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Reflexiones de un largo 2013 x Megawacky Max

El especialista en juegos independientes de Malditos Nerds va contra la corriente también en su lista, descartando los Top 10 y aprovechando el lugar para hacer una pequeña reflexión... y quizás alguna auto-promesa.
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Por: Maximiliano Baldo

Sentarse en algun momento cercano al final del año para mirar hacia atras y hacer un balance de lo que ha estado ocurriendo en los ultimos doce meses, puede ser una experiencia terrible. A veces uno pierde la cuenta de los momentos relevantes que han tomado lugar en el pasado cercano, y poner todo en la balanza resulta en una acumulacion de sentimientos. Siendo esta una web dedicada a los fichines, dicho balance deberia limitarse a la materia a la que nos dedicamos, y nada mas.

Excepto, claro esta, cuando la materia a la que nos dedicamos se mezcla con la realidad nuestra de cada dia, volviendose parte fundamental de lo que fuimos, somos, y hasta puede que seamos.

Considero que 2013 fue, al menos para mi, el año de las oportunidades perdidas. El año en el que muchas veces estuve tan cerca de algo, que lo deje alejarse. Tan cerca, tan lejos. A veces es por cautela, porque uno desea hacer las cosas bien y no se atreve a dar ese paso fundamental que le llevara a cumplir un sueño. A veces es orgullo, porque aquello que le pidieron hacer es tan importante para uno, que querer hacer las cosas de manera perfecta termina interrumpiendo todo un sistema de engranajes que ya estaban bien engrasados. A veces es la propia vida… o mas bien la ausencia de esta… la que viene de imprevisto a abrumar nuestro animo, interrumpiendo un proyecto en el que uno estaba tan entusiasmado. Todas esas situaciones (y otras tantas mas) las vivi en los ultimos doce meses. Meses de cambios, de idas y vueltas, de alegrias, de tristezas, de esperanzas, de decepciones. Y todas ellas atadas, de una forma u otra, a este mundo de videojuegos al que permanezco ligado.

El año de las oportunidades perdidas se aplico tambien, desde mi perspectiva, a la mayoria de la industria Triple AAA que nos colmo con trailer tras trailer de algunos juegos que prometieron mucho mas de lo que podian cumplir, aunque hubo otros que supieron sorprender. Un año de oportunidades perdidas para los desarrolladores de las nuevas consolas, que nos dieron una montaña rusa de emociones, declaraciones, reacciones y modificaciones. Es todavia demasiado temprano para entusiasmarnos de verdad por una consola de la nueva generacion, porque todavia no muestran suficiente contenido o estabilidad general como para justificar los abrumadores precios que nos piden; mas aun en este pais, que la lucha contra viento, marea y una economia cada vez mas agresiva para nuestros bolsillos. Sin embargo, las nuevas politicas de esta generacion emergente no terminan de convencerme. Tal vez me estoy volviendo viejo, pero no puedo decir otra cosa que “en mis tiempos todo era mejor”. Hasta cierto punto, siento que asi es.

Pero hubo un sector que florecio, que tomo casi todas las oportunidades que tuvo para lucirse, y cuyos juegos demostraron estar no solo a la altura de las circunstancias, sino a veces mas alla de eso. El sector que me sigue demostrando que si hay grandes exponentes fichineros en la actualidad. La industria Indie, que dia a dia nos sorprende con conceptos que muchas empresas grandes parecen haber olvidado o no se atreven a experimentar; que nos dieron sus Papers Please, sus Gunpoints, sus Stanley Parables; sus Antichamber, sus Swappers, sus Brothers… y mas, mucho mas. Fue un año muy especial con la presencia de prestigiosas personalidades en charlas (¡Tim Schafer! Tan cerca… Tan lejos…). Fue el año del Indie local, con todo nuestro apoyo al gran Project Root. Fue el año en el que uno, por un motivo u otro, no queria dejar de soñar.

Tan cerca, tan lejos. Eso tambien definio, una vez mas, mi relacion con Loaded. Este maravilloso grupo de individuos, cada uno digno de elogios por meritos propios, supo bancarme en momentos muy dificiles, y realmente intente hacer todo lo posible por dar lo mejor de mi, tanto para la revista como para el sitio web. No parece mucho, pero los 260Km que me separan de Buenos Aires no son nada, comparados con las barreras mentales que me he formado contra la Ciudad Capital. Algun dia tendre que enfrentarme a ese miedo irracional.

Este es mi balance del 2013, un año que pudo ser (al menos para mi) mucho mas de lo que termino siendo; que tampoco fue poca cosa ni mucho menos, pero que me dejo en un perpetuo estado de “si tan solo yo hubiese hecho esto…”. Y ahora, al mirar atras y ver los ultimos 12 meses… al hacer ese balance anual… me doy cuenta que ya es tiempo de dejar de soñar.

Pero no para abandonar los sueños… sino para hacerlos realidad.

Gracias, 2013, por mostrarme todo lo que pude haber hecho y no hice. Ahora depende de uno aprender de eso y volver la vista al frente, al inminente 2014. Y sonreir. Asi, cliche y todo. Sonreir. No exactamente sonreir por todo aquello que no hice, por un motivo u otro. Sino sonreir por todo lo que tengo pensado hacer. Oh, si… 2014 va a ser un año muy, muy interesante si puedo hacer al menos un cuarto de todo lo que tengo en mente.

Mis mejores deseos, Malditos Nerds. Miren adelante. Y sonrian, porque el año recien esta por empezar. Pero no se olviden de mirar atras, de vez en cuando, para recordar y reflexionar.

Nos vemos el año que viene.