La historia de Mortal Kombat: Outworld vs. Earthrealm del 1 al 11
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La historia de Mortal Kombat: Outworld vs. Earthrealm del 1 al 11

Dioses, guerreros, diferentes reinos y hasta viajes en el tiempo, todo eso y más en la historia completa de la legendaria serie

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Por: Lucas Rivarola

Mortal Kombat es conocida por muchos como la serie de juegos de pelea con la mejor historia. Con 27 años en sus hombros, la trama de la serie está llena de idas y vueltas, alianzas y traiciones, y hasta incluso manipulaciones de líneas temporales. Este épico conflicto del bien contra el mal abarca millones y millones de años.

En el principio solo existían los Dioses Antiguos que estaban en constante enfrentamiento con el Ser Único. Para vencer a su oponente, los Dioses crearon seis reliquias conocidas como los Kamidogu que utilizaron para sellar al Ser Único en fragmentos separados. Con el tiempo, cada Kamidogu comenzó a dar vida, así creando los seis reinos principales de Earthrealm, Netherrealm, Outworld, Orderrealm, Chaosrealm y Edenia, además de varios pequeños reinos. Cada Kamidogu era protegido en uno de estos seis grandes reinos.

Cetrion, una de los Dioses Antiguos hablando con Raiden.

Mucho tiempo después de la creación de los reinos, el primer emperador de Outworld, rey dragón Onaga, comenzó una campaña de conquista que anexó a varios de los pequeños reinos a Outworld utilizando un ejército de muertos vivientes con el objetivo de conseguir la vida eterna. Para detener la masacre del rey dragón, los Dioses Antiguos eligieron al asesor de Onaga para que se convirtiera en el protector de Outworld. Este guerrero, corrompido por el poder, envenenó a Onaga y tomó el control de Outworld para sí. Su nombre era Shao Khan.

Mientras el ejército de Shao Khan continuaba conquistando reinos, Argus y Delia, dioses protectores de Edenia, pusieron en marcha un plan para detener una tragedia diferente. Delia, quien también era una hechicera, tuvo una visión que le mostró que el número de guerreros de todos los reinos crecería en poder y números llegando a tal magnitud que traerían consigo el Armagedón. Los protectores de Edenia entonces crearon a Blaze, quien tenía el poder de detener a los guerreros. Como no se pusieron de acuerdo sobre qué hacer con los guerreros una vez evitado el Armagedón, dejaron esta decisión en manos de sus hijos: si su hijo Daegon conseguía derrotar a Blaze, los guerreros serían eliminados; si su hijo Taven salía victorioso, los guerreros solamente verían sus poderes drenados. Luego de poner a los hermanos en un sueño profundo, Blaze quedó con la tarea de despertar a los guerreros en el momento del Armagedón.

Daegon y Taven, los hermanos clave para detener el Armagedón.

Uno de los Dioses Antiguos, Shinnok, inició su propio plan para conquistar los reinos para sí mismo. Luego de despertar a Daegon antes de tiempo y engañarlo para que matara a sus padres, dejando a Edenia indefenso, Shinnok intentó invadir Earthrealm entrando en guerra con Raiden, dios del trueno y protector del reino. La batalla duró siglos, pero Raiden finalmente salió victorioso y el Dios Antiguo corrupto fue desterrado a Netherrealm, donde conocería al hechicero Quan Chi y comenzaría a planear su regreso triunfante luego de conquistar juntos el reino que servía de prisión para Shinnok.

Shao Khan, continuando la expansión de su imperio, invadió la debilitada Edenia. Para poder conquistar uno de los seis grandes reinos, el emperador debía ganar 10 torneos consecutivos establecidos por los Dioses Antiguos, evento conocido como Mortal Kombat. Luego de su victoria, Shao Khan mató al rey de Edenia Jerrod, tomó por esposa a su viuda Sindel y adoptó a su hija Kitana. Sindel sacrificó su vida en un intento por crear una barrera para impedir que Shao Khan invadiera otros reinos, pero el emperador atrapó su alma con la ayuda de su mano derecha, el hechicero Shang Tsung.

Con la mira en Earthrealm, Shao Khan envió al hechicero a iniciar la serie de diez torneos de Mortal Kombat para poder conquistar el reino protegido por Raiden. Si bien Earthrealm consiguió la primera victoria gracias al Gran Kung Lao, Shang Tsung presentó en el segundo torneo a su nuevo campeón, Goro, quien mató al Gran Kung Lao y le consiguió a Outworld nueve victorias consecutivas.

Goro, el imponente campeón de Outworld.

Mientras el destino de Earthrealm pendía de un hilo, otro plan tenía lugar: el difunto Onaga consiguió que su conciencia sobreviviera al ataque de Shao Khan y comenzó una trama para recuperar un cuerpo físico. Para ello engañó a uno de los guerreros de Earthrealm, Shujinko, haciéndole creer que era una manifestación de los Dioses Antiguos. Onaga pidió a Shujinko que recuperara los Kamidogu de todos los reinos, marcando así el principio de una tragedia que caería años más tarde.

En el torneo que definiría si Outworld finalmente tomaría control de Earthrealm, Raiden presentó a algunos de los mejores guerreros del reino: Sonya Blade, Johnny Cage y Liu Kang. Otros combatientes, como Sub-Zero y Scorpion, participaron para cumplir sus propios objetivos. Liu Kang salió victorioso y con ello se terminó la racha de Shang Tsung y sus luchadores. El torneo siguiente, que tuvo lugar en Outworld resultó también en una victoria para Earthrealm con Liu Kang derrotando al mismísimo Shao Khan. Enfurecido, el emperador revivió a su reina Sindel e intentó invadir Earthrealm para ser detenido por tercera vez consecutiva por los guerreros de Raiden. Humillado y herido de gravedad, Shao Khan se retiró a Outworld y con Sindel liberada de su control, Edenia volvió a ser una vez más un reino libre.

Liu Kang contra Shao Khan en el último intento de invasión a Earthrealm.

La paz no duró mucho, ya que Shinnok aprovechó las secuelas que dejó este conflicto para poner en marcha su plan y secuestró a Sindel y a Kitana, conquistando Edenia para sí, en su plan para vengarse de los Dioses Antiguos y de Raiden por haberlo exiliado en Netherrealm. Raiden, junto con el dios del viento Fujin y los guerreros de Earthrealm, se enfrentaron a Shinnok y su hechicero Quan Chi en una ardua batalla donde finalmente Liu Kang consiguió nuevamente la victoria, volviendo a encarcelar a estas amenazas en Netherrealm.

Quan Chi, sin embargo, consiguió escapar de esta prisión y luego de recuperar sus fuerzas creó una alianza con Shang Tsung para, utilizando el ejército de muertos vivientes de Onaga, conquistar los reinos para ellos. Como parte de este plan, la alianza de los hechiceros eliminó a los dos obstáculos más grandes a su paso: primero mataron al legendario guerrero Liu Kang y luego atentaron contra el caído emperador Shao Khan, a quien creyeron haber matado. El tirano conquistador consiguió sobrevivir al ataque, sin que los hechiceros sospecharan de él.

Shang Tsung elimina a Liu Kang.

Raiden volvió a juntar a sus guerreros para proteger Earthrealm y vengar la muerte de Liu Kang, pero esta vez no pudo conseguir la victoria, costándole la vida a varios de los combatientes de Earthrealm. Sin embargo, antes de que Quan Chi y Shang Tsung eliminaran a Raiden por completo, Shujinko completó inadvertidamente el plan de Onaga, reviviendo al rey dragón. La alianza de hechiceros intentó detener a Onaga junto con Raiden, pero al ver que sus esfuerzos no tenían efecto el dios del trueno intentó sacrificarse en una explosión para eliminar al rey dragón. No sólo su plan no funcionó, sino que la esencia de Raiden volvió a la vida, corrompida por el mal de Onaga.

Onaga utilizó sus poderes para revivir bajo su control a todos los guerreros asesinados en la pelea contra Quan Chi y Shang Tsung, mientras que Shujinko juntaba a los combatientes que aún estaban con vida para oponerse al rey dragón. Luego de destruir los seis Kamigodu que había juntado engañado, Shujinko finalmente pudo derrotar a Onaga liberando a todos los guerreros que estaban en su poder y desterró al conquistador a Netherrealm. Esta victoria duró poco, sin embargo, ya que la hora señalada se acercaba: Blaze estaba preparándose para el Armagedón.

Con Taven ahora despierto, los numerosos guerreros se dividieron en dos bandos. Las fuerzas de la oscuridad, entre las cuales se encontraba Daegon y una tregua temporaria entre Quan Chi, Shang Tsung, Shao Khan, Shinnok  y Onaga, y las fuerzas de la luz, con Taven y Raiden a la cabeza. La batalla del Armagedón tuvo entonces lugar, aunque la profecía que Delia había tenido en su momento no se cumplió: ninguno de los dos hermanos derrotó a Blaze. El vencedor fue Shao Khan, y junto con Raiden fueron los únicos sobrevivientes de toda la batalla.

Shao Khan a punto de rematar a Raiden.

Luego de obtener el poder de Blaze, Shao Khan derrotó fácilmente a Raiden. Antes de poder rematarlo, el dios del trueno grabó un mensaje en su amuleto y utilizó su magia para enviarle un mensaje a su yo del pasado, en aquel torneo que podía ser la décima victoria de Outworld: “Tiene que ganar”. Esto nos trae a nuestro primer salto en el tiempo, en el que Raiden del pasado intenta descifrar el mensaje de su yo del futuro para poder evitar el Armagedón.

La historia de estos torneos sucede de manera bastante similar a la línea del tiempo original. Raiden asume que quien tiene que ganar según su yo del futuro es Liu Kang, por lo que el guerrero shaolin derrota a Shang Tsung tal como había sucedido la primera vez. Para sorpresa de Raiden, aún continúa teniendo visiones del futuro condenado al Armagedón, por lo que en el siguiente torneo intenta que Kung Lao sea el vencedor, solo para que éste sea asesinado por Shao Khan y Liu Kang vuelva a salir victorioso como en la línea de tiempo original.

Es durante la invasión de Shao Khan en Earthrealm que las cosas toman un giro diferente. Mientras la resucitada Sindel elimina a prácticamente todos los guerreros de Earthrealm, Raiden se da cuenta que quien tiene que ganar es Shao Khan. Así, el conquistador estaría ignorando las reglas de Mortal Kombat y los Dioses Antiguos dejarían de lado su política de no intervenir a menos que dichas reglas se rompan. Liu Kang, enfurecido por las muertes de sus compañeros, se opone a esta idea y se enfrenta a Raiden, donde es accidentalmente asesinado por el poder del dios del trueno. Raiden procede a rendirse ante Shao Khan y los Dioses Antiguos intervienen en la invasión, finalmente eliminando al conquistador.

Raiden, Johnny Cage y Sonya, los únicos sobrevivientes.

Repitiendo la historia, Shinnok intenta invadir Earthrealm con la ayuda de Quan Chi, quien controlaba con su magia a los guerreros asesinados por Sindel y Shao Khan en el conflicto anterior. Johnny Cage y Sonya, los únicos sobrevivientes, unieron fuerzas con Raiden, Fujin y Kenshi, un guerrero que fue cegado por Quan Chi, para repeler el ataque y atrapar a Shinnok dentro de su propio medallón. Luego, las fuerzas del bien lanzan un ataque a Netherrealm donde consiguen liberar del control de Quan Chi a Sub-Zero, Jax y Scorpion, efectivamente devolviendolos a la vida.

Con el pasar de los años, Johnny y Sonya tienen una hija, Cassie Cage, y Jax forma una familia trayendo a su hija Jacqui al mundo. Scorpion se vuelve el maestro de Takeda, hijo de Kenshi, y junto con Kung Jin, primo del difunto Kung Lao, viajan a Outworld para intentar resolver un conflicto entre Mileena, hija de Shao Khan, y Kotal Khan, el nuevo emperador de Outworld. Mileena termina siendo ejecutada por Kotal y el medallón de Shinnok, antes en poder de Mileena, queda en las manos de D’Vorah, la mano derecha de Kotal Khan que en realidad trabajaba encubierta para Quan Chi.

Con el medallón en su poder, Quan Chi consigue revivir a Shinnok segundos antes de ser asesinado por Scorpion a manera de venganza por la eliminación de su clan a manos del hechicero. Shinnok toma como prisionero a Johnny, quien fue clave en su derrota anterior, y viaja a donde se encuentra el Jinsei, la fuerza vital de Earthrealm, para intentar corromperlo y conquistar el reino. Cassie, utilizando los poderes heredados de su padre, consigue derrotar al Dios Antiguo malvado mientras que Raiden utiliza su cuerpo para drenar la corrupción del Jinsei, afectando su propio ser. Detrás de escenas, sin embargo, existía alguien que se estaba cansando de la interferencia de Raiden.

Shinnok, tratando de corromper el Jinsei.

Convertido en tirano gracias a la corrupción que absorbió del Jinsei, Raiden planea atacar a Netherrealm, gobernado por los espectros de Liu Kang y Kitana en ausencia de Quan Chi y Shinnok, antes de que ellos decidan atacar Earthrealm. Con la ayuda de la familia Cage y Jacqui Briggs, el grupo ataca y destruye con éxito el castillo de Netherrealm, aunque sacrificando a Sonya en el proceso. Kronika, la guardiana del tiempo que busca eliminar a Raiden, aparece luego de que las fuerzas del bien se retiren en victoria para reconstruir el castillo a cambio de que Liu Kang, Kitana y el resto de sus guerreros se unan a su causa: crear una nueva línea del tiempo sin Raiden.

Para conseguir su objetivo, Kronika trae del pasado a varios guerreros: Liu Kang, Kung Lao, Scorpion, Kano, Sonya, Johnny y a los mismísimos Raiden y Shao Khan, entre otros. Como no pueden existir dos versiones de un mismo dios al mismo tiempo, el Raiden corrupto del presente es eliminado de la línea del tiempo, quedando sólo el Raiden de la época del torneo de Mortal Kombat que estaba teniendo lugar en Outworld. Mientras que Shao Khan entra en conflicto con Kotal, quien en su época era su subordinado, los guerreros del bien ponen al día a Raiden y los demás sobre los hechos ocurridos y deciden detener los planes de Kronika, quien ya había conseguido robar parte del Jinsei para lograr su cometido.

Villanos del pasado llegan al presente.

Los Dioses Antiguos, mientras tanto, fueron traicionados y eliminados por una de su propio grupo: Cetrion, que además es hija de Kronika y hermana de Shinnok. Raiden, al enterarse, planea liderar un equipo de combatientes de tiempos pasados y presentes de varios reinos para atacar la guarida de Kronika. Liu Kang, repitiendo la historia, intenta enfrentarse a él al estar en desacuerdo pero es secuestrado por Kronika. Raiden entonces tiene visiones de diferentes líneas del tiempo y se da cuenta que todas y cada una se vieron destinadas a fracasar gracias a que Kronika siempre manipuló la historia, haciendo enfrentar a Raiden contra Liu Kang, ya que si ambos unen fuerzas serían lo suficientemente fuertes para derrotarla.

Ya durante el ataque al refugio de Kronika, el espectro del Liu Kang del presente se aparece ante Raiden para derrotarlo, anunciando que absorbió el alma de su yo del pasado para aumentar su poder. Raiden sale victorioso y, en lugar de eliminar a Liu Kang, decide purificarlo y en el proceso consiguen combinarse en un único ser: el Dios del Fuego y Trueno Liu Kang. Con sus nuevos poderes, el ahora dios se enfrenta y derrota al resto de los secuaces de Kronika, aunque no consigue evitar que la guardiana del tiempo revierta el universo al principio de los tiempos, siendo él y Kronika los únicos sobrevivientes por su condición de dioses. Liu Kang finalmente derrota a Kronika, poniéndole fin a sus planes y obteniendo el poder de moldear el tiempo como él considere apropiado.

Liu Kang, ahora como un dios, liderando las fuerzas del bien en la batalla final.

Raiden, obteniendo un propio cuerpo mortal, decide servir al nuevo dios Liu Kang como mentor, tratando de construir juntos una nueva línea del tiempo que asegure el mejor futuro para todos los reinos. Hasta ahí es que llega la historia de la serie al día de hoy. A dónde irá Mortal Kombat en su próxima entrega es un completo misterio. Las posibilidades son infinitas, y siempre está la posibilidad de que aparezca algún villano dispuesto a todo para controlar el universo.

Lo importante es que ahora, el futuro está en manos de Liu Kang, el héroe indiscutible de Mortal Kombat.

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