Los juegos de Dragon Ball: desde el Family Game hasta FighterZ
Opinion

Los juegos de Dragon Ball: desde el Family Game hasta FighterZ

El animé más popular en todo el mundo nos ha dado más de cincuenta juegos. Algunos están entre nuestras experiencias favoritas, otros son un verdadero insulto al legado de Goku. Conocé los mejores, los peores, y los del medio

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Por: Rippy Rizza feat. Ignacio Esains

Dragon Ball es una de esas series tan universalmente aclamadas, que sus fanáticos pueden escuchar cuando hablan mal de ellas a kilómetros y kilómetros de distancia. Desde ya, su éxito no es casualidad.

Desde que llegó a Latinoamérica en los noventas, todos festejamos las victorias de los Guerreros Z, nos reímos con la inocencia de Gokú y hasta lloramos cuando murió Krilin (al menos las primeras cuatro veces). Las fábulas de Dragon Ball hacen que te sientas parte de la historia, y sus adaptaciones a videojuego siempre fueron la mejor manera para que los fanáticos las viviéramos como propias.

Como se imaginaran, hay tantos títulos como colores de Super Saiyajin, por lo que hoy vamos a repasar la historia videojueguil de la mítica creación de Akira Toriyama

Cartucho original de Famicom de Dragon Ball: Shenlong no Nazo (1986)

Prehistoria Saiyajin (1986-1993)

El génesis de Dragon Ball es un juego que hoy es casi un Santo Grial para los coleccionistas, y no particularmente por su calidad. Su nombre es Dragon Ball: Dragon Daihikyō y salió en 1986 para la consola de nombre más ochentero posible: Super Cassette Vision. Esta olvidada máquina gamer fue una creación del estudio Epoch, famoso por aparatitos como la TV Vader (1980) y el Barcode Battler de 1991 ¿y por qué hablo tanto de la consola? Porque el juego era impresentable. Nomás mírenlo. Su único punto de interés es ser el único juego de la historia de la franquicia en el que Bandai no estuvo involucrado.

Tampoco es que los primeros juegos de Family Game (NES, Famicom, como quieras llamarla) fueran muy interesantes. Al principio y por más que parezca difícil de creer, los títulos de Dragon Ball evitaron de lleno el género de pelea, como si cualquier otra opción fuera preferible para una serie que se basaba en personajes literalmente practicando artes marciales. ¿Pero qué podemos decir? Malos no eran.

El más conocido de esta época (y que seguramente tengas en cartucho pirata) es Dragon Ball: Shenlong no Nazo (1986), que cuenta los dos primeros tomos del manga, usando elementos de los juegos de naves y las aventuras tipo Zelda. Los cuatro juegos siguientes, en cambio, mezclan RPG, cartas, juego de mesa y quién sabe qué más en un menjunje imposible de traducir. Aún así, este mix gustó al público japonés, y podemos ver este sistema delirante de cartas en los primeros juegos de Super Famicom - uno de ellos (Dragon Ball Z: Gekitō Tenkaichi Budokai) hasta venía con un hardware especial para leerlas.

Hasta el cartucho de Dragon Ball: Super Botuden (1993) transmitía poder

Los años de gloria (1993-1996)

Pasaron años desde el estreno de la serie para que algún juego se atreviera a cambiar de género y ese fue Dragon Ball Z: Super Butōden, el cual significó un cambio de paradigma total para Gokú y compañía, al punto que no solo marcó el anclaje de la serie en el género de fighting, sino que inspiró secuelas oficiales y un montón de imitaciones piratas. 

Esta saga que comenzó en Super Famicom / Super NES y terminó trascendiendo las generaciones de consolas, arrancó con un roster bastante amplio y fue el título que instaló las mecánicas más recordadas, como la pantalla dividida por una línea roja cuando comenzábamos a alejarnos un poco de nuestro contrincante y una negra cuando ya estábamos en esquinas realmente opuestas o volando por encima de sus cabezas.

El trabajo de sprites de la serie Butoden era magistral

Es una realidad que a la hora de jugarlo en sí, los personajes se sentían un tanto lentos y saltaban con la parsimonia de un globo flotando en el viento, pero nada podía reemplazar la sensación de éxtasis de cuando logramos dar con la secuencia indicada para realizar alguno de los mega ataques que podíamos ver en la serie de televisión.

En las secuelas que siguieron, el juego fue mejorando estos aspectos, pero pese a que el primero quedó un tanto flojo como juego de peleas, eso no impidió que con el tiempo se convirtiera el más vendido de toda la saga.

La segunda entrega tiene una serie de personajes ocultos y un gran sentido del drama

Super Butoden 2 (que narraba la saga del Torneo de Cell) salió sin siquiera dejar pasar un año desde el inicio de la franquicia, agregando la posibilidad de cargar nuestro Ki e incluyendo un modo historia muy particular, en el cual el resultado de nuestras peleas - hayamos ganado o perdido - modificaba el curso de la narrativa, abriendo un abanico de múltiples finales, lo que se traducía en un amplio valor de rejugabilidad. La versión original incluía a Goku solamente como un personaje secreto.

Tomándose ahora sí casi un año de desarrollo, Super Butoden 3 salió contando como principal agregado la inclusión de la saga de Boo y sus personajes como el Supremo Kai, Dabura y Majin Vegeta. Las diferencias en las mecánicas de juego comenzaron a ser más notorias en el mejor de los sentidos, pero por algún motivo reemplazaron el ambicioso modo historia del título anterior con un modo de torneo tradicional, que se sintió como un paso hacía atrás.

La edición de Genesis fue mucho más popular en el resto del mundo gracias a la disponibilidad de la consola de Sega

 
Ahora bien, vos seguro estarás pensando “Yo jugué algo similar a esto, pero era en Sega” y tu memoria no te falla, porque la consola de Sonic tuvo una variante llamada Dragon Ball: Call of Destiny (Buyū Retsuden en Japón), el cual tomó a los mejores personajes de los juegos ya lanzados, le dio una historia diferente a cada uno ampliando el valor de rejugabilidad y fue un clásico instantáneo, o al menos de nuestro lado del mundo. Y así de bueno como fue marcó el fin de los juegos del manga y el anime en 16 bits.

O al menos el fin de los juegos importantes. Todavía salieron bizarreadas como la película interactiva en dos partes Dragon Ball Z Gaiden: Shin Saiyajin Zetsumetsu Keikaku para la consola Playdia fabricada por Bandai, o la correcta serie de RPGs de acción para Super Famicom Dragon Ball Z: Super Goku Den. Quizás el mejor de todos estos sea Dragon Ball Z: Idainaru Son Goku Densetsu para la consola PC Engine, que en dos o tres horas de juegos te comprime las siete batallas más grandes de Goku - y de paso se ve lindísimo.

Quizás vale la pena resaltar otro de los juegos de Famicom de la saga, Dragon Ball Z Gaiden: Saiyajin Zetsumetsu Keikaku (“El Plan para Erradicar a los Saiyajin”), que salió justo en medio de la fiebre por los Butoden, pero que es el primero que tiene una historia original que no tiene nada que ver con el manda o el animé. No es un gran RPG (quizás porque salió en una consola que ya llevaba 10 años en el mercado) pero hay fanáticos que aman su extraña historia, y en 2007 fue traducido al inglés de forma no oficial.

La confusión de la nueva generación (1997-2002)

Con la llegada de la nueva generación, Bandai intentó seguir con los juegos de pelea con Ultimate Battle 22, el cual no fue más que un Butoden para la primera PlayStation. Lejos de aprovechar el poderío de la máquina de Sony, era prácticamente el mismo juego, con la diferencia que los fondos por momentos se veían peor que en Super NES, consola que aún estando de salida contó con Hyper Dimension, un título cuya mayor característica fueron sus gráficos mejorados y la aparición por primera vez en un título de Kid Boo.

El problema es que para esta altura la gente ya estaba muy emocionada con los juegos de pelea en 3D, a lo que Dragon Ball respondió con Dragon Ball Z: Idainaru Dragon Ball Densetsu, conocido en el resto del mundo como “The Legend”,  un juego que nos permitía movernos en un espacio tridimensional representando todas las sagas de Z y controlando hasta varios personajes al mismo tiempo.

La mecánica del juego consistía en ejercer daño sobre nuestros oponentes hasta llenar una barra y en ese momento, el guerrero Z que estuviera en nuestro control desplegaba su mayor ataque en una atractiva animación. La idea era interesante y al momento era el juego de Dragon Ball que mejor se veía, pero realmente estaba lejos de sentirse un juego de peleas. Por el lado positivo, no pasó mucho tiempo hasta que solucionaran este problema, pero irónicamente, fue con un juego basado en la saga más ninguneada de todas: Dragon Ball GT.

Para ser el primer juego de la serie en 3D real, Final Bout no estaba nada mal

Dragon Ball GT: Final Bout triunfó pese a todas las adversidades. Para cuando llegó al mercado, en occidente recién se estaba estrenando Dragon Ball Z, pero aún así el público sabía de la existencia de una nueva saga, sin saber que apestaba. La idea de poder jugar con un Super Saiyajin Nivel 4, en un ambiente completamente tridimensional, sobrepasaba el hecho de que el juego carecía por completo de balance entre los personajes. Pero si tenemos en cuenta que PlayStation era la consola más vendida del momento y Dragon Ball el anime mas popular, todo el mundo se hizo con una copia de Dragon Ball GT: Final Bout, el cual se convirtió en el último juego de la franquicia por los próximos cinco años. 

La resurrección se llama Budokai (2002-2008)

Como el humano es el único animal que se tropieza dos veces con la misma piedra, el regreso de Dragon Ball fue una vez más en formato de RPG, hecho que a esta altura ya podríamos calificar como fetiche. Dragon Ball Z: The Legacy of Goku llegó en el punto más alto de Game Boy Advance de la mano de Bandai pero esta vez, asociados con Atari, haciendo que los juegos fueran desarrollados en occidente. Este título se vendió como pan caliente a tal punto que por más malo que fue, terminó engendrando dos secuelas que fueron mucho mejor recibidas.

Al mismo tiempo, Game Boy Advance y Game Boy Color recibieron una adaptación del juego de cartas de Dragon Ball y la fiebre parecía estar más fuerte que nunca. Eso hizo que los juegos de peleas volvieran rápidamente por más que el anime ya no estuviera en el aire, y el primero para la portátil de Nintendo fue Dragon Ball Z: Taiketsu, un juego peor que Goku siendo padre.

Hay cinco años de evolución entre Final Bout y el primer Budokai

La huella más importante en el género de peleas para la franquicia, llegaría en 2002 con nombre y apellido a Playstation 2 y Gamecube: Dragon Ball Z: Budokai. A los críticos podrá no haberles gustado mucho, pero sigue siendo al día de hoy el juego de la saga mejor vendido de todos.

Con modelos de personajes completamente personalizables en 3D, nos enfrentábamos en ambientes 2.5D para revivir los mejores combates de la saga. Tanto el primer Budokai como el segundo que lo siguió rápidamente, contaban con impresionantes cinemáticas que mejoran la narrativa del juego, pero donde este último triunfó fue en las mecánicas de combate mejoradas, los gráficos pulidos y la posibilidad de hacer fusiones con nuestros héroes favoritos.

Fué así entonces como esta renovada popularidad allanó el terreno de la mejor manera posible para Dragon Ball: Budokai 3, uno de los títulos más recordados de toda la franquicia. Lejos de ser diferente a los anteriores, este es la versión definitiva de los Budokai, contando con las mecánicas de peleas más ajustadas, distintas barras de progreso para manejar nuestra energía, poder y transformaciones, un balance muy afinado y el modo historia más completo hasta la fecha. Los budokai son tan bien recordados que en 2012 todos fueron remasterizados en HD para Play 3 y Xbox 360.

Los remasters de Budokai de 2012 son mejores que muchos de los juegos que por esos tiempos lanzaba Bandai Namco

Envalentonados por el éxito de esta última saga, en Japón Bandai sacó todo tipo de licencias como pinballs, clones de Pong, juegos de cartas y hasta controles con sensores de movimiento que se acoplaban directamente a la tele. Lamentablemente lo único que llegó a occidente de esta revitalización de la saga fue el horroroso Dragon Ball: Sagas, el primer juego de consola de la serie desarrollado por un estudio fuera de Japón, en este caso Avalanche Software.

En portátiles Bandai no se deprimió por el fracaso del horroroso Taiketsu y pronto lo intentaron de nuevo, solo que esta vez llamaron a la gente de Arc System Works - recuerden este nombre - para una experiencia completamente diferente llamada Supersonic Warriors: el juego más veloz, ágil y divertido a nivel historia entre los lanzados en portátiles, ya que plantea escenarios alternativos y líneas paralelas, como mucho tiempo después lo haría la saga Xenoverse. En 2005, Supersonic Warrior contó con una secuela en la recién lanzada DS, marcando la llegada de Dragon Ball a la nueva portátil de Nintendo y el visto bueno de este estudio a la hora de trabajar con el animé.

Después de tantos juegos de pelea lentos, la velocidad de los Supersonic Warriors era abrumadora

Y Budokai no se agotaba. También en 2005 Spike Chunsoft evoluciona el formato con el nombre de Budokai Tenkaichi y que lleva la fórmula de los Budokai originales a full 3D. Por más que, desde un punto de vista técnico no hacía otra cosa que reciclar elementos de la saga anterior, a la hora de jugar agregaban personajes, técnicas y transformaciones que jamás habían aparecido en otros títulos.

Al llegar al tercer título de esta nueva franquicia, no sólo habían ajustado de la mejor manera posible las mecánicas, sino que el roster de personajes ya contaba con 161 peleadores que ni hasta los más grandes fanáticos podrían nombrar. No contentos con el éxito en consolas hogareñas, los Tenkaichi se mudaron a PSP con la saga Shin Tenkaichi, sacando dos juegos más para la portátil, además de un tercero llamado Tenkaichi Tag Team.

Estando con los bolsillos llenos y entusiasmados, a diferencia de Akira Toriyama que no hizo más que repetir los mismos diseños durante toda su carrera, las mentes detrás de los juegos de Dragon Ball probaron de todo en el mundo del gaming, incluyendo un beat’em up para Game Boy Advance, llamado Advanced Adventure, que nos llevaba a revivir la historia de Goku en Dragon Ball, en uno de los formatos más divertidos hasta el momento. El juego tuvo una secuela espiritual basada en el universo GT, pero como ya sabemos a esta altura, eso es mala palabra. 

El gol del último minuto (2008-2019)

¿Por qué le cuesta tanto el salto generacional a los juegos de Dragon Ball? Los Budokai fueron reimaginados en distintas versiones como Burst Limit y Raging Blast, adaptando los gráficos a la generación de Play 3 y Xbox 360, pero el reciclado era demasiado notable y realmente fueron muy mal vistos por críticos y fans. La desesperación por el fracaso de estos nuevos formatos hizo que Bandai intentase resucitar la saga Tenkaichi con Dragon Ball Z: Ultimate Tenkaichi - otro papelón.

No me importa lo que digan: los Dragon Ball: Origins de DS eran adorables

Nada parecía funcionar en el mundo de Dragon Ball en esa época. El adorable RPG de Nintendo DS Dragon Ball: Origins vendió lo suficiente como para tener una secuela, pero sin llamar la atención de la masa de gamers. Tampoco el otro juego de “Goku chiquito”, Revenge of King Piccolo para Wii logró mover la aguja y hasta Battle of Z, basado en la película “La Batalla de los Dioses”, pasó sin pena ni gloria. 

Todo lo contrario pasó con la saga Xenoverse. A primera vista parecía otro Budokai más y sin embargo abrió el juego de manera significativa agregando una historia completamente abierta para ser explorada por los jugadores en modo cooperativo si así lo quisieran y agregó la posibilidad de crear personajes de todo tipo, género o especie, de manera tal que pareciera que estamos jugando rol con el universo Dragon Ball. No es raro, ya que Xenoverse es una evolución del experimento Dragon Ball Online, que existió en Japón entre 2010 y 2013.

Xenoverse hace que la experiencia en el universo Dragon Ball se sienta propia

Sumado a esto, Xenoverse captó una gigantesca base de fans siendo el primer juego en salir en PC y la mantuvo contenta con actualizaciones y DLCs continuos, demostrando que lo que parecía una simple copia fue en realidad la mayor expresión de fan service jamás creada.

Xenoverse tiene sus seguidores y sus detractores, en especial después de un segundo juego sospechosamente similar al primero (un clásico movimiento de Bandai Namco) y el rumor siempre presente de una tercera entrega... pero en 2018 nadie habló de Xenoverse, sino de quizás el mejor juego de Dragon Ball de todos los tiempos, y el que resucitó el interés masivo en el gaming Saiyajin: el espectacular Dragon Ball Fighterz. 

FighterZ no solo es uno de los mejores juegos de batalla de Dragon Ball - uno de los mejores y punto

¿Se acuerdan de Arc System Works? Bueno, luego de practicar con algunos juegos más en portátiles, se lanzaron a todas las plataformas con un título que trae lo mejor del imaginario de Toriyama a un juego de peleas en dos dimensiones que nada tiene que envidiarle a Street Fighter o BlazBlue (casualmente, de los mismos creadores), además de literalmente desplazar a los Marvel Vs. Capcom de la escena competitiva.

Dragon Ball FighterZ incluye el mejor roster de personajes, incluyendo las últimas pelis y a Dragon Ball Super, y estos se siguen agregando en periódicos DLCs. Pero su mayor fortaleza está en que, pese a que el modo historia se queda flojo de papeles, el juego puede ser abordado por jugadores casuales de manera muy simple, al tiempo que los pro pueden encontrar una profundidad y dificultad no presente en muchos juegos hoy en día.

Goku regresa en 2020 en Dragon Ball Z: Kakarot

FighterZ es tan divertido de ver cómo de jugar lo que, sumado a que está disponible en todas las plataformas actuales, lo convierte potencialmente en mejor juego de Dragon Ball de todos los tiempos, corona que difícilmente pelee Dragon Ball Z: Kakarot, el ambicioso RPG de acción que sale en 2020 pero que no dejó la mejor impresión en la reciente E3.

De todos modos, se imaginaran que la cantidad de juegos de la franquicia es inmensurable. Contando portátiles, celulares, arcades, MMOs y hasta reinvenciones de juegos viejos, los fans jamás se van a quedar sin entregas para jugar. Es probable que hayan quedado más juegos fuera de esta lista que dentro, pero los verdaderos protagonistas son los que vamos a seguir jugando por más que sigan saliendo títulos nuevos.
 

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