Opinion

Pluma y Joystick | Saints Row y la pesadilla del copyright

¿Qué pasa con los juegos de mundo abierto cuando las radios pueden poner en peligro los canales de los streamers?

La semana pasada en el marco de la Gamescom 2021 se anunció el reboot de una de las series más hilarantes del gaming: Saints Row. Lo que en un principio era un clon de Grand Theft Auto sin demasiado que lo destaque, con el tiempo se convirtió en un juego con una identidad propia. Mientras GTA se dirigía al camino del cinismo y el humor que golpea hacia abajo, Saints Row se reafirmaba como un juego irreverente sin miedo a reírse de sí mismo. Sin embargo, uno de mis aspectos favoritos es también lo que hoy en día puede significar malas noticias para este nuevo reboot de la serie: la música licenciada y las estaciones de radio del juego, y cómo el copyright pone en peligro cualquier stream de Saints Row.

Una de las escenas más emblemáticas de la serie Saints Row se da en Saints Row: The Third, cuando en medio de una misión el jefe de los Saints y Pierce, su compañero, van manejando hacia el objetivo y prenden la radio. Cuando comienza a sonar la canción What I Got de la banda Sublime, ambos personajes empiezan a cantar. Este momento de compañerismo y diversión marca el tono de Saints Row, un juego donde no solamente el jugador la pasa bien sino que los personajes también. Esta escena y otras similares en Saints Row IV son posibles únicamente gracias a las canciones licenciadas que están presentes en el juego. Si el jefe y Pierce se pusieran a cantar una canción original, definitivamente no tendría el mismo efecto.

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Saints Row es una serie que llena de momentos divertidos.

Saints Row es una serie que llena de momentos divertidos.

Desde hace muchísimos años que los juegos de mundo abierto de este estilo tienen radios con canciones licencias, y para alguien como yo esto siempre fue una bendición. Una de mis cosas favoritas en este tipo de juegos es meterme en un auto y simplemente prender la radio en alguna estación que me gusta y descubrir música nueva. En Watch Dogs 2, por ejemplo, una de las radios pasaba el tema Attak de Rustie. En ese momento no conocía esta canción pero después de haberla escuchado en el juego se sumó a mis playlists de Spotify. El reboot de Saints Row seguramente tendrá radios con canciones licenciadas, pero la realidad es que este juego llegará al ambiente del gaming en circunstancias muy diferentes a las de sus predecesores en cuanto a derechos de autor y streaming.

Desde hace ya un tiempo, es sabido que cualquier juego que tiene una canción licenciada puede ser un peligro para quien decide streamear. Ya sea Twitch o Youtube, el algoritmo es capaz de detectar muy fácilmente canciones licenciadas y rápidamente envía strikes a los canales que se atrevan a streamear esos juegos. Así, este tipo de juegos son menos atractivos tanto para el público como para el streamer. Incluso juegos populares como GTA V sufren estos problemas; hoy en día alguien que quiere transmitir GTA V tiene que hacerlo con la música licenciada apagada. Para este tipo de juegos, donde algo tan simple como prender la radio de un auto era algo totalmente inofensivo, esta nueva normalidad les quita la chispa que los hace especiales para mucha gente.

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Watch Dogs 2 probablemente tenga mis radios favoritas entre todos los juegos de mundo abierto que he jugado.

Watch Dogs 2 probablemente tenga mis radios favoritas entre todos los juegos de mundo abierto que he jugado.

Estos problemas modernos requieren soluciones modernas, y el gaming encontró una manera de sortear estos obstáculos gracias al llamado “modo streamer”. Hoy en día, muchos de estos juegos que tienen canciones licenciadas traen un modo que apaga las canciones que pueden traer problemas de copyright o, en el mejor de los casos, las reemplaza con composiciones originales. El modo streamer es tan necesario para este tipo de juegos que a veces hasta es parte de los anuncios, como sucedió por ejemplo con Guardians of the Galaxy. Al mismo tiempo que Eidos Montreal anunció que el soundtrack tendría canciones de Iron Maiden, KISS, Rick Astley y Wham!, fue necesario también anunciar que el juego tendrá un modo streamer. Cuando la reacción del tráiler se convirtió en “seguro no voy a poder streamear esto”, el anuncio del modo streamer era prácticamente algo obligatorio.

En teoría, uno podría argumentar que streamear estos juegos con canciones licenciadas nunca fue del todo “legal”. De hecho, si se quiere ir un paso más allá hasta se podría cuestionar la legalidad entera de la industria del streaming. Sin embargo, lo que nunca suele mencionarse en las discusiones sobre la legalidad del asunto es a quién realmente protege la ley de derechos de autor. Incluso si la banda Sublime siguiese en pie, no serían los miembros de la banda los que perpetrarían los strikes, sino las discográficas o distribuidoras. Al artista no le importa que alguien haga un stream de un juego que tiene su canción; lo que le suele preocupar más es la piratería, y eso afecta más a los indies que a las grandes bandas con contratos todavía más grandes. El derecho de autor, como suele usarse en estos casos, sirve más para proteger los bolsillos de las grandes empresas que al artista.

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Increíble pensar que Saints Row IV está cerca de cumplir 10 años ya. El gaming está en un lugar muy diferente.

Increíble pensar que Saints Row IV está cerca de cumplir 10 años ya. El gaming está en un lugar muy diferente.

El reboot de Saints Row llegará el año que viene y todavía no hay novedades sobre si vendrá con algún tipo de modo streamer o no. Para esta serie en particular es más necesario que para juegos como GTA, ya que a Saints Row le encanta musicalizar escenas con canciones licenciadas específicas. Para el jugador común y corriente esto no va a ser ningún problema, pero es realmente una lástima que el panorama actual haga que este tipo de juegos se disfruten menos que antes en streams. Ver tu streamer favorito jugar Saints Row hoy en día no va a ser lo mismo que hace años cuando hasta el mismo streamer se podía sumar a cantar What I Got sin miedo a que su canal peligre. Lamentablemente el futuro no parece demasiado brillante, y la pesadilla del copyright probablemente no se acabe. Será cuestión de acostumbrarnos a juegos con un poco menos de chispa que antes.

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