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ANÁLISIS | Popup Dungeon y la fantasía de ser Dungeon Master

Un juego que emula el espíritu y carisma del rol de tablero; Popup Dungeon nos invita a jugar y crear nuestros propios delirios

Hubo un tiempo en que la industria de los videojuegos pasó por una fiebre de campañas financiadas por Kickstarter de la que obtuvimos varias joyitas y también un par de bodrios memorables. De aquel entonces, en un distante 2014, surgió el proyecto de Popup Dungeon; y desde esa misma época lo he bancado con mi plata, porque sus responsables ya me habían dado Ring Runner, uno de los híbridos entre shooter espacial y RPG más adictivos que todavía hoy voy a recomendar sin el más mínimo titubeo. ¿Qué podía aportar Triple.B.Titles al género de los juegos de rol más puro? ¿Sería su nuevo proyecto una joyita o un nuevo bodrio? Debieron pasar seis años… un poquito menos para los que probamos el juego en Beta… y hoy, al fin, puedo hablarles de esta curiosa creación.

Popup Dungeon | Launch Trailer

Popup Dungeon es algo muy especial. A primera vista puede parecer poca cosa; incluso da la impresión de que no hubo mucho esfuerzo de por medio, en particular porque los personajes que controlamos son básicamente cajas, todos los enemigos son imágenes estáticas, y los poderes y habilidades que utilizaremos están totalmente desbalanceadas. Semejantes cualidades no parecen apuntar a un juego de calidad… hasta que les damos el contexto apropiado. En el caso de Popup Dungeon, su contexto es la fuerza que une todos sus elementos en algo fascinante, porque éste no es un juego de rol típico, sino una de las mejores emulaciones de un juego de rol de mesa que he tenido el placer de jugar.

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Recorriendo mapas de cartón

Recorriendo mapas de cartón

Todo el apartado estético de Popup Dungeon le da la apariencia de un juego de mesa físico. Las piezas se guardan en una elegante caja estilo cofre, nuestras mejoras cuelgan de un collar, y hasta las mismas se obtienen de una especie de máquina expendedora. Todas las opciones y menús están representados por naipes o por botones en las estructuras de estas máquinas; y si bien puede resultar un poco incómodo, este sistema de botones y palancas integrados a los elementos del juego es sencillamente tan fascinante que se le pueden perdonar algunos caprichos de diseño.

Popup Dungeon cuenta con un puñado de modos de juego que se van habilitando a medida que superamos desafíos. La Torre del Mago sería el modo principal, que nos hace escalar los pisos de la epónima edificación. También encararemos Campañas individuales y un Modo Roguelike que carece de historia y prioriza el combate; y como broche de oro tendremos las campañas diseñadas por los propios jugadores; aunque de esto hablaremos más adelante.

Hay dos elementos centrales en la jugabilidad de Popup Dungeon. Por un lado está la narración de sus historias de fondo, y por el otro está la exploración de mapas y combate. La narrativa toma lugar sobre la mesa, con una serie de nodos que representan instancias de texto, diálogos, lanzamientos de dado para determinar los resultados de algún evento, y modificaciones a nuestro grupo y sus características. Muchas veces nuestras decisiones en algún nodo—o nuestra suerte al lanzar el dado—desviarán la trama en direcciones específicas. La exploración de mapas, mientras tanto, transcurre en instancias representadas por paredes de cartón pintado y adornos de papel. Podemos recorrer estos mapas a gusto, destruyendo todo el mobiliario si así lo deseamos (obteniendo algunas monedas si destruimos los objetos correctos) y encontrando algunos puntos de interés, especialmente cofres con botín, orbes y sellos que mejoran nuestras habilidades y, desde luego, instancias de combate.

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¡Al ataque!

¡Al ataque!

Las batallas en Popup Dungeon son por turno y transcurren en el mismísimo mapa que exploramos. Al iniciar el combate se nos da la oportunidad de colocar a nuestros personajes en posiciones estratégicas, teniendo en cuenta el orden de turnos indicado en el ángulo superior-derecho. Cada personaje tiene un número de puntos de acción que utilizaremos para movernos por el mapa y ejecutar habilidades propias, representadas por naipes. Algunas de estas habilidades son Reactivas; es decir, se activarán automáticamente cuando se den las condiciones indicadas; por ejemplo, cuando el personaje es atacado de frente, o cuando un compañero cercano recibe daños. Terminada la lucha pasaremos a examinar el botín obtenido; ya sea equipando parte del mismo en nuestros protagonistas y vendiendo los objetos inútiles por algo de oro. Si obtenemos habilidades o libros de mejoras también podremos aplicarlos a nuestros personajes en esta instancia. Una vez cumplidas todas las luchas del mapa se nos permitirá abandonarlo para continuar con la trama.

Es posible que las descripciones anteriores suenen extremadamente escuetas, pero es que no hay mucho más que decir sobre los elementos del juego; no porque no haya un considerable grado de profundidad en la jugabilidad general, sino porque Popup Dungeon está diseñado de tal forma que no se puede especificar una historia, un personaje, un mapa o cualquier otro elemento en particular. Y he allí la característica principal del juego: Popup Dungeon está diseñado para funcionar como un juego de rol de mesa y, como tal, no pretende que se lo tome en serio en ningún momento.

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Elegimos a nuestro equipo

Elegimos a nuestro equipo

Las campañas que nos ofrece son simpáticas, divertidas, a veces incluso delirantes, y eso está perfecto. Emula la sensación de estar jugando una sesión de rol con nuestros amigos, permitiendo irnos por las tangentes y salir con cualquier burrada al paso. ¿Cómo se explica, si no, que un Enano Guerrero de la Fantasía Medieval se encuentre repentinamente en un asteroide en medio del espacio, minando ladrillos con un láser? ¿O un Sargento militar moderno enfrentando un camarón gigante en un restaurante situado en plena mazmorra? Que haya una sólida lógica de fondo en la ejecución del juego no significa que deba haberla para los argumentos que hacen girar los engranajes. A veces simplemente basta con otorgarnos la estructura básica, las reglas elementales, y luego dejar que el jugador encuentre la mejor forma de utilizar las piezas que se le ofrecen.

Visto de ese modo, Popup Dungeon ya cuenta con una apreciación diferente, especial, que justifica su diseño y consigue sacarnos más de una sonrisa con su estética de juego de mesa. Hasta aquí podemos hablar de un juego de rol más suelto y relajado; pero hay otro elemento que hace de Popup Dungeon algo todavía más especial y que lo convierte en un potencial caos de diversión: el juego incluye un poderoso editor que le permite al jugador diseñar sus propias habilidades, ítems, personajes, enemigos y hasta campañas enteras.

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Creando un nuevo personaje

Creando un nuevo personaje

Tengo una profunda debilidad por cualquier juego que permita a sus usuarios crear contenido para el mismo, y Popup Dungeon abre las puertas a la creatividad de sus jugadores mediante una serie de pantallas de edición. Por supuesto, todo el contenido puede ser compartido online, de manera que ya pude experimentar descargando a Solid Snake, Mega Man y hasta a Steve (de Minecraft) para usar como personajes jugables; cada uno con poderes y habilidades propias; cada uno diseñado por otros usuarios. Yo mismo he integrado a un par de personajes propios al juego, y también me he adentrado al diseño de campañas personalizadas mediante el sistema de nodos.

Voy a decir esto respecto a todo el apartado de creación: es una colección de herramientas sumamente poderosas… pero también complejas y difíciles de utilizar, al menos en un principio. Al momento de escribir este texto no hay tutoriales apropiados para el sistema de creación, más allá de algunos video-tutoriales de parte de los propios desarrolladores en su canal de YouTube; pero no mucho más. Esto ha sido un experimento de prueba y error y; si bien disfruté muchísimo editando mis propios personajes, poderes y campañas; también seré el primero en admitir que la considerable flexibilidad y potencial del sistema de creación es proporcional a la dificultad de entrar a este callejón del juego.

Sin embargo, no es obligatorio siquiera tocar el editor si acaso no deseamos hacerlo. El juego en sí es más que suficiente para satisfacer la sed de rol de todo el que pase por sus mundos de papel, y siempre podremos descargar el contenido creado por otros usuarios. Popup Dungeon resulta ser, entonces, una experiencia muy agradable. Tal vez un poco difícil de encarar en un principio, a cuenta de su inusual estética y sistema de menús; pero una vez que entendemos que no hay que tomarse el juego en serio es cuando todas sus piezas empiezan a encajar con facilidad.

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Mega Man y Steve se enfrentan a un vampiro. ¿Qué más querés?

Mega Man y Steve se enfrentan a un vampiro. ¿Qué más querés?

Ciertamente no lo considero un juego para todo el mundo, pero cualquiera que haya disfrutado con una partida de rol de mesa encontrará en Popup Dungeon el mismo nivel de diversión, delirio y caos que hacen de esos juegos algo tan especial. Y para aquellos con aptitudes creativas, el juego ofrece todo un apartado especial dedicado a saciar esas ansias de diseñar contenido personalizado que, para mejor, luego podemos compartir con el resto del mundo. Sé que es algo que yo sí quiero hacer, y Triple.B.Games me acaba de dar las herramientas perfectas para hacerlo. Solamente tengo que aprender a usarlas, pero ese es otro tema.

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POPUP DUNGEON

12/08/2020 (PC)
8.0

Llevo más de 15 horas disfrutando de los juegos de mesa de Popup Dungeon; poco más de la mitad de ese tiempo encarando sus campañas y modos de juego, y el resto del tiempo diseñando contenido en sus complejos editores. En lo que a mí respecta el juego me gana por todos sus apartados, pero entiendo que esto no es necesariamente el caso con todos los jugadores. Si les gustan las experiencias de rol de tablero, recomiendo darle una merecida oportunidad.

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