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La controversia de Fortnite: ¿se puede patentar un baile?

Epic comienza a enfrentar más presión para acreditar y compensar a los creadores de sus emotes

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Por: Leo Valle

El actor Donald Faison es uno de los que acusa a Epic de robar sus pasos(ABC Studios / Epic)

El actor Donald Faison es uno de los que acusa a Epic de robar sus pasos | ABC Studios / Epic

En los últimos días se reavivó un debate que se viene dando desde hace varios meses en las redes: ¿Debería Epic Games pagarle a los creadores de los bailes que comercializa en Fortnite?

La discusión comenzó nuevamente cuando en el marco del Festival Vulture en Los Ángeles, Donald Faison, el actor que interpretaba a Turk en la serie Scrubs, hizo referencia al tema en un panel que reunió al elenco original.

En la sección de preguntas del público, un fanático le pidió a Faison que hiciera el famoso paso “Poison” que el actor creó para una escena de la serie, a lo que respondió: “Si querés verlo jugá Fortnite, porque se lo robaron”.

Intentando poner paños fríos en medio de las risas del público, el creador de la serie Bill Lawrence explicó que Epic consultó a la cadena acerca de la legalidad de la inclusión de los movimientos, pero que no hubo problema porque es solo un personaje bailando.

Los bailes de Fortnite han generado mucha controversia porque la empresa factura cientos de millones de dólares utilizando creaciones ajenas y escudándose en el vacío legal de la ley de propiedad intelectual. 

Según expertos no es necesario compensar  a los creadores de los movimientos porque sólo se puede registrar una coreografía, compuesta por una serie de movimientos ordenados en una secuencia única y original. Un paso de baile se considera apenas una parte de la coreografía — de la misma forma que una nota musical se considera una parte de una melodía.

Faison no es el único frustrado por el accionar de Epic Games. Los emotes de Fortnite están inspirados en movimientos provenientes de todos los ámbitos, desde películas hasta el rap, pasando por videos y desafíos virales. Algunos de ellos son difíciles de relacionar, pero otros son una clara explotación de la creatividad ajena.

El rapero BlocBoy JB lanzó el video de su single “Shoot” en 2017, que incluía un paso que después de popularizarse en las redes Epic Games volvió propio y rebautizó “Hype”; el movimiento “Swipe It” es una versión virtual del “Milly Rock” introducido por el rapero 2 Milly, y hasta Snoop Dogg fue plagiado con el emote que el juego llama “Tidy”.

También durante el fin de semana, 2 Milly declaró durante una entrevista con CBS News que estaba considerando demandar a Epic Games.

“Ni siquiera quiero darles un golpe de millones de dólares,” dijo. “No es por eso. Simplemente siento que tengo que proteger lo que es mío”.

Chance The Rapper se sumó a la controversia a mediados de este año cuando propuso que Fortnite incluya las canciones originales que acompañan a los bailes. “Creativos afrodescendientes crearon y popularizaron estos bailes pero nunca los explotaron económicamente. Imaginen el dinero que el público está gastando en estos emotes compartido con los artistas que los hicieron”, escribió.

La realidad es que por el momento Epic Games tiene la ley de su lado, porque lo que la discusión ya se convierte en un dilema ético que recae sobre cuestiones de apropiación cultural. La empresa está copiando el trabajo de una comunidad, cambiándole la identidad y facturando con ello, invisibilizando la participación del artista, borrando sus raíces e impacto cultural.

Elementos intangibles como modismos y pasos de bailes no se consideran objetos de valor hasta que las corporaciones los apropian e invierten en su popularización.

“Saben lo que están haciendo,” dijo BlocBoy. “No me importa el dinero, solo quiero el crédito que me corresponde”.

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