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Primeras Impresiones: Diablo III Reaper of Souls

El Tio Erwin vuelve a Santuario para seguir despachurrando demonios, zombis y cuanto bicho se le cruce, y tras limpiarse el enchastre de sangre de la armadura nos ofrece sus impresiones de la primera expansión de Diablo III.
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Por: Diego Bournot

Gracias a los buenos oficios de la gente de Blizzard, pudimos acceder a un codigo de reviewer de Reaper of Souls, la primera expansion de Diablo III. A continuacion, y tras limpiarnos la sangre que nos cubre tras media docena de horas de mazazos y sablazos, les ofrecemos nuestras primeras impresiones.



La trama de Reaper of Souls comienza exactamente donde finaliza el juego original. Con la -enesima- muerte de Diablo, el arcangel Tyrael, junto a un grupo de Horadrim, pretende esconder la Piedra de alma Negra en las profundidades de la cripta de un antiguo rey. A sabiendas de que la Piedra no puede ser destruida, y que la misma alberga la esencia de Diablo, el mismo pretende alejarla de todo posible contacto con la superficie, y con ello, de la posibilidad de que Diablo vuelva a ser liberado. Sin embargo, un nuevo enemigo hace su aparicion: Malthael, un angel caido que pretende utilizar la Piedra para sus propios fines. Dado que los humanos son descendientes de angeles y demonios, Malthael cree que utilizando el poder de la Piedra para eliminar a la humanidad, el mismo pondra fin al eterno conflicto entre el Cielo y el Infierno. Pero Malthael no cuenta con la resistencia a sus planes del Nephalem, nuestro personaje.



Para iniciar la campaña, recurri a mi leal y confiable barbaro nivel 31, el cual, en la media docena de horas que tuve ocasion de probar Reaper of Souls, ya ha subido a nivel 38. Lo primero que pude notar es un cambio radical en la frecuencia y calidad de los drops: como respuesta a la supresion de la Casa de Subastas, el loot del juego ha mejorado notablemente, al punto en que ahora, cada jefe garantiza un drop legendario, sumando al mismo los que podamos obtener al azar durante la campaña, dependiendo de la suerte que tengamos. Por otra parte, las gemas tambien han subido de nivel, al punto en que las mejores de las que disponiamos en el juego original se consideran ahora como joyas basicas, habiendose añadido nuevas configuraciones a las que podremos acceder fusionando las que ya poseemos.

El juego ofrece un sistema mejorado de niveles de dificultad. Como ya sabemos, Diablo siempre se ha caracterizado por sus tres niveles de dificultad secuenciales, de los cuales el tercer- Inferno- era particularmente dificil. Sin embargo, la optimizacion de nuestro personaje en base a las compras en la Casa de Subastas habian tornado este nivel de dificultad fija en uno muy facil para quien dispusiera del equipo adecuado. Como respuesta a ello, la campaña de Reaper of Souls nos permite ahora, antes de comenzar, elegir entre cinco niveles de dificultad, y cambiarlos en el momento en que lo deseemos si vemos que la cosa es muy dificil para nuestro personaje. Al respecto, si seleccionamos el nivel mas alto -Tormento-, veremos que el mismo ofrece, ademas, un slider en su configuracion que nos permite añadir seis niveles de dificultad adicionales, lo cual nos otorga un 300% extra de oro o experiencia... si estamos a la altura del desafio.



La ambientacion es sencillamente sensacional: en esta ocasion, Blizzard realmente se ha superado a si misma. La variedad de los entornos es realmente notable para tratarse de una expansion, y los mismos nos ofrecen que suman, y mucho: calles de poblados medievales tapizadas de cadaveres que efectuan ruidos grotescos cuando al pisarlos, pantanos cuyas apestosas aguas burbujean a nuestro paso, y cuevas en las que los huesos se amontonan contra las paredes, dejandonos un angosto sendero plagado de alimañas que crujen bajo el peso de nuestras botas. Si hay algo que podemos decir, es que el equipo de desarrollo logro darle un toque bastante tetrico a esta expansion, presentandonos algunos de los decorados mas inquietantes que hemos podido apreciar en toda la saga.

A esta altura, uno podria pensar que, a la hora de crear bosses, Blizzard podria comenzar a quedarse corto de ideas. Sin embargo -y por suerte-, la imaginacion del equipo de desarrollo de la saga sigue vigente. Entre los jefes que llegue a enfrentar, se encontraba, por ejemplo, uno que empleaba una suelte  de lanzallamas demoniaco, mientras trozos de mamposteria del techo caian alrededor de el, dificultando el acercamiento de mi barbaro para poder arrimarle unos buenos cazotes. Por otra parte, otro importante jefe -el cual no revelare para no arruinar sorpresas- nos permite quedar a mano, vengando una afrenta pendiente del juego base.



Las criaturas nuevas, por otra parte, no estan nada mal, incluyendo nuevas variantes de no-muertos, demonios y otras alimañas, debiendo mencionar especialmente a unos enormes mastines esqueleticos dotados de las mandibulas de un rottweiler, capaces de zarandear de lo lindo a mi personaje y restarle enormes cantidades de energia.

Por otra parte, los mapas rebosan de eventos aleatorios, los cuales pueden aparecer en el lugar menos pensado. T aunque algunos de ellos nos resultaran familiares -como eliminar oleadas de enemigos en un tiempo dado-, otros estan muy bien pensados, como el caso de un sotano en el que encontre una pila de cadaveres descuartizados, y a un asesino que, mientras recolectaba el botin, hablaba de sus planes de dejar que las hordas demoniacas de Malthael cargaran con la culpa. U otro en el que descubri a un grupo de traidores al rey, que planeaba aprovechar el caos imperante para sacar ventaja de la situacion. Estas pequeñas sub-tramas le añaden mucho sabor a la principal, dandonos la posibilidad de asistir a una gran cantidad de dramas y situaciones laterales que suelen darse en situaciones en las que impera el "salvese quien pueda".



Pese a haber jugado apenas unas pocas horas, los cambios que incorpora Reaper of Souls al original son altamente satisfactorios, y sin duda nos haran olvidar la desaparicion de la Casa de Subastas, restituyendo el desafio original y el sentido a la rejugabilidad. Los nuevos items, las joyas mejoradas, los nuevos jefes, ambientaciones y criaturas son un aliciente mas que bienvenido para seguir jugando en un entorno en el que ahora las cosas vuelven a ser como deben ser. Sin duda, Reaper of Souls es la expasion que el juego estaba necesitando, no solo por el contenido adicionado, sino por la correccion de errores que la misma efectua. Bien hecho, Blizzard.