Opinion

Pluma y Joystick | Diez años de Skyrim

Hace diez años llegaba uno de los juegos más icónicos del gaming, que al día de hoy pareciera que nunca se fue.

Para ser completamente sincero, nunca fui demasiado bueno recordando fechas de aniversarios, especialmente cuando se trata de videojuegos. Para mis videojuegos favoritos, probablemente recuerde el año en el que salieron, y si es un juego relativamente reciente quizás también recuerde el mes, pero si necesito saber una fecha exacta entonces tengo que buscarla. Sin embargo, hay un juego cuya fecha de lanzamiento nunca me voy a olvidar, y quizás sea por el ingenio de lanzar dicho juego el día 11 de noviembre de 2011, porque es mucho más fácil recordar algo como 11/11/11 que cualquier otro día. También ayuda que ese juego sea nada más ni nada menos que el legendario The Elder Scrolls V: Skyrim.

Muchos de nosotros seguramente hemos invertido demasiadas horas en el titánico juego de Bethesda. En mi caso en particular, no fue necesariamente en noviembre de aquel año, sino unos meses después, ya que en mi hogar recién pudimos comprar una Playstation 3 en enero de 2012. Todavía recuerdo con cariño esa primera mitad de año, en donde también había empezado a estudiar en la facultad y todo el tiempo en el que no estaba estudiando me lo pasaba jugando Skyrim. Llegado el invierno de 2012, mi partida de Skyrim superaba las 300 horas y literalmente no me quedaba más nada por hacer excepto los eventos aleatorios que el juego generaba al infinito. Skyrim tiene el honor de ser uno de los juegos offline y single-player que más tiempo jugué en mi vida.

pluma_skyrim-1.jpg
Diez años de encontrar dragones masacrando guardias en donde menos lo esperás.

Diez años de encontrar dragones masacrando guardias en donde menos lo esperás.

Es un poco difícil meterse en la cabeza la idea de que Skyrim salió hace ya 10 años, y esto es por varios motivos. Uno de ellos es que en el mundo del gaming 10 años no es demasiado tiempo. Si uno se pone a pensar, muchas de las series de videojuegos que hoy en día consideramos modernas tienen ya más años que Skyrim. El primer Assassin’s Creed salió en 2007; las primeras aventuras de Nathan Drake también empezaron en el 2007; Gears of War reinventó el shooter en tercera persona en el 2006; Demon’s Souls prácticamente arrancó un género en el 2009. Todos estos títulos, que terminaron siendo series exitosas y grandes influencias para otros juegos, salieron en la misma generación de consolas. Sin embargo, en comparación con todos estos otros títulos 2011 se siente mucho más cercano, especialmente porque recién estamos en los primeros pasos de la década del ‘20.

El otro gran motivo, y quizás el más obvio e importante, es que desde que llegó a nosotros en aquel noviembre de 2011, Skyrim nunca se fue. Tal y como otros grandes clásicos de la talla de Resident Evil 4, cada vez que llega una consola nueva es inevitable que alguna versión de Skyrim se pueda jugar en ella. Desde 2011 hasta ahora Skyrim recibió varios relanzamientos a tal punto que es difícil llevar la cuenta. De hecho, hoy mismo sale la Edición Aniversario, que incluye tanto contenido que hasta es difícil descifrar qué tiene de diferente con la Edición Definitiva que salió anteriormente. No importa qué consola uno tenga, es casi seguro que ese sistema puede jugar una de las tantas versiones de Skyrim (salvo que esa consola sea la Wii U, en cuyo caso Skyrim es el menor de los problemas).

pluma_skyrim-2.jpg
Diez años de arañas que no sabés si son feas o graciosas.

Diez años de arañas que no sabés si son feas o graciosas.

La realidad es que esa sensación de permanencia que se asocia con Skyrim también tiene que ver con lo fuerte que pisó en el gaming. Para la época, Skyrim era uno de los juegos más grandes y llenos de contenido en el mercado. Después de Skyrim, todos los grandes estudios querían tener su propio Skyrim. Ya sea conceptos como un mapa enorme lleno de eventos que parecían orgánicos, o elementos tan simples como reemplazar el minimapa con una brújula en la parte superior de la pantalla, muchas de las cosas que Skyrim hizo terminaron influenciando a una enorme multitud de títulos. Hoy en día quizás son otros lo sjuegos que se nombran como grandes influencias, como por ejemplo The Legend of Zelda: Breath of The Wild o The Witcher 3, pero es difícil imaginar cómo serían esos juegos hoy en día de no haber sido por el rotundo éxito de Skyrim.

Existe otro motivo más por el cual se siente que Skyrim nunca se fue, y este quizás sea un poco menos obvio en un principio: todavía no hay un The Elder Scrolls VI. Desde el 2011 que la serie no tiene una nueva entrega numerada, y aunque The Elder Scrolls Online tiene su propio éxito, no se puede comparar con lo que fue Skyrim. Esto también se debe un poco a la pregunta que quizás más preocupa a Bethesda: ¿cómo hacés una secuela de Skyrim? Por más que ya hayan pasado 10 años, y que quizás puedan pasar hasta 15 o más, el próximo The Elder Scrolls va a ser inevitablemente comparado con Skyrim, porque así de fuerte pisó este juego. Para que la comparación sea favorable, The Elder Scrolls VI va a tener que ser un juego tan bueno e icónico como para que la gente deje de pensar en Skyrim, y eso no será una tarea fácil.

pluma_skyrim-3.png
Diez años de no saber si jugar en primera o tercera persona.

Diez años de no saber si jugar en primera o tercera persona.

The Elder Scrolls V: Skyrim definitivamente es un juego que hizo historia. Pocos títulos en el gaming consiguen estos niveles de popularidad y, más importante, de permanencia. Es difícil de creer que ya hayan pasado 10 años desde que gritamos el primer Fus Ro Dah, pero el hecho de que esas tres sílabas de hayan convertido en un grito tan icónico en el gaming habla de lo grande que es Skyrim como fenómeno. Quizás para cuando The Elder Scrolls VI vea la luz la influencia de Skyrim va a ser mucho menor, pero hasta aquel entonces, este gran juego va a seguir siendo uno de los más importantes del gaming moderno. Felices 10 años, Skyrim.

Dejá tu comentario