Opinion

Pluma y Joystick | ¿La next-gen ya es current-gen?

Más y más juegos están dejando de lado la generación de PS4 y Xbox One, y eso es un golpe al bolsillo de muchos.

Este pasado fin de semana tuvo lugar el esperadísimo torneo de Evolution Championship Series, mejor conocido como la EVO. Este torneo anual de juegos de peleas es el evento competitivo más grande del género, y por lo tanto algunos desarrolladores deciden usarlo como escenario para anuncios. Este año, además de significar el emotivo regreso a la presencialidad después de dos años de pandemia, hubo dos anuncios específicos que en cualquier otro contexto me habrían hecho saltar de alegría, pero que en la situación actual me resultan ligeramente deprimentes: Dragon Ball FighterZ finalmente recibirá online con la tecnología rollback, y Tekken 8 es una realidad.

Los motivos por los cuales ambos anuncios me generan esa sensación son exactamente los mismos, a pesar de que la naturaleza de los dos anuncios son completamente diferentes. Por el lado de Tekken, si bien no hay nada realmente confirmado, es de esperarse que esta secuela llegue únicamente a la nueva generación y a PC. Por el lado de Dragon Ball FighterZ, esta actualización que traerá al juego la infraestructura online de mejor calidad estará disponible solamente en las futuras versiones de PS5, Xbox Series S|X y en PC. Lo que ambos anuncios tienen en común es justamente lo que me impide emocionarme por ellos: en cuanto a consolas, la generación de PS4 y Xbox One será dejada de lado.

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Comprar Dragon Ball FighterZ en Steam con todos los personajes DLC se acerca a los $10.000 pesos.

Comprar Dragon Ball FighterZ en Steam con todos los personajes DLC se acerca a los $10.000 pesos.

Si bien el caso de Tekken 8 es completamente entendible, la situación de Dragon Ball FighterZ realmente duele. El juego fue lanzado en enero del 2018, y además de haber sido un lanzamiento de precio completo a $60 dólares, este título tiene 4 años de DLC a sus espaldas. Esto no es algo demasiado raro en los juegos de pelea, y Dragon Ball FighterZ en cierto punto es uno de los ejemplos más razonables, pero esta situación en particular pone en jaque esa reputación. Aquellos que veníamos jugando en consola tenemos dos opciones: o comprar de nuevo el juego con sus DLC en PC, o pasarnos a las versiones de next-gen. Bandai Namco comentó que ofrecerá una mejora a un precio reducido para quienes tengan el juego en PS4 o Xbox One, pero ahí está el verdadero problema: yo, así como muchas otras personas, todavía no tenemos una consola “next-gen”.

La realidad es que este momento, tarde o temprano, iba a llegar. En algún punto las consolas de vieja generación lentamente iban a pasar a segundo plano, y ese momento ya es ahora. Marvel’s Midnight Suns, el juego de Marvel de los desarrolladores de XCOM, recientemente fue retrasado, pero como si ese delay no fuese poco, las versiones de PS4 y Xbox One saldrán todavía después que las de current-gen. El esperadísimo remake de Resident Evil 4 ya tiene fecha para marzo del año que viene, pero ni siquiera tendrá una versión para lo que ahora se considera como la generación pasada. Poco a poco más juegos de alto perfil deciden abandonar estas máquinas, y aquellos jugadores que todavía no hayan hecho el paso también se verán abandonados.

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Marvel's Midnight Suns llegará a PS4 y Xbox One... algún día.

Marvel's Midnight Suns llegará a PS4 y Xbox One... algún día.

Obviamente que la respuesta inmediata sería urgir a la gente a que se compre una consola de la nueva generación, pero la realidad económica pesa muchísimo, especialmente en nuestro país. Dejando de lado el problema real que representa la falta de stock, cuando uno encuentra una Playstation 5 a la venta el precio hoy en día es casi el triple de lo que valía en su lanzamiento. Quizás la consola más accesible para cualquier persona hoy en día sea la Xbox Series S, pero así y todo eso no deja de ser un gasto importante. La oferta de Microsoft por lo menos tiene la ventaja de precios localizados y Xbox Game Pass, que a diferencia del nuevo Playstation Plus tiene juegos first-party al momento de su lanzamiento. Igualmente, hoy sigue siendo algo difícil justificar tremendo gasto, porque a pesar de que hay juegos dispuestos a arribar únicamente a estas plataformas, todavía estos son los menos.

Mientras que la línea entre next-gen y current-gen se difumina cada vez más, lo que más claro queda es que hoy en día es probablemente más conveniente tener una PC que una consola. Por supuesto que esto también es un gasto altísimo, pero una PC es una inversión mucho más a futuro que una consola. Como si eso fuera poco, hoy en día la oferta de juegos en PC no tiene casi nada que envidiarle a las consolas. Más allá de los géneros que de por sí nunca pisaron las consolas por estar prácticamente ligados a la PC, en estos tiempos hay juegos que siempre fueron asociados con consolas que están, lentamente, llegando a las máquinas de escritorio. Series como Persona, o incluso juegos que previamente eran exclusivos de Playstation hacen que invertir en una PC se vea mucho más atractivo que andar preocupándose por generaciones de consolas.

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Si Persona llega a PC entonces ya no queda mucho puramente exclusivo de Playstation o Xbox.

Si Persona llega a PC entonces ya no queda mucho puramente exclusivo de Playstation o Xbox.

Al final de cuentas, en el mundo de las consolas queda claro que, cada vez más, la que antes llamábamos next-gen ahora se está estableciendo como la current-gen. A muchos de nosotros eso nos significa un golpe, especialmente al mirar nuestro bolsillo, porque eso significa que mientras que el gaming va a seguir rumbo, nosotros nos quedaremos cada vez más estancados. Esta es la realidad que se presenta siempre que se viene el cambio generacional de consolas, pero en esta generación en particular muchos factores confluyeron en hacer que este paso sea lento. Y fue justamente esa lentitud la que nos mal acostumbró a pensar que el gaming no se movía. Ahora que queda claro que el gaming efectivamente está avanzando hacia adelante, no queda otra que adaptarse o quedarse en el camino.

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