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Todo sobre Hearthstone

El juego de cartas de Blizzard salió oficialmente el 11 de marzo pasado, y acá tenés una explicación detallada de Maxi, su adicto número uno ¡Y pronto, nuestro análisis!

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Blizzard y su candidato a los e-sports del futuro

Los juegos de cartas coleccionables son un fenomeno fascinante fascinante y tremendamente adictivo, que en manos de una empresa como Blizzard se puede convertir en una trampa mortal para todo aquello que involucre el concepto de vida social. HearthStone: Heroes of Warcraft se nos presenta como inocente y gratuito, pero estan advertidos: no es ninguna de las dos cosas.

Gracias a una serie de elementos magistralmente implementados estamos ante un juego que no solo consumira muchisimas horas de nuestras vidas, sino tambien un gran porcentaje del saldo en nuestra tarjeta de credito.

Afortunadamente no nos vamos a arrepentir de ninguna de las dos cosas.

(Descargate Hearthstone de la pagina oficial de Blizzard)

 

Descrito rapidamente HearthStone puede hasta parecer simple: dos heroes del universo de Warcraft, cada uno con 30 vidas, se enfrentan en un duelo. Segun el orden en que comencemos tenemos tres o cuatro cartas en mano y cada una de ellas tiene un costo de mana (energia magica), de la cual disponemos de un punto en el comienzo y sumaremos uno mas con el paso de cada turno hasta un maximo de diez. Esto significa que sin cartas que alteren esta regla, podremos jugar cartas hasta con un costo de diez en un mismo turno en cualquier combinacion (dos de cinco, dos de tres y una de cuatro, o una de diez). El progreso de los partidos, para quienes lo conozcan, es similar al de Magic: El Encuentro: comenzamos con el poder de “invocar” cartas de poco valor y con el correr del partido y de los turnos nuestras posibilidades –y las de nuestro contrincante– se van ampliando.

Las cartas se dividen entre criaturas, que tienen una fuerza de ataque y una cantidad de puntos de vida determinada y quedan en mesa para combatir hasta que sean eliminadas; y hechizos, que pueden ser curativos, destructivos, dirigidos a un objetivo en particular o abarcativos y se resuelven –generalmente– en el momento.

Esa introduccion es apenas la punta de un iceberg del que no llegaremos a ver el tamaño real en mucho tiempo, porque mientras Blizzard siga agregando cartas, HearthStone sera un ejercicio de aprendizaje constante. Comparandolo nuevamente con Magic, padre de todo este tipo de juegos, las reglas son las reglas y hay que respetarlas salvo que una carta diga lo contrario, lo que significa que las cartas generan nuevas reglas constantemente y cambian el escenario de forma dinamica. Por ejemplo, las criaturas que convocamos tienen que esperar un turno para poder atacar pero si la criatura tiene “Carga” (o Charge) puede atacar apenas toca la mesa, un factor sorpresa que desestabiliza al enemigo. Estas criaturas no solo atacan sino que tambien cuentan con habilidades pasivas, pero cuando lo hacen pueden atacar a otras criaturas o directamente al jugador para intentar quitarle una parte de las 30 vidas que nos separan de la victoria. Algunas generan un efecto al entrar en juego y otras lo hacen al irse de el.

Como veran, las posibilidades son enormes, los partidos impredecibles y siempre vamos a aprender algo nuevo – sobre todo de las derrotas.

Pero el objetivo de esta nota no es hacer un manual de instrucciones de HearthStone –necesitaria tres ediciones completas para eso– sino enumerar algunas de las opciones mas interesantes que se acaban de incorporar y por las que sin lugar a dudas, si te interesa minimamente el genero, no podes dejar de probarlo.

Si bien HearthStone se puede jugar en forma casual (con un oponente encontrado al azar por el sistema) la verdadera gracia esta en los partidos con gusto a torneo, donde nuestro nivel esta en juego. Comenzamos en nivel 25 y el objetivo, claro, es llegar al numero uno, algo que no sera facil ya que para subir de nivel en necesario ganar dos partidos, pero dos derrotas nos haran descender un escalon. Les aseguro que ganar cincuenta partidos seguidos raya lo imposible y logicamente, cuanto mas arriba estemos, mas competitiva sera la cosa.

De todas maneras, para escalar posiciones no alcanza con jugar bien. Tambien debemos ser habiles al momento de armar nuestro mazo, compuesto por 30 cartas – que admiten en su mayoria repeticion, pero algunas estan limitadas a una. Armar el mazo no es cuestion de conseguir una carta buena y ponerla en el, sino que cada una tiene que tener un proposito – por lo que al sentarse a construir un mazo, uno tiene que tener claro, entre otras cosas, que pretendemos lograr con el, cual es la forma en que supuestamente vamos a vencer al contrincante. Hay mazos beatdown (o sea, cabeza, de pegar y pegar), hay mazos control, hay mazos combo... Existen muchas formas de ganar una partida en HearthStone pero sea cual sea el tipo de mazo que escojamos, es importante saber que todos tienen debilidades y si bien los arquetipos van a estar siempre presentes en este tipo de juegos, las sorpresas las dan los mismos jugadores que ven combinaciones de cartas que los desarrolladores no. Esto se logra experimentando, pero sobre todo estudiando todas las cartas y pensando, por ejemplo, que cartas tienen mayor sinergia entre si o cuales generan combinaciones que potencien las habilidades de cada una de ellas. Armar mazos y probarlos es un juego muy satisfactorio en si mismo.

Como Blizzard aclaro desde un primer momento estamos ante un juego de cartas coleccionables y no ante un juego de cartas intercambiables – por ende, no existe la opcion de intercambiar cartas entre usuarios. Esto, que en un principio me quitaba parte del interes en el juego, tiene un objetivo, y tambien una alternativa.

El objetivo es claro: Blizzard no quiere tener un ejercito de personas regulando el mercado paralelo que se armaria en torno al juego si se pudiesen intercambiar cartas. Porque seamos realistas, aunque sea una por una, o la forma en la que lo implementen siempre alguien va a encontrar la forma de hacerlo por dinero y desvirtuaria el juego por completo.

La alternativa es, por su parte, muy interesante: una opcion para “desencantar” cartas de nuestra coleccion que no nos interesen. Al ser desencantada, cada carta nos proporciona una cantidad variable (segun su rareza) de “Tierra Arcana”, que se usa como materia prima para elaborar otras. El sistema funciona correctamente, pero la naturaleza del juego hace que tarde o temprano sintamos “la necesidad” de adquirir algunos sobres.

Cada sobre contiene cinco cartas, dentro de las cuales esta asegurado que encontraremos al menos una que pertenezca a la categoria “Rara”. Las categorias son cuatro: Comunes, Raras, Épicas y Legendarias; y como dije antes, cada sobre trae como minimo una Rara (pero hubo casos en que abri sobres con 2 comunes, 1 rara y 2 epicas, cosa que no es frecuente, pero sucede). Las cartas denominadas “Basicas”, sin embargo, no vienen en los sobres y solo las podemos conseguir subiendo el nivel de cada uno de los nueve personajes que podemos seleccionar (Mago, Guerrero, Chaman, Rogue, Paladin, Cazador, Druida, Brujo o Sacerdote), cada uno de los cuales posee, al momento, 20 cartas basicas.

Las cartas pueden servir (mas alla de su rareza) para todas las clases o ser especificas de una en particular – obviamente una carta de Mago, no puede ser usada por un Sacerdote y viceversa. A su vez, cada especialidad tiene habilidades diferentes: la Maga puede arrojar una bola de fuego que genera un daño al objetivo, el sacerdote cura dos puntos de daño a cualquier criatura o incluso a si mismo y el Chaman coloca aleatoriamente totems de diferentes ataques, resistencias y habilidades. Cada personaje conlleva un estilo de juego y mas alla de que algunos se sienten demasiado poderosos, el balance es algo en lo que Blizzard trabaja todo el tiempo alterando reglas de las cartas, etc.

El precio de cada sobre es de unos nada descabellados 8 pesos o 100 unidades del oro que se gana en el juego a base de victorias online o de completar las misiones que se nos van asignando a diario (ganar X cantidad de partidos con X tipo de mazo, eliminar X cantidad de criaturas, etc.), y si, se paga en pesos argentinos.

Pero espera, no compres sobres todavia, que me falta contarte algo…

Resumiendo un poco, aunque hay dos muy buenas razones para iniciarse en HearthStone (la creacion de cartas y el juego rankeado), sin lugar a dudas la que me termino de convencer de firmar este contrato satanico es la inclusion de La Arena.

La Arena es el lugar en el que primero en forma gratuita y despues abonando 11 pesos argentinos o 150 unidades de oro podremos participar en lo mas similar a un torneo que tiene HearthStone hasta el momento. La mecanica es la siguiente: cuando accedemos a La Arena debemos primero escoger uno de los tres personajes que se nos presentan en forma aleatoria, y luego seleccionar las cartas que integraran nuestro mazo una a una entre tres opciones disponibles, hasta completar las treinta. Estas cartas no pasaran a formar parte de nuestra coleccion ni podemos escoger cartas de ella tampoco.

Como siempre en este tipo de juegos, la seleccion (o draft) parece sencilla pero no lo es. A la hora de armar un mazo hay que tener muchas cosas en cuenta, especialmente la sinergia de las cartas entre si; por ejemplo, si tenemos cinco cartas de criatura Murlock en nuestro poder y aparece en la seleccion una que dice “Todos los Murlocks tienen +1 +1” seguramente esta deba ser nuestra eleccion – salvo que alguna de las otras opciones sea una carta de las que llamamos “desequilibrantes”, cartas con efectos devastadores como “Cuatro daños a todas las criaturas enemigas en juego”. Es algo que tenemos que tener en cuenta pero que cuesta aprender y por eso, la recomendacion mas importante: no jueguen en La Arena hasta tener un conocimiento decente del juego y sobre todo, reconocer gran parte de las cartas y sus diversas mecanicas.

Una vez que terminamos de armar nuestro mazo podemos comenzar a jugar, contra un oponente seleccionado al azar por el sistema. Si perdemos tres veces quedamos afuera, si ganamos –hasta un maximo de 12 veces– termina el torneo y recolectamos nuestros premios, que consisten de un sobre y “algo mas” – ese “algo mas” es una mayor cantidad de oro y Tierra Arcana que depende de la cantidad de victorias.

Vale aclarar que no hace falta que juguemos todo el torneo en el momento, sino que podemos dejar de jugar y retomar cuando lo creamos conveniente. Este modo junto al “rankeados” elevan el nivel de adiccion y competitividad a limites increibles.

La tematica es algo muy importante, y el mundo de Warcraft (aunque no es dificil imaginarnos expansiones futuras con Starcraft y Diablo) es perfecto. Como siempre en los productos de la empresa, todos los detalles (graficos, audio, e interface) estan cuidados al milimetro – hasta la apertura de sobres tiene una animacion completamente hipnotica.

Blizzard tiene un autentico exito en sus manos y lo sabe. Solo resta esperar a que sea lanzada la version final y ver los planes a futuro de la empresa para lo que es el corazon de estos juegos, que son sin dudas los torneos. Si lograron lo que lograron con Starcraft, no me quiero ni imaginar a lo que pueden llegar a hacer con un titulo que, al nivel que sea, puede jugar absolutamente cualquiera. Y que el que sea en el que creemos nos ampare cuando HearthStone se expanda a dispositivos moviles y la adiccion nos acompañe a donde quiera que vayamos.