Opinion

Pluma y Joystick | Fortnite, la oveja negra del gaming

Epic hoy en día tiene al juego más popular del mundo, pero es un juego sin corazón que copia a los demás sin descaro.

Me acuerdo cuando por la navidad de 2011 estaba palpitando la llegada de una nueva consola a mi casa. Ese año había terminado el secundario y mi familia había decidido juntar plata para una Playstation 3 a modo de celebración. Como yo no daba más de la ansiedad, hubo varios días en los que me sentaba en la computadora a leer qué juegos estaban disponibles para la consola y qué juegos se venían en el futuro. Semanas atrás se había estrenado el trailer de un juego que me llamó la atención; un título donde los personajes parecían enfrentarse a zombies mientras construían sus propios refugios, con un estilo artístico bastante caricaturesco. Este juego se anunció con el nombre Fortnite, del mismo estudio responsable por Unreal Tournament. Ni me imaginaba que diez años después, mi interés por ese juego se transformaría en desprecio por su descaro.

Con el paso de los años poco y nada se sabía de Fortnite. Obviamente que esa falta de información no me afectó en nada, porque simplemente me olvidé de la existencia del juego. Quizás recordaba a grandes rasgos de qué iba cada vez que alguien traía a tema los típicos juegos que quedan en ese limbo de desarrollo. Mientras tanto, yo disfrutaba infinidad de otros juegos sin siquiera pensar en ese título que nunca salió. Recién en 2017, cuando el juego finalmente se mostró de nuevo, empecé a prestarle atención una vez más. La industria estaba en un lugar diferente, y quizás Fortnite no era ya algo que me resultara demasiado interesante, pero al menos era curioso ver en qué se había convertido el juego luego de años de estar desaparecido. Cuando Fortnite salió en Early Access con el modo que hoy se conoce como Save The World, simplemente decidí que no era lo mio después de ver varios videos.

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PUBG trajo el Battle Royale al gaming. Fortnite se copió.

PUBG trajo el Battle Royale al gaming. Fortnite se copió.

Ese mismo año dejó una enorme marca en el gaming gracias al juego que se venía llevando el mundo por delante: PlayerUnknown’s Battlegrounds. La idea de un Battle Royale no era nueva en sí, pero calzaba perfecta para un videojuego. Tan perfecta que Fortnite, que no había conseguido la popularidad que uno esperaba para un nuevo juego de Epic Games, decidió copiarlo. Este fue el comienzo de Fortnite como fenómeno cultural: gracias a su modelo free-to-play en el modo Battle Royale, el juego finalmente alcanzó el público masivo que Save The World no pudo atraer. No solo eso, sino que Fortnite prácticamente se convirtió en el juego que padres y niños conocían por nombre; el juego que todo el mundo quería jugar porque todo el mundo ya lo jugaba; el juego que ahora se llevaba el mundo por delante en lugar de PlayerUnknown’s Battlegrounds, simplemente por haberlo copiado y ofrecer algo parecido pero gratis. El éxito de Fortnite prácticamente se debe al robo de ideas.

Muchos quizás se hayan olvidado, pero esto es justamente lo que mejor sabe hacer Fortnite: tomar ideas de los demás e integrarlas a su juego. Durante gran parte del 2018, año en que la popularidad de Fortnite explotó casi sin control, hasta casi principios del 2020, era moneda corriente ver noticias relacionadas a Fortnite apropiándose de bailes de artistas de rap, hip hop o incluso de actores. No contento con haberse copiado de PlayerUnknown’s Battlegrounds, Fortnite mostraba falta de originalidad hasta en sus bailes, mientras que miles y miles de chicos de todo el mundo imitaban esos pasos que para ellos habían sido inventados por Fortnite. Al igual que con el modo Battle Royale, el crédito al artista original había desaparecido, simplemente por haber sido copiado por uno de los productos más populares del mundo.

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Apex Legends le agregó su propio estilo al juego. Fortnite se copió.

Apex Legends le agregó su propio estilo al juego. Fortnite se copió.

Uno pensaría que después de haber tenido que enfrentar juicios por dichos bailes y problemas con el estudio de PlayerUnknown’s Battlegrounds por haber copiado su juego, Fornite seguramente aprendió la lección. En febrero de 2019, cuando el género de Battle Royale ya no se veía como algo tan interesante, Apex Legends llegó para volver a darle vida. El juego de Respawn fue aplaudido por sus novedades y giros únicos, como el sistema de ping que permite excelente comunicación sin tener que hablar con otra persona o la idea de poder revivir personajes caídos. A menos de un mes de la salida de Apex Legends, Fortnite añadió un sistema de ping para comunicarse sin tener que hablar con otra persona. A los dos meses Fortnite añadió un sistema para poder revivir personajes caídos.

Todas estas ocasiones en las que Fortnite prácticamente se roba idea de otros trabajos más interesantes se me vinieron a la cabeza gracias al nuevo descaro de Epic Games: Fortnite Impostors. Como si no fuera suficiente con copiarse del Battle Royale más popular y ofrecer una experiencia parecida pero gratis, Fortnite ahora se copia abiertamente de Among Us, el indie que brilló el año pasado y se convirtió en un fenómeno súper popular. El modo Impostors de Fortnite parece ser una copia sin alma del original y aquellos que jugaron Among Us concuerdan en que no es un modo de juego interesante. Sin embargo, no sorprendería que en el futuro, las millones de personas que juegan Fortnite y nada más apunten al juego de Epic como el inventor de este tipo de juego.

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Among Us fue uno de los juegos más populares del año pasado. Fortnite se copió.

Among Us fue uno de los juegos más populares del año pasado. Fortnite se copió.

Allá por el 2011 le tenía fe a Fortnite como un juego de zombies con un giro interesante. Hoy en día me pregunto si la industria no estaría mejor sin Fortnite. Después de un juicio enorme contra Apple que todavía no tiene veredicto, donde Epic se trata de posicionar como una empresa tratando de romper con el monopolio de Apple, es una vergüenza ver que Fortnite sigue copiando proyectos más interesantes sin una pizca de descaro. Cada vez que un juego alcance niveles masivos de popularidad, no debería sorprender a nadie que al tiempo Fortnite añada algún elemento de ese título. Al fin y al cabo, Fortnite en sí debe su fama a otro juego. Si las millones de personas que juegan y gastan plata en Fortnite no se dan cuenta, ¿por qué no seguir copiando? A estas alturas, lo único que va a parar a Fortnite es copiar tantas cosas que se termine convirtiendo en un Frankenstein sin corazón. A este paso, no le falta mucho.

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