Análisis

Rocket Arena | Jugamos el nuevo Hero Shooter de EA Originals

Pasamos el fin de semana explorando el acceso anticipado de Rocket Arena y te contamos nuestras primeras impresiones.

Rocket Arena marca el debut del sello EA Originals en el campo de los juegos como servicio, uno de los segmentos más competitivos de la industria, que muchos han intentado conquistar pero muy pocos lo han logrado. Más allá de los estudios de mercado que, asumo, Electronic Arts habrá realizado antes de ponerse a competir en el patio trasero de Blizzard, Epic y Activision, FinalStrike Games parece haber creado una propuesta sólida con buen potencial de crecimiento. En los siguientes párrafos voy a contarles mi experiencia con la versión de acceso anticipado de Rocket Arena que estuve jugando durante los últimos tres días.

Rocket Arena - Official Reveal Trailer

La propuesta de Rocket Arena tiene una base simple con grandes posibilidades de evolución y la curva de aprendizaje es gentil, dándonos la bienvenida desde las primeras horas. Las partidas son para 6 jugadores divididos en dos equipos de 3 héroes en un mapa pequeño, la idea general es atacar a los oponentes con los lanzamisiles y habilidades únicas de cada personaje para sacarlos del mapa. El daño acumulado nos hace más propensos a salir disparados por el aire, pero casi siempre hay oportunidades de regresar al combate y el juego nos da las herramientas necesarias para hacerlo. Ese modo, que es el corazón de Rocket Arena, se llama simplemente “Knockout” pero sus reglas sientan los cimientos del resto de los modos.

Dentro del apartado “Social”, que agrupa todos los modos no rankeados, vamos a encontrar el modo Arena: una lista de 10 mapas con 4 diferentes objetivos que rotan por batalla y es el único en el que logré encontrar partidas durante el fin de semana. En primer lugar tenemos “Rocketball”, un modo en el que una pelota aparece en un punto fijo y deberemos arrojar en la meta del equipo contrario. “Treasure Hunt” comienza similar al modo anterior, solo que aparece un cofre en un punto al azar del mapa, tenemos que agarrarlo y protegerlo mientras vamos vaciando su contenido. “Mega Rocket” consiste en capturar un punto durante cierto tiempo, estos cohetes gigantes van apareciendo al azar y el primer equipo en conquistar 5 se lleva la victoria. Finalmente “Knockout” que es la versión de Team Deathmatch de Rocket Arena.

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También incluye un modo cooperativo llamado RocketBot Attack, que consiste en repeler oleadas de enemigos controlados por la IA antes del límite de tiempo, y una pretemporada rankeada pero lamentablemente no tuve suerte con el matchmaking y me quedé sin probarlos, por lo menos hasta el momento de publicar este artículo. De todas formas pude jugar una buena cantidad de partidas en la playlist principal como para darme cuenta de que Rocket Arena tiene el potencial para hacerse de una buena comunidad, que será uno de los factores que definirá su desempeño en esta etapa de transición de la industria.

La experiencia de juego, más allá de los largos tiempos de matchmaking que superaban los 10 minutos, fue muy grata. Esta demora es comprensible ya que los servidores aún no están poblados por el público en general, pero existió a pesar de que activé el crossplay entre todas las plataformas. La jugabilidad en PS4 es fluida, el apartado artístico es atractivo y, si bien no se siente como una producción AAA, el juego en general se ve muy bien. El diseño de los 10 héroes disponibles está a la altura del resto de la propuesta, cada uno tiene una habilidad especial, un arma primaria y una secundaria con diferentes tiempos de cooldown. Además tienen fortalezas y debilidades que, en un contexto competitivo, podrían marcar la diferencia. Otro factor a tener en cuenta son los Artefactos que vamos desbloqueando a medida que subimos de nivel los personajes, que podrían dar lugar a builds para compensar las contras de los personajes. Por ejemplo, Blastbeard es lento y gigantesco pero parece más resistente al daño y cuenta con un campo de fuerza que repele enemigos. Con la combinación correcta de tres Artefactos podríamos hacerlo más veloz, tanto en el suelo como en el aire, y así transformarlo en un tanque de velocidad media.

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El contenido de lanzamiento parece ser un poco escaso, y no me refiero a la cantidad de héroes o mapas sino a las opciones estéticas de personalización. En el acceso anticipado pude ver varios colores para los mismos dos skins (a desbloquear pagando o jugando), efectos sencillos para el humo que dejan los enemigos al ser eliminados y partes para personalizar nuestro banner, pero nada que me haya llamado realmente la atención. La verdad es que me gusta comprar trajes, cajitas o accesorios para mis personajes favoritos y lo que ví tiene sabor a poco. Entiendo que esto podrá parecer un detalle insignificante para algunos, pero realmente no lo es, porque en definitiva representan la zanahoria en el extremo del palo que nos mantiene jugando partida tras partida.

A juzgar por los tres días que pasé jugándolo, Rocket Arena tiene una propuesta interesante y lo suficientemente fresca como para atraer a una buena base de jugadores. Con un par de horas de juego ya vamos a tener una idea de cómo jugar cada modo y a qué personaje elegir según los objetivos, gracias a una curva de aprendizaje bien pulida. Ya habrá tiempo para aprender a dominar los secretos del desplazamiento, los recovecos del mapa y las mejores estrategias para volver al ring luego de ser lanzados por un misil enemigo, pero por ahora deberemos esperar para ver cómo evoluciona el meta luego del lanzamiento oficial. Rocket Arena sale el catorce de julio para PS4, Xbox ONE y PC, y van a poder leer nuestro análisis completo en el transcurso de la semana.

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