Opinion

CONTRATAPA: Huellas de ratón en el retraso de Dark Phoenix

Un día después del lanzamiento del trailer Fox retrasó Dark Phoenix ¿Fue Disney?
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Por: Leon Valle

El jueves pasado Fox estrenó el esperado primer trailer de X-Men: Dark Phoenix, la nueva película de la franquicia. Cada cual sabrá qué piensa del proyecto de Simon Kinberg, el productor y guionista que ascendió en la cadena alimenticia para encargarse del que podría ser el último proyecto de Marvel bajo el paraguas de Fox, pero la noticia no es el primer vistazo de la película, sino los reportes que apenas un día después anticipaban un retraso que se confirmó en el transcurso del fin de semana, representativo de un nuevo capítulo en el quilombo que es el calendario de Fox y la probable intervención de Disney en la cuestión.

Para entender el presente, vale hacer un breve resumen de las últimas dos décadas durante las cuales la cosa fue más o menos así: a finales de los noventa Marvel, a punto de presentar la quiebra, salió a ofrecer sus franquicias más importantes al mejor postor. De esa forma Fox se quedó con el universo mutante y Los Cuatro Fantásticos, Sony con la troupe de Spider-Man y Universal con algún personaje colgado como Hulk. Eventualmente Marvel sería comprado por Disney, crearía el mayor imperio cinematográfico conocido por el hombre y comenzaría a repatriar a sus personajes creando alianzas temporales en ciertos casos (como Hulk o Spider-Man) o directamente cortando el problema de raíz y adquiriendo al dueño de la licencia (como en el caso de Fox).

La compra de Fox tomó mucho más tiempo del que le hubiese gustado a la casa del ratón. Una fusión de esa magnitud tenía que ser aprobada por la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos por su carácter monopólico, por lo que los reportes de la adquisición afloraron casi un año antes de volverse efectiva. Finalmente fue la aprobación del acuerdo entre AT&T y Time Warner la que sirvió de precedente y pavimentó el camino para Disney. La inmediatez es espeluznante si consideramos que el 14 de junio AT&T desembolsó los 85.000 millones de dólares y apenas una semana después, el 20 del mismo mes, Disney superó la oferta de Comcast y se quedó por 71.300 millones de dólares con todo el paquete de entretenimiento de Fox, incluyendo 20th Century Fox, sus canales de TV (Fox, FX, etc) y Fox Searchlight, la división “independiente” encargada de producciones como “La forma del agua”, por nombrar alguna. El 27 de julio la junta de accionistas aprobó la compra y después de veinte años los mutantes hacían las valijas para volver a casa.

Desde entonces la pregunta que todo el mundo se hace es: ¿Cómo hará Kevin Feige (confirmado ya como la cabeza máxima y única de todo el Universo Cinematográfico de Marvel) para introducir a esta nueva evolución del homo sapiens en una mitología ya establecida? Según los ejecutivos de la compañía todavía no están considerando a los mutantes como parte del UCM porque tienen muchas películas por delante (como la recientemente confirmada Eternals), pero todos sabemos que si bien el secreto del éxito de Marvel radica en la planificación minuciosa, no tuvieron problemas en introducir con calzador a un personaje como Spider-Man en Captain America: Civil War para hacerlo debutar como solista unos meses después. 

Es en este momento en el que nos ponemos los sombreros de papel aluminio y apelamos a nuestro espíritu conspirativo para intentar entender porqué Fox no parece poder estrenar una bendita película de mutantes exceptuando Deadpool. Los tropezones de la compañía con las franquicias de Marvel han sido numerosos, pero los recientes malabares con el universo X-Men llaman muchísimo la atención. 

Tan solo en 2018, Fox modificó hasta tres veces las fechas de estreno de sus últimas producciones de Marvel. Todo comenzó enero, cuando se anunció el retraso de diez meses de la New Mutants de Josh Boone (¿se acuerdan de esa?) de abril de 2018 a febrero de 2019, se adelantó un par de semanas Deadpool 2 (del 01 de junio al 18 de mayo) y la película de Gambito (uff) pasó del 14 de febrero al 07 de junio del año próximo (probablemente porque todavía no tienen ni el guión) – mientras X-Men: Dark Phoenix continuaba aferrada a su fecha original del 02 de noviembre de este año.

Apenas dos meses después Fox barajó nuevamente y le dio a X-Men: Dark Phoenix el casillero del 14 de febrero que Gambito había dejado libre y volvió a patear New Mutants, esta vez al 02 de agosto de 2019. En ambos casos los reportes apuntaban a lo mismo: reshoots. De acuerdo a la información los ejecutivos pensaban que la película de Boone no era lo suficientemente terrorífica, por lo que se creó un nuevo personaje y se volvió a filmar un 50 por ciento del contenido; X-Men: Dark Phoenix, por su parte, no sufrió cambios tan radicales, pero al contar con un elenco compuesto por megaestrellas como Jennifer Lawrence, James McAvoy, Michael Fassbender y Jessica Chastain, los tiempos de filmación tuvieron que extenderse para acomodar los calendarios de cada uno.

Y ahora nos enteramos que X-Men: Dark Phoenix reemplazará el 07 de junio a Gambito (que pasa al 13 de marzo de 2020), dejando libre el 14 de febrero para Alita: Battle Angel, cuya fecha original del 21 de diciembre de este año será ocupada por una versión alternativa para mayores de 13 años de Deadpool 2. ¿New Mutants? Continúa por el momento programada para el 02 de agosto. Según afirman algunos portales la intención con estos cambios es poner a competir a Deadpool con Aquaman y Bumblebee, lanzar Alita: Battle Angel el primer día del año nuevo chino y posicionar X-Men: Dark Phoenix en el verano expandiendo su exposición tanto en el occidente como en China (donde el trailer amasó 44 millones de visualizaciones en las primeras 24 horas).

Esa información puede ser precisa y hay chances de que toda esta ensalada de fechas sea una respuesta a la buena recepción del trailer de la nueva película de los X-Men. Lo que también es posible es que la decisión de mover las fichas no haya sido enteramente de Fox, ya que si bien los papeles no están firmados todavía, técnicamente Disney es hoy por hoy dueña de la compañía y no descartaría una bajada de línea.

El CEO de la casa de Walt, Bob Iger, ya declaró que Kevin Feige controlará todas las franquicias que recuperarán cuando se efectivice la compra porque “tiene sentido que Marvel sea supervisada por una única entidad”. Feige viene gambeteando las preguntas acerca de los mutantes desde hace meses, pero todos sabemos que las declaraciones públicas y las maquinaciones puertas adentro deben ser completamente diferentes. Si nosotros nos enteramos de las intenciones de Disney hace casi un año, el equipo de Marvel debe venir trabajando en conceptos para integrar los dos universos de hace bastante más. Por esa razón hay chances que la versión PG-13 de Deadpool sea una forma vil de recaudar y escupirle el asado a Aquaman o una prueba de mercado que explore la viabilidad de un Deadpool en el tono del resto del universo de Marvel anticipando su inevitable fusión. De igual manera estrenar X-Men: Dark Phoenix un mes después de Avengers 4 puede darle a las empresas tiempo para aprovechar el evento masivo del final de la Fase Tres y conectar ambos universos – y no olvidemos que sacar a los mutantes deja a The Nutcracker and the Four Realms (película de Disney casualmente) sin competencia ese 02 de noviembre.

Más allá de una producción floja acá y allá (te estoy mirando Thor), Marvel ha construido su Universo Cinematográfico de manera impecable y ha manejado las introducciones extraordinarias como la de Spider-Man y (anticipamos) Captain Marvel con elegancia y de la forma más orgánica posible (aunque nadie se come eso de que el pibito de Iron Man 2 en realidad era Peter Parker). Haciendo un repaso por la actualidad de la empresa tenemos un 2019 con tres estrenos (Captain Marvel, Avengers 4 y Spider-Man: Far From Home) y tres producciones planeadas para 2020, 2021 y 2022 entre las cuales seguramente se encontrarán las secuelas de Black Panther, Doctor Strange y Guardianes de la Galaxia (cuya producción fue detenida pero sabíamos era importante para la Fase Cuatro) y las películas de The Eternals y Black Widow (que ya han encontrado directoras). Son cinco películas para seis lugares. ¿Será el sexto el de los mutantes? No es difícil imaginar un par de escenas post créditos en la próxima Avengers y en X-Men: Dark Phoenix que establezcan las bases de la llegada de esta nueva raza a la Tierra. Hasta los Russo expresaron en el pasado que les hubiese encantado contar con Wolverine para Infinity War ¿Cuánto pueden tardar en filmar un oscuro personaje de espaldas a la cámara con el icónico peinado y el humo de un puro inundando la pantalla para poner al final de Avengers 4? Si James Gunn se sacó a Howard the Duck de la galera en Guardianes de la Galaxia, nada está fuera de discusión. 

Tampoco olvidemos que en 2019 Disney lanzará un servicio de streaming al que le está tirando toda la plata encima y tiene confirmadas series basadas en sus personajes del universo cinematográfico, con Loki y Scarlet Witch a la cabeza. Sería raro que veamos la transición de la televisión al cine y no al revés, pero con Star Wars Disney confirmó que está dispuesta a llenar los agujeros de guión y completar la cronología a través de medios alternativos, como novelas, cómics o las propias series.

Las formas de introducir a los mutantes son muchas y Marvel no da puntada sin hilo. Con Los Cuatro Fantásticos no debería tener problema porque tienen su propia historia de origen y de alguna manera Reed Richards podría ser el nuevo Tony Stark si es que se vienen los cambios fundamentales que todo el mundo anticipa. Tendremos que ver qué pasa con Avengers 4, porque de la transformación del universo dependerá la forma en la que el gen mutante sea presentado en el UCM.

A la película de Gambito le diría que “nos vemos en Disney” pero justamente es el lugar en el que, creo, no la vamos a ver

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