seremos testigos del abordaje de un TIE Fighter en primerísima persona, de su secuencia de despegue y su lanzamiento al espacio profundo. La adrenalina sube como cuando estamos empezando a rodar en una montaña rusa: la mejor manera de definir cómo se siente volar en cada una de las naves. Al principio es más excitación que otra cosa, puesto que jugar Squadrons no es algo sencillo. Al igual que los viejos X-Wing y TIE Fighter, el juego de EA Motive adopta una jugabilidad que se codea con los simuladores espaciales. Aunque hay posibilidades de hacer que el control sea amigable para todos por igual, ubicarse en el espacio y entender las maniobras que debemos ejecutar lleva su tiempo.

La recompensa llega cuando finalmente conocemos en profundidad cada nave, su armamento, su respuesta, y podemos hacer que vuele y haga piruetas con suma libertad, cosa que Star Wars: Squadrons logra enseñarnos a través de la extensión de su relato principal. Tal es así que la recomendación es jugar toda la historia para familiarizarnos con el extenso abanico de opciones al volar. Las naves por su parte, son recreaciones fieles a lo que vimos en películas, donde todo su instrumental está ahí para orientarnos y brindarnos información precisa del minuto a minuto que jugamos. Desde ahí tendremos que gestionar la energía de la nave para dedicarla al motor -ganando más velocidad- a las armas -más poder de fuego- o a los escudos -para resistir embates violentos. Todo será toma de decisiones en cuestión de segundos: una experiencia que cuando hace "click" en nosotros, nos hace sentir mejores pilotos que Poe Dameron, Luke Skywalker y Han Solo juntos.

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Siempre volamos en primera persona. No es para quejarse: se ve alucinante, en especial si personalizamos el interior con objetos como este ewok.

Siempre volamos en primera persona. No es para quejarse: se ve alucinante, en especial si personalizamos el interior con objetos como este ewok.

Squadrons recibe el nombre porque se centra justamente en dos escuadrones especiales, tanto de la Nueva República como del Imperio, y esto se traduce en que no estaremos solos en el espacio, sino con un equipo de cuatro tripulantes más. Cada uno de ellos tiene funciones particulares en la batalla, y podemos darles comandos específicos o asignar objetivos según convenga en cada misión. En este aspecto, las misiones poseen múltiples objetivos y su dinámica es muy variada: nos tendrán haciendo de todo un poco. Sorpresas guionadas tampoco faltan, tanto desde el punto de vista de la acción como desde la aparición de personajes míticos con los que eventualmente compartimos campo de batalla. Entre la jugabilidad, el sonido, la música, el parloteo por la radio, Star Wars: Squadrons nos mete ahí mismo en el conflicto, en el centro de la acción. No sos un espectador de lujo, sino que realmente sentís que formás parte de esto.

Y para aseverar este punto, Star Wars: Squadrons logra un maridaje perfecto con la realidad virtual. Esto se puede vislumbrar desde las pantallas intermedias entre batalla y batalla, donde podemos explorar la nave y partes de las bases espaciales saltando entre distintos puntos de perspectiva. Dentro de las naves, los cascos de realidad virtual aportan una visión periférica difícil de conseguir con teclado, mouse o joystick, llegando a sentirse como una ventaja por sobre quienes juegan de manera tradicional. Ni hablar si cuentan con un joystick de vuelo -Squadrons los soporta en PC y el resto de las plataformas-. Se lo puede disfrutar con un monitor y pad en mano, pero no hay dudas de que la experiencia definitiva se obtiene con un headset VR, incluso pese a que en PlayStation 4 la calidad visual no esté tan arriba en este aspecto.

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El instrumental de las naves es tan útil y preciso que hay un modo de juego que te permite valerte sólo de lo que estos te indican, dejando de lado todo tipo de asistencias visuales en pantalla.

El instrumental de las naves es tan útil y preciso que hay un modo de juego que te permite valerte sólo de lo que estos te indican, dejando de lado todo tipo de asistencias visuales en pantalla.

Como sea, Star Wars: Squadrons es despampanante, vistoso, con una factura técnica que no tiene nada que envidiarle a una producción AAA. Y hago esta salvedad porque cuesta 40 dólares en algunas plataformas: un precio que por lo que vimos hasta ahora, está más que justificado y hasta invitaría a tener ciertas sospechas porque lo que ofrece es mucho. Pero cuando pasamos al modo multiplayer -tal vez, la sección que más ilusiones despertaba- empezamos a entender el por qué del costo inferior. Y es que, por fuera de la brillante campaña, hay poco para acompañar la propuesta de Squadrons.

El modo multijugador está compuesto por dos modos centrales: “Refriega”, que es básicamente un team deathmatch de 5 contra 5 en distintos escenarios y el otro, el mejor, “Batallas de Flotas”, que combina elementos de PvP y PvE en batallas a gran escala de 5 vs 5 con distintas fases, algo parecido a las Grandes Operaciones de Battlefield V, con el objetivo final de destruir la nave capital del bando rival. Son dos modos de juego que para ser justos, funcionan perfecto y sacan a relucir lo bien que se siente y se juega Star Wars: Squadrons. Hay progresión por niveles y dos tipos de “moneda” que nos permiten personalizar nuestra nave con colores, objetos de adorno para el interior, calcos y más, como también armamento opcional para encontrar la mejor versión de, digamos, un Tie Bomber.

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El modo Batallas de Flotas te tendrá volviendo por más, siempre.

El modo Batallas de Flotas te tendrá volviendo por más, siempre.

En este último modo, es importante conocer cada tipo de nave ya que estas tendrán distintos roles en la batalla, al punto tal de que elegirlas implica comprometerse con una clase y una función determinada en la contienda. Jugar sin esta mentalidad hace difícil las partidas: lo que me sucedió mientras jugaba para este análisis. Más allá de este detalle, lo que menos gusta del Multiplayer es que carece de opciones y modos que lo conviertan en algo más atractivo; algo que trascienda o sume a la grandiosa jugabilidad que tiene y que le libre el peso de ser el único motivo que nos convoque. Y este es, creo yo, el punto más flojo de Star Wars: Squadrons que, por otro lado, cumple con todos y cada uno de los objetivos que se plantea y nos permite cumplir el sueño de estar al comando de una de estas legendarias naves.

De momento, Electronic Arts dice que no hay planes de expandir Squadrons a base de DLCs. Parece mentira que uno esté pidiendo esto cuando esa práctica suele estar aparejada a acciones deshonestas, pero es que hay tanto potencial para explotar en la obra de EA Motive que sería una pena que quede en lo que es hoy por hoy. Que no es poco, por cierto: porque es, sin ningún tipo de dudas, un juego excelente, y la mejor experiencia basada en Star Wars que nos dieron los videojuegos en los últimos diez años, como mínimo.

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STAR WARS: SQUADRONS

2/10/2020 (PC, PS4, XBOX ONE)
9.0

Jugué Star Wars: Squadrons en PC durante 15 horas, 8 para la campaña y el resto en los modos multiplayer. Aunque sean pocos modos de juego, pienso seguir surcando los cielos de la galaxia por mucho tiempo más.

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