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TOP 10: Detectives de la tele

El género de misterio y la televisión son casi sinónimos. Y donde hay un misterio para resolver, un asesino para descubrir o un plan maestro que hacer fracasar, ahí estarán los detectives de la tele.
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Por: Ignacio Esains

<p>La televisi&oacute;n tiene una estructura bastante predecible, y por lo tanto los procedimientos policiales, que siempre tienen m&aacute;s o menos los mismos elementos (crimen, investigaci&oacute;n, sospechosos, interrogatorios, deducci&oacute;n, revelaci&oacute;n, captura) son dif&iacute;ciles de resistir para los que tienen que hacer muchos cap&iacute;tulos y muy baratos de m&aacute;s o menos lo mismo. Por alguna raz&oacute;n el g&eacute;nero no solo es un cl&aacute;sico sino que es m&aacute;s popular que nunca, logrando que actores de primera l&iacute;nea y guionistas de ingenio sin igual creen (o adapten) personajes inolvidables en el centro de cada misterio. Estos son los detectives televisivos, uno m&aacute;s ingenioso que el otro.</p> <h1>10. Gil Grissom (CSI)</h1> <p>Son tantas las temporadas, tantas las parodias, y tan malo el promedio de guiones de esta serie que es dif&iacute;cil percibir que el &eacute;xito internacional nunca hubiera llegado sin William Petersen, cuyo distante y antisocial Grissom fue, parad&oacute;jicamente, el coraz&oacute;n de la serie.</p> <h1>9. Jessica Fletcher (Reportera del Crimen)</h1> <p>La carrera cinematogr&aacute;fica de Angela Lansbury la puso en la piel de varias detectives amateur, en especial de la Miss Marple de Agatha Christie, y entre Christie y Marple estaba su personaje m&aacute;s memorable, la viuda, f&oacute;bica de la violencia, que se hace novelista de misterio y por alguna raz&oacute;n siempre est&aacute; presente cuando alg&uacute;n cad&aacute;ver aparece en escena. Los blandos guiones de la serie daban espacio a Lansbury, y a un elenco de secundarios que hab&iacute;an sido estrellas en el Hollywood Cl&aacute;sico, a hacer lo suyo.</p> <p><img src=\"../../images/notes/note_699/normal/8.png\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"466\" /></p> <h1>8. John Munch (Homicidio)</h1> <p>La historia de Munch es particularmente extra&ntilde;a. Creado para la esencial serie de detectives Homicidio e interpretado por el comediante Richard Belzer, su sarcasmo y su rostro inconfundible lo hicieron uno de los secundarios favoritos del p&uacute;blico, tanto que pas&oacute; a OTRA serie, La Ley y el Orden: Unidad de V&iacute;ctimas Especiales, donde sigui&oacute; jugando con los estereotipos del polic&iacute;a jud&iacute;o de New York que representa mejor que nadie.</p> <h1>7. Adrian Monk (Monk)</h1> <p>El S&iacute;ndrome Obsesivo-Compulsivo que parece estar de moda en esta joven d&eacute;cada no ten&iacute;a nada de cool en la figura de Tony Shalhoub, que en la piel del detective Adrian Monk llevaba con estoicismo su enfermedad, y la profunda inteligencia que estaba irremediablemente atada a ella. Los misterios siempre pasaban a segundo plano en Monk, y la serie, de forma admirable, se negaba a explicar o a desatar el misterio de su protagonista.</p> <p><img src=\"../../images/notes/note_699/normal/6.jpg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"466\" /></p> <h1>6. Magnum (Magnum P.I.)</h1> <p>Magnum, a&uacute;n m&aacute;s que Divisi&oacute;n Miami o Luz de Luna, representa una est&eacute;tica ochentera, o mejor dicho una forma de vivir: llev&aacute;ndose por delante las convenciones de un g&eacute;nero y revirtiendo cada regla de la ficci&oacute;n detectivesca en busca de una monta&ntilde;a rusa que ten&iacute;a en su centro al m&aacute;s carism&aacute;tico actor en pasar por la televisi&oacute;n (por algo Spielberg lo quer&iacute;a para Indiana Jones). Tom Selleck como Magnum era un best-seller para una nueva &eacute;poca, y un equipo perfecto de guionistas en una locaci&oacute;n perfecta mantuvieron la serie en un nivel alt&iacute;simo hasta su final.</p> <h1>5. Jimmy McNulty (The Wire)</h1> <p>Arrogante, indisciplinado, idealista, McNulty era un desastre absoluto como padre, profesional y ser humano. Y sin embargo es imposible no identificarse con su arco argumental en una de las mejores series de todos los tiempos. McNulty, atrapado en un trabajo restrictivo, abatido por el alcoholismo y una serie de fracasos rom&aacute;nticos se enfrentaba con figuras que parec&iacute;an restregarle su libertad en la cara, una libertad construida sobre el sufrimiento ajeno que alimentaba la furia autodestructiva de un personaje que nunca tuvo paz.</p> <h1>4. Sherlock Holmes (Sherlock)</h1> <p>Siempre es dif&iacute;cil modernizar un &iacute;cono de la literatura (ver las &uacute;ltimas 80 versiones de Dracula o el Rey Arturo), pero Steven Moffat logra con Sherlock lo que no alcanza en Doctor Who, envolviendo a Holmes y Watson en una mitolog&iacute;a pop tan densa como como pretenciosa. Si el Sherlock original era una reacci&oacute;n de la raz&oacute;n contra el oscurantismo victoriano, el de Benedict Cumberbatch busca un contacto real (entre hechos, entre motivos, entre gente) en una ciudad cada vez m&aacute;s aislada.</p> <p><img src=\"../../images/notes/note_699/normal/3.jpg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"466\" /></p> <h1>3. Veronica Mars (Veronica Mars)</h1> <p>La genialidad de Rob Thomas de mezclar el drama de escuela secundaria con una pesada atm&oacute;sfera de policial negro solo funcionaba por la profunda fidelidad del autor a sus dos g&eacute;neros: los romances de Neptune, California, eran tan serios e importantes como sus cr&iacute;menes, y esa dicotom&iacute;a hubiera sido insostenible sin Kristen Bell en el papel de Veronica Mars, la detective adolescente de alma mucho m&aacute;s vieja y lengua aguda como un picahielo.</p> <h1>2. Morse (Inspector Morse)</h1> <p>El detective suele ser un prisma a trav&eacute;s del cual el actor nos muestra sus personajes. M&aacute;s all&aacute; de algunas excentricidades, el investigador perfecto (digamos, el Maigret de Simenon) es un observador m&aacute;s que el protagonista de sus propias historias. Morse rompe todas estas reglas desde su arrogancia, su decisi&oacute;n de dejar una marca en su vida, y la ambig&uuml;edad de su relaci&oacute;n no solo con la autoridad que est&aacute; por encima suyo, sino con la que &eacute;l mismo representa. Un personaje complejo que resulta un modelo para el detective moderno (y por qu&eacute; no, para variantes como el Doctor House).</p> <p><img src=\"../../images/notes/note_699/normal/1.jpg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"466\" /></p> <h1>1. Columbo (Columbo)</h1> <p>Peter Falk dio vida a un personaje brillante, enraizado a la vez en el policial de los \'40 y el &ldquo;M&eacute;todo&rdquo; actoral de moda en los sesenta. Si los inspectores brit&aacute;nicos son la m&uacute;sica cl&aacute;sica de la literatura y la tele de misterio, Columbo invent&oacute; el jazz &ndash; improvisado, ligero, usando su imagen como un arma para bajar las defensas de su sospechoso, pero a la vez dotado de una compasi&oacute;n que los m&aacute;s estrictos y de m&eacute;todos m&aacute;s policiales detectives ingleses jam&aacute;s entender&iacute;an. Falk es un detective, pero tambi&eacute;n es un humanista, contemplando a sus sospechosos suelen ser, a su vez, v&iacute;ctimas de sus circunstancias y esperando, esperando, esperando, la resoluci&oacute;n inevitable.</p>

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