Análisis
ps4

ANÁLISIS: Shadow of the Colossus (PS4)

De no estar universalmente establecido desde hace más de una década que Shadow of the Colossus es uno de los mejores títulos en la historia de los videojuegos, cualquiera podría tildar esta review de poco objetiva. El juego de 2005 de Fumito Ueda significó muchas cosas en mi vida. Por un lado, fue un fiel compañero en una etapa particularmente sombría y por el otro, fue la obra que me hizo tomar la decisión de querer trabajar en algo que se relacione a los videojuegos. Sin embargo, más allá de haberlo jugado en su versión original y su relanzamiento para PlaySatation 3, algo que nunca pude hacer fue revisarlo, por lo que hoy me voy a dar el gusto, no habiendo probado tan sólo la versión nueva, sino habiendo madurado mi opinión durante los últimos 12 años.

Si llegaron hasta acá sin tener la menor idea de que se trata, no dejen que nadie los señale y se ría. Mejor para ustedes tal vez, porque están ante una experiencia única en su mejor versión. En esta aventura de mundo limitado pero abierto, encarnamos a Wander, un joven a quien por su espada en una mano y damisela desmayada en la otra, le asignamos la calificación de héroe. Con el, se encuentra Agro, su fiel yegua y tal vez el caballo más famoso de los videojuegos después de Epona. Al llegar a un templo en ruinas y depositar a la joven en un altar, una voz nos dice que es imposible despertarla pero que quizá, si matamos a dieciséis criaturas fantásticas que se encuentran en los alrededores, algo puede llegar a pasar.

Y ya no hay nada más que explicar. Tenemos un arco además de la espada y si levantamos esta última apuntando al sol, un haz de luz nos indicará vagamente donde se encuentra nuestra próxima presa. La encontramos, la matamos, volvemos al templo y repetimos el proceso. El resto del juego pasa dentro de nuestra cabeza, pero para no simplificar el encuentro con estos titanes, dejo esta explicación para más tarde.

La epicidad de Shadow of the Colossus, lo que generó el boca en boca que lo llevó de la nada al clásico de culto y más tarde a juego insignia de Sony, es el enfrentamiento contra estas bestias gigantes de diversas formas y tamaños. Tortugas, águilas, serpientes, humanoides, todo un bestiario digno del más excitado de los criptozoólogos, que sin decir una palabra, nos cuentan un montón de cosas a través de sus cantos, barbas y cicatrices - ahora más visibles que nunca. El desafío está en encontrar como acceder a sus puntos débiles para luego matarlas. A veces es trepando por su pelaje sin que se den cuenta, mientras que otras es haciéndolos tropezar para acceder a algún tipo de saliente o provocarlos para que se concentren específicamente en nosotros. En algunas oportunidades, Agro se convierte en una herramienta fundamental para los encuentros. En otras, solo nos queda nuestro ingenio y un poco de buena suerte.

Porque no es sólo la inmensidad de los enemigos lo que hace de este título una aventura para los libros, sino también la pequeñez de nuestro personaje. No hay árboles de habilidades para expandir, o equipamiento para mejorar. Tenemos nuestra salud y nuestra estamina, y apenas podemos incrementarlas meras pulgadas, encontrando una fruta en particular y unos escurridizos lagartos de cola blanca para comer. Shadow of the Colossus es la definición de hacerse de abajo, en todos los sentidos. Porque cuando te estás haciendo de abajo, completamente solo, es fácil desorientarse y olvidar el objetivo principal. Entre faena y faena, mientras recorremos bosques, desiertos y pantanos, en nuestra cabeza nos vamos imaginando el próximo coloso, como lo vamos a hacer caer y las endorfinas que van a empapar nuestro cerebro cuando seamos la causa de que caigan más fuerte mientras más grandes sean. Y es por esto que uno tarda mucho en darse cuenta que desde su musicalización, los quejidos de las bestias y sus intentos de defenderse o escapar antes que atacar, la definición de héroe y las intenciones de nuestros personajes están bastante desdibujadas.  

Resultado de imagen para sotc ps4

Esta nueva versión de PlayStation 4 eleva estas sensaciones a un nivel que antes sólo existía en nuestra imaginación. Sin desmerecer el poderío y la osadía de la pequeña PlayStation 2 a la hora de llevarse puesto este título, la última consola de Sony permite que, cómo un cangrejo ermitaño, el juego se adapte a su nuevo y mejorado espacio, dándose el lujo de expandirse y lo que en algún momento no quedó otra que resolverlo con trucos de cámara y economía de recursos, ahora es un gigantesco hábitat natural. Y si toda esta belleza magnificada no fuera motivo suficiente para permitirse perderse en cada recoveco del mapa, el juego presenta una novedad en forma de monedas coleccionables, las cuales convencen hasta al más habitué de los jugadores a explorar cada rincón, una vez más. 

Aún con los mismos controles poco permisivos que apenas mejoran con la nueva configuración alternativa ofrecida, no tenemos que pasar más que media hora en este mundo para no querer volver a nuestra realidad. Y mientras que controles poco modernos pueden perjudicar la experiencia, en el gran conjunto de particularidades que es este juego, encajan a la perfección. De buenas a primeras, lo complicado de los controles brindan una sensación de esfuerzo a cada trote, salto y estocada que realizamos con el personaje pero, más allá de eso, Shadow of the Colossus no es un juego fácil de digerir. La creación de Team Ico es un viaje introspectivo, es una verdad incómoda, es darnos de frente con realidades inamovibles y decisiones que llevamos adelante sin haber tenido siquiera tiempo de considerarlas. Pocos títulos consiguen poner al jugador en el lugar del protagonista como este exclusivo de Play lo logra y es por eso también, que la experiencia final es única en cada jugador.


Básicamente podría haber resumido todo en un apartado gráfico soberbio que se adapta sin complicaciones a las exigencias del jugador y el desarrollador moderno. Como una banda que vuelve a grabar una antigua canción propia, esta experiencia es una obra que no debe dejar de sonar y perfeccionarse. Shadow of the Colossus siempre fue un juego adelantado a su época y ahora, finalmente, se puso al día con su propia mística. Si ya lo jugaron con anterioridad, se sentirán tan maravillados como la primera vez con sus dimensiones, su calidez y el aire de dudas y respuesta que componen su atmósfera. Si es la primera vez que van a emprender esta aventura, les deseo buen viaje. No van a volver de ella siendo la misma persona.  

LO MEJOR

  • El apartado Gráfico.
  • La nitidez de los detalles.
  • Los pocos agregados no tocan la esencia.

LO PEOR

  • Podría ofrecer una configuración de controles moderna.

Dejá tu comentario