Opinion

Pluma y Joystick | Demos: un arte olvidado

Hubo un momento en que las demos de juegos eran algo mucho más común, pero hoy en día ya casi ni se ven.

Este pasado fin de semana aquellos que tenemos una Nintendo Switch tuvimos algo con lo que pasar nuestro tiempo de manera gratuita. Y es que, quizás para sorpresa de varios, Nintendo lanzó una demo de Hyrule Warriors: Age of Calamity, ese nuevo Musou ambientando en el universo de Breath of The Wild. Para la gente como yo que nunca jugó un Musou, esta demo sirvió muchísimo; ahora tengo una idea mucho más clara de qué esperar si es que está dentro de mis posibilidades comprar ese nuevo Hyrule Warriors. Pero después de jugar esa demo inmediatamente pensé: “¿Por qué hay tan pocas demos hoy en día?”

Esa sorpresa inicial al saber que el nuevo Hyrule Warriors tenía una demo, especialmente considerando que el juego sale a finales de noviembre, me llevó a recordar otras épocas donde varias de mis compras las hacía basadas en demos. Allá por el 2012, cuando recién me estaba adentrando en el mundo de Playstation 3, era costumbre pasear por la tienda de Playstation Network y descargar demos. Probar nuevos juegos siempre ayudaba a después tomar la decisión de qué hacer con mi dinero. Incluso si no terminaba comprando algún juego, al menos con la demo me sacaba las ganas de jugarlo aunque sea un poco.

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Esa demo de Killzone 2 en Playstation 3 me hizo darme cuenta que Killzone no era para mi.

Esa demo de Killzone 2 en Playstation 3 me hizo darme cuenta que Killzone no era para mi.

El objetivo más importante para una demo es tratar de hacerte decidir si un juego te gusta o no. Obviamente que un fragmento de un juego no es suficiente para darte una idea de la experiencia completa, pero así y todo es muy útil para saber qué esperar de un juego del que quizás no sabías nada. Uno de mis recuerdos más claros tiene que ver con Killzone 2, juego del que no dejaba de leer cosas buenas en foros y otros rincones de la internet. Después de buscar en Playstation Network, descargué la demo del juego y finalmente pude probar eso que tanto le gustaba a varios. Esa demo no me impresionó para nada, y entonces decidí ahorrarme la compra.

Por supuesto que también sucede lo opuesto. De hecho, una de las cosas que llegué a hacer fue crearme cuentas de Playstation para diferentes regiones, porque varias tiendas tenían demos que no estaban disponibles en otros territorios. Así, a veces descargaba demos de juegos japoneses que sabía que iban a llegar a Occidente en algún momento, pero que ya tenían demos en la región japonesa de Playstation Network. JoJo’s Bizarre Adventure: Eyes of Heaven fue quizás el mejor ejemplo de un juego que me convenció con su demo japonesa y terminé comprando cuando salió en este lado del charco. Al final, el juego terminó siendo demasiado malo, pero esa pequeña demo con solamente unas peleas fue suficiente para hacerme pensar que el juego me iba a gustar.

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Mi fanatismo por JoJo y la demo que solamente tenía peleas me hizo pensar que JoJo's Bizarre Adventure: Eyes of Heaven iba a ser un buen juego.

Mi fanatismo por JoJo y la demo que solamente tenía peleas me hizo pensar que JoJo's Bizarre Adventure: Eyes of Heaven iba a ser un buen juego.

Uno de los usos que las demos están teniendo hoy en día, y seguramente seguirán teniendo en el futuro, también tiene que ver con la idea de poder correr un juego. En PC esto es más evidente, pero muy lentamente este concepto va a llegar a las consolas. Y es que este fin de semana también salió Control en Nintendo Switch, con esa modalidad de jugarlo mediante streaming. Este juego tiene su demo, donde podés probarlo por 10 minutos, justamente para comprobar si estás conforme con la experiencia de jugar Control a través de tu conexión a internet. En mi caso particular, el juego me expulsó al minuto de empezarlo por la mala conexión, pero al menos esa demo me ayudó a sacarme aquella duda.

Este uso demos para juegos en streaming es algo bastante novedoso para las consolas, pero al mismo tiempo es una promesa incumplida para los que tienen memoria. Cuando se reveló la Playstation 4, una de las ventajas que se supone que iba a tener era su integración con el servicio de streaming en la nube de Gaikai. La promesa era que, con esta tecnología, Playstation 4 iba a ofrecer demos instantáneas de todos sus juegos. No hizo falta mucho tiempo para darnos cuenta que esto era una promesa vacía; la situación de las demos era la misma o incluso peor que en la generación anterior. Al final, Gaikai terminó siendo usado para Playstation Now, que sin dudas no es lo mismo que tener demos de todos los juegos mediante streaming.

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Si todos los juegos de la talla de Uncharted tuviesen una demo, quizás la industria se sentiría diferente.

Si todos los juegos de la talla de Uncharted tuviesen una demo, quizás la industria se sentiría diferente.

Lo triste es que justamente con esta generación que se nos va la idea de las demos se volvió algo cada vez más raro. En Playstation 3, hasta juegos como el Uncharted original tenían su demo. En Playstation 4, la idea de una demo de Uncharted 4, o incluso de un juego como Uncharted: The Lost Legacy, suena a un disparate. Muy de vez en cuando quizás algún juego de gran calibre tiene su demo, pero a veces esto sucede después del lanzamiento y sin mucha publicidad. Gracias a esto, es fácil sentir como si la industria en general estuviera más preocupada por conseguir tu dinero a ciegas que por darte la capacidad de realizar una compra informada.

Quizás hoy en día el “reemplazo” de las demos, si es que así se lo puede llamar, son las famosas betas. Lo que antes se usaba para describir un juego al que todavía le faltaba mucho para terminar su desarrollo, hoy en día se usa como término marketinero para una demo por tiempo limitado. El hecho de que la gran mayoría de estas betas se usan para probar si el apartado online de un juego puede soportar aluviones de jugadores es lo único que se asemeja al significado original de una beta. Por el otro lado, cuando una de estas betas tiene lugar, por ejemplo, el fin de semana anterior al lanzamiento del juego, entonces de beta no tiene mucho. Es simplemente una oportunidad de probar el juego antes de comprarlo, pero solo por un tiempo limitado. O peor, solamente si ya lo pre compraste.

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La demo de Hyrule Warriors: Age of Calamity cumplió con su cometido, y ahora estoy interesado en el juego.

La demo de Hyrule Warriors: Age of Calamity cumplió con su cometido, y ahora estoy interesado en el juego.

Es una lástima que la idea de las demos sea algo tan raro hoy en día, y es por eso que Hyrule Warriors me sorprendió tanto y me llevó a tiempos que pensé que habían quedado atrás. Antes, casi como un ritual semanal, paseaba por la tienda digital de la consola para ver qué nuevas demos habían salido. Hoy ya ni me molesto. Dudo mucho que esto vaya a cambiar, especialmente con esta próxima generación. No vendría mal el regreso de las demos ahora que varios juegos van a empezar a costar $70 dólares, pero la industria tiene otros objetivos en mente.

Por eso, cada vez que salga una demo como la de Hyrule Warriors, no hay que olvidar la importancia de esas demos. Al fin y al cabo, poder probar el juego sin comprarlo significa más poder de decisión para el jugador. Eso es algo que hoy en día parece que la industria olvidó.

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