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Sony, Microsoft y Nintendo planean huir de China para evitar impuestos

Los fabricantes de consolas comienzan un exilio para evitar las nuevas tarifas de importación establecidas por el gobierno norteamericano.

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Por: Leon Valle

Los fabricantes de consolas le escapan a la presión impositiva

Los fabricantes de consolas le escapan a la presión impositiva

En julio de 2018, como parte del enfrentamiento político y comercial entre China y los Estados Unidos, el presidente Donald Trump comenzó a aumentar progresivamente el impuesto de importación de productos fabricados en el país oriental. La industria del entretenimiento se mantuvo al margen de las políticas hasta mayo de este año, cuando la nueva reglamentación alcanzó a los productos electrónicos (como las consolas) cuyas tarifas aumentarían del 10 al 25 por ciento.

Sin embargo durante el encuentro del G20 de la semana pasada en Japón los representantes de ambos países llegaron a una tregua y acordaron frenar las presión fiscal por tiempo indefinido. Mientras que los Estados Unidos atacó a los productos manufacturados China hizo lo propio imponiendo nuevas tarifas a las materias primas esperando que el sector rural norteamericano presionara a la administración de Trump.

Las aguas se calmaron, pero los grandes fabricantes saben que esta puede ser la calma que anteceda al huracán. Días antes del encuentro del G20 representantes de Sony, Nintendo y Microsoft firmaron una carta abierta dirigida al gobierno norteamericano en la que pedían la reconsideración de las medidas porque afectarían los costos de producción de las consolas significativamente y obligarían a aumentar los precios.

Causaría una significativa disrupción en la cadena de producción llevar la fabricación a los Estados Unidos o un tercer país, y aumentaría los costos —aún más que el costo de las tarifas propuestas— en productos que ya se fabrican con márgenes muy ajustados.”

Según las empresas las consolas dejarían de ser un producto de consumo masivo y los clientes terminarían pagando un estimado de 840 millones de dólares extra. Además se verían afectados el software, los accesorios y la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías.

La imprevisibilidad de Trump y compañía obligó a las empresas a actuar. Las fuentes del portal Nikkei Asian Review aseguran que tanto los fabricantes de consolas como HP, Dell, Asus, Google y Amazon planean relocalizar sus fábricas fuera de China. El mismo portal había reportado que Apple estaba analizando el impacto financiero de mover hasta un treinta por ciento de su producción fuera del país. 

“El consenso de la industria es mover un promedio del treinta por ciento de la producción fuera de china dependiendo de qué tan importante sea el mercado norteamericano. Todos necesitan un plan,” le dijo un ejecutivo involucrado a Nikkei Asian Review. “Apple fue la última empresa en comenzar a formular un plan, mientras que todo el resto ha sido mucho más agresivo.”

Microsoft estaría considerando nuevas locaciones en Tailandia e Indonesia y Nintendo planea mover parte de la producción a Vietnam este año, según confirmó un representante de la empresa japonesa al portal de noticias Reuters.

Es imposible saber cuál será el impacto de estos cambios en el costo de las consolas, en particular cuando Microsoft y Sony están en plena producción de sus sistemas de próxima generación y Nintendo debería estar preparando la rumoreada nueva Switch. El cambio no solo tiene como objetivo escaparle a la presión impositiva sino también a lo que un analista define como “riesgos a largo plazo” refiriéndose al aumento de los costos laborales.

El Señor nos libre de pagarle sueldos justos y darle derechos a los empleados. Mientras podamos jugar God of War al menor precio posible sin analizar el costo humano, nada más importa.

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