Noticias

Impresiones BGS: Days Gone

PlayStation sigue sumando exclusivos y, si bien entre la oleada de títulos de este año viene pasando desapercibido, el stand de Days Gone en Brasil Game Show estuvo siempre lleno.

Por:

El stand de PlayStation en Brasil Game Show fue igual de grande y espectacular que el año pasado. Además de la tienda oficial, la sección de entrevistas, el VIP y las estaciones de juego, sobre el costado que daba a la entrada había cuatro tótems enormes uno por cada exclusivo de la marca. Uno de esos estaba dedicado a Days Gone y compartía la cartelera con titanes de la talla de Death Stranding, God of War y Spider Man. Así de importante es el juego para la compañía y las filas de jugadores ávidos por experimentar la demo estaban a la altura del hype.

Sinceramente no tenía grandes expectativas. La temática de zombies me tiene un poco cansado y lo que se mostró en los tráilers tampoco logró cautivarme. Quizás porque esperaba tan poco del juego de SIE Bend Studio fue que terminé más que conforme con lo que jugué en la demo. De hecho tengo muchas ganas de ver cómo van a tratar el desarrollo argumentativo y la progresión del jugador, así que el retraso que pone el lanzamiento a finales de abril del 2019 no me hizo demasiada gracia.



Days Gone es un juego de acción puro y duro. El juego nos sitúa dos años después de una pandemia que casi puso fin a la humanidad. Junto con la merma de humanos aparecieron los “Freakers”, que es el término elegido para denominar a esta suerte de zombies. La característica principal de esta nueva especie es que se mueven en grupos, son sensibles al sonido y están evolucionando rápidamente. También hay animales infectados, algo que suma un poco de variedad a la clásica fórmula que tanto hemos jugado a lo largo de las últimas dos generaciones.

La demo, al igual que el juego final, nos pone en la piel de Deacon St. John. La propuesta incluye un mundo abierto realmente hermoso y detallado, con clima dinámico, mucha vegetación y edificaciones que comenzaron a ceder ante el avance de la naturaleza. El mapeado puede ser recorrido en vehículos, en la demo se hace fuerte hincapié en la motocicleta del protagonista que además sirve de alijo para guardar ítems, provisiones y equipamiento. Y a la hora de jugar se combinan mecánicas de combate cuerpo a cuerpo, con armas de fuego y de cacería a distancia y elementos de infiltración.

El build jugable se dividía en dos partes, una que nos mostraba las capacidades del sistema de combate. En esta pude comprobar que los Freakers no son nada fáciles de derrotar y que una vez que nos ven solo piensan en matarnos. Para lidiar con este grupo pude utilizar el escenario, troncos apilados en un aserradero y explosiones calculadas. Enfrentarse cuerpo a cuerpo con varios enemigos a la vez no es una opción, de hecho intentar atacar un grupo parece un suicidio. Claro que en la demo contamos con equipamiento fijo y un desconocimiento atroz sobre la profundidad del sistema de juego.



La segunda parte nos invitaba a encontrar una parte para nuestra motocicleta. Para eso debíamos entrar a un taller mecánico dentro de una estación de servicio repleta de Freakers. Acá pude probar la infiltración y debo admitir que funciona muy bien. Es posible entrar a las edificaciones, pasar por las ventanas y esconderse en la vegetación. También matar a enemigos aislados usando un golpe crítico que se habilita solo cuando los agarramos por sorpresa. Nada nuevo bajo el sol, lo sé, pero todo funciona fluido y se siente intuitivo. Al final de esa parte de la demo nos dejan entrever un poco de la historia, con un grupo de humanos que o bien fueron afectados o se sienten emparentados con los nuevos zombies. Matamos a un par y seguimos con una cinemática bastante impresionante hasta llegar al final.

Luego de jugar varias veces ambas demos me quedé satisfecho. El juego se ve muy bien, de hecho es espectacular, pero eso es algo que todos damos por sentado a esta altura de la generación. Lo importante es que cada uno de los aspectos que pude ver y jugar, aún desde un punto de vista crítico, sale más que airoso del escrutinio. El punto de comparación que más escuché nombrar, a lo largo de los 4 días de jugar y hablar con los asistentes mientras esperaba mi turno, fue con The Last of Us. Y si bien a simple vista puede que resulten parecidos en mi experiencia lo único que comparten es el contexto post apocalíptico. El combate parece ser profundo, tanto cuerpo a cuerpo como a distancia, y cada situación puede afrontarse de varias formas diferente. De hecho la jugabilidad me hizo acordar un poco a State of Decay 2, solo que más serio y muchísimo más guionado, pero la exploración y la forma de conseguir recursos se inclina más hacia la exclusividad de Xbox One que a la obra de Naughty Dog.



El mayor interrogante para mí es la historia, no solo desde el punto de vista argumental, sino cómo van a desarrollarla. ¿Será un juego que dependerá de ella? ¿O quizás la experiencia final estará orientada hacia la supervivencia en comunidad? Lo cierto es que SIE Bend Studio lleva más de 3 años trabajando en Days Gone y, para los que no les suene el nombre del estudio, son los creadores de la saga Syphon Filter así que siento que le debemos un voto de confianza. La jugabilidad es buena, el combate y la exploración están bien pulidos y la demo en sí fue muy divertida. Puede que la temática esté trillada, pero por lo que pude jugar tienen una buena idea para explotarla, quizás nos den una grata sorpresa en abril.