Opinion

Pluma y Joystick | Sony, Microsoft y la grieta next gen

Mientras más nos acercamos al aniversario de la current gen, más se nota la diferencia entre cómo ambas compañías posicionan sus consolas.

Cuando miro el calendario, no solamente me doy cuenta que estamos acercándonos lentamente a fin de año, sino que también recuerdo que estamos a poco del primer aniversario de las consolas next gen. Es un tanto difícil de creer, porque la next gen todavía no se siente demasiado como current gen, aunque esto no es una sensación nueva. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo lo que sí se va notando con más fuerza son las diferentes filosofías y tácticas que adoptan los dos grandes: Sony y Microsoft. El comienzo de una generación es importante para marcar el rumbo de la generación entera, y las acciones de estas dos compañías dicen mucho sobre el futuro de estas consolas.

Lo que me lleva a querer examinar estas diferencias con un poco más de profundidad es un hecho reciente específico. Horizon Forbidden West, después de su retraso a febrero del año que viene, originalmente no iba a ofrecer una actualización gratuita de PS5 para aquellos que compren la versión de PS4. Quienes jueguen este título en PS4 y luego quieran pasar a la mejor versión, iban a tener que desembolsar $10 dólares extra. Jim Ryan, actual presidente de Playstation (y según a quién le preguntes el peor hasta ahora), anunció una marcha atrás en cuanto a esta actualización y ahora la gente podrá actualizar a current gen de manera gratuita. A pesar del escándalo, Ryan aclaró que este caso será una excepción, y que en el futuro las actualizaciones de otros juegos serán pagas.

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Spiderman: Miles Morales tuvo una actualización gratuita, tal y como Jim Ryan había prometido el año pasado.

Spiderman: Miles Morales tuvo una actualización gratuita, tal y como Jim Ryan había prometido el año pasado.

Esta controversia sobre la actualización next gen de Horizon no hace más que separar las filosofías de Sony y Microsoft en cuanto a su ideas sobre la next/current gen. De parte de Sony, queda claro que para ellos Playstation 5 es lo más premium de lo premium. La imagen que transmite Sony con sus decisiones es bastante clara: si vas a pagar una ridícula suma de dinero por una consola nueva, claramente podés costear juegos todavía más caros y actualizaciones pagas, porque estos productos “lo valen”. Microsoft, por el otro lado, busca construir un ecosistema gracias a Xbox Game Pass, Smart Delivery y demás políticas mucho más amigables: siempre y cuando estés jugando productos adquiridos a través de Microsoft, no importa realmente dónde los juegues; Xbox es más una marca que una consola. Más allá de la calidad de los juegos en sí, está claro que una de estas estrategias es más amigable para el bolsillo del consumidor mientras que otra parece hasta abusiva.

Como si eso fuera poco, los mensajes y la manera de comunicarse con la comunidad terminan separando a estas compañías todavía más. Jim Ryan hoy dice que las actualizaciones futuras serán pagas, pero el año pasado en entrevistas con el Washington Post explícitamente comentó que las actualizaciones iban a ser gratuitas porque es importante que el jugador tenga poder de decisión. Ni que hablar de los dichos sobre la importancia de las generaciones, antes de que la mayoría de estos juegos se anuncien también para Playstation 4, vaciando de significado las palabras de Ryan. Está claro que Sony no está en su mejor momento en cuanto a comunicaciones, y es una lástima especialmente cuando se compara con lo bien que se manejó en la generación anterior (aunque cabe destacar que en ese entonces Ryan no estaba a la cabeza).

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Ni siquiera va a hacer falta comprar Halo Infinite, ya que vendrá incluido en Game Pass tanto para Xbox como para PC.

Ni siquiera va a hacer falta comprar Halo Infinite, ya que vendrá incluido en Game Pass tanto para Xbox como para PC.

Por el otro lado, Microsoft no deja de mostrar señales de que aprendió la lección después del fiasco de Xbox One. Si uno va a criticar a Playstation por el declive en cuanto a opinión pública que viene teniendo bajo el mando de Jim Ryan, entonces es necesario aplaudir el auge de Xbox después de que Phil Spencer tomó las riendas. Quizás comparar a Jim Ryan con Don Mattrick sería demasiado extremo, pero es cierto que en aquellas épocas Xbox tenía una crisis tanto de identidad como de comunicación. Phil Spencer no solamente supo brindar mucha más transparencia, sino que también llevó a Xbox a un camino con una clara visión. Por más que algunos opinen que este tipo de movidas son consecuencia de ser la consola que “está perdiendo”, bajo el liderazgo de Mattrick algo como Xbox Game Pass probablemente nunca hubiese existido.

Las diferencias en comunicación e imagen son realmente lo que alarga la brecha entre Sony y Microsoft hoy en día, y esa diferencia no es más que una consecuencia natural de las estrategias de cada empresa. Jim Ryan, al ir contra sus propios dichos en cuanto a temas como actualizaciones a current gen, no hace más que manchar la reputación de Playstation y generar dudas entre el público sobre el liderazgo y futuro de la compañía. Mientras tanto, cada vez que Xbox añade un juego nuevo a Xbox Game Pass o anuncia algún título que se puede jugar tanto en Xbox como PC sin costo extra, uno se pregunta si eso no suena demasiado bueno para ser cierto. Que las consolas estén agotadas y haya faltante no tiene correlación con la imagen de las compañías; uno puede tener una Playstation 5 y así y todo preocuparse cada vez que se da una situación como esta.

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Si querés jugar el próximo God of War en PS4 y después pasarlo a PS5, andá reservando $10 dólares.

Si querés jugar el próximo God of War en PS4 y después pasarlo a PS5, andá reservando $10 dólares.

A menos de un año del comienzo de esta generación el panorama está bastante más dividido de lo que uno podía imaginar en el 2020. Comparar la situación actual con la generación anterior es un ejercicio bastante curioso, porque pareciera que los roles están invertidos aunque en realidad ambas compañías están en un buen lugar. La diferencia es la grieta que existe entre ellas en cuanto a estrategias y filosofías sobre cómo llevar adelante una generación, y es más que seguro que a medida que pase el tiempo y finalmente se puedan dejar atrás a las consolas de generación pasadas, esta división se va a acentuar todavía más. El tiempo dirá si Sony seguirá firme en su idea de productos premium con poco y nada de ayuda al bolsillo, y qué tan lejos llevará Microsoft el concepto de Game Pass y sus decisiones de separar Xbox de la consola y plantarla como marca. En el pasado, lo que definía una consola era lo que estaba adentro. Ahora, es cómo la empresa decide posicionar esta nueva generación.

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