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Hace 37 años salía el primer juego de Advanced Dungeons & Dragons

El primer encuentro entre maestro y alumno.

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Por: Tomás García

Hace 37 años salía el primer juego de Advanced Dungeons & Dragons

Hace 37 años salía el primer juego de Advanced Dungeons & Dragons

Hay muchísimas cosas que el mundo de los videojuegos originó, pero si hay algo que no nos pertenece es el estereotipo del “Gamer que existe desde antes del origen del término. Para nada, ese cliché corresponde a lo que podríamos considerar el precursos ideológico de los videojuegos, o por lo menos los RPG, Acción o Exploración. Por supuesto estamos hablando de Dungeons & Dragons, el juego de rol de lápiz y papel por excelencia, y la razón por la que cuando muchos piensan en gamers, piensan en un muchachito sudoroso, acovachado en algún sótano, lleno de granos y con dificultades para hablar con las chicas. Si sos uno de esos, por favor dejá de leer ya. ¡No! Ya estás grande para creer cosas así. ¡Shush! Gracias.

Ahora que podemos proseguir. Un día como hoy del año 1982, por primera vez Dungeon & Dragons y los videojuegos estrecharon por primera vez sus pálidas y sudorosas manitas, para dar comienzo a una relación que sería crucial para ambos, pero principalmente para los videojuegos, que se volverían masivamente popular, en gran parte, gracias a las bases hechas por sus creadores Gary Gygax y Dave Arneson. Mientras que estos genios se inspiraron en las obras de J.R.R. Tolkien, muchos de nuestros diseñadores favoritos, ¡tomaron inspiración inicialmente en las reglas y mundos que mostraban y contaban los libros de Dungeons & Dragons!

La Intellivision de Mattel.

Es verdad, cuando Dungeons & Dragons apareció por primera vez, los primeros videojuegos ya existían, pero eran tan básicos, que no tenían ningún punto de comparación con la experiencia que podía ofrecer una sesión de D&D. Con un buen Dungeon Master a la cabeza, el juego de lápiz y papel podía llevarte tan lejos como cualquier libro, o en ciertos casos, aún más lejos. Por eso, universos colapsaron en 1982, cuando Advanced Dungeons & Dragons salió para la consola de Mattel, la Intellivision. Bajo el subtítulo Cloudy Mountain, este juego tenía muy poquito que ver con el D&D real, y tal vez la idea de poner el nombre delante del subtítulo fue más una movida marketinera que una verdadera representación de la franquicia de Wizards of the Coast. ¡Pero qué importa! Hoy por hoy es relevante por lo que dio comienzo, más que por lo que fue.

A falta de recursos, como solía ocurrir por aquellos tiempos, la historia (o el contexto, mejor dicho) era relatada en su manual en vez que en el juego en sí. El juego se contentaba con mostrar al héroe, una figura hecha de palitos con un arco y flecha en las manos (más palitos). Nuestro objetivo, como hombres palito, era encontrar los dos fragmentos de la antigua Corona de Reyes, que estaban ocultas en las fauces de las cavernas de la legendaria Cloudy Mountain. Literalmente el manual decía: “Los obstáculos son numerosos. Tus recursos son coraje, astucia y tres flechas”. ¿Tres? ¡Dale, hermano! Tirame un centro. Suficiente que apenas puedo reconocer qué palitos soy yo y cuáles las temibles bestias que pueblan el mundo.

¿Qué es esto? Es lo que es.

Cuando hablamos de bestias, nos referimos a los enemigos más genéricos posibles, como ratas, murciélagos, serpientes y arañas. Los únicos enemigos realmente atemorizantes eran los dos dragones que protegían los fragmentos de corona. ¡Y cuando hablan de tres flechas, realmente se refieren a solamente tres! Por estas dos razones, el juego no fue particularmente bueno, y hasta para los jugadores de la época era sumamente frustrante. Porque cuando encontraban un hacha y decían: “Finalmente puedo acercarme a estas bestias, y hacerlo personal”, tardaban poco en enterarse que el único propósito de esa nueva arma era cortar árboles. ¿Variedad? Por esos años, eso era solo para el D&D de verdad.

Lo más maravilloso de todo, es que por más que hoy en día estos dos medios se inspiran mutuamente, los videojuegos nunca pudieron reproducir la incierta experiencia de jugar Dungeons & Dragons. Porque mientras que los videojuegos se trata de momentos scripteados y mecánicas prediseñadas, la magia de Dungeons & Dragons es exactamente lo opuesto, unas reglas base que le permitiera a los jugadores crear su propia historia y su propia experiencia. Y más se volvía, mientras más imaginativos fueran los jugadores y Dungeon Masters. De esta forma, el alumno, aunque lo haya alcanzado en popularidad, accesibilidad y ganancia neta, todavía intenta alcanzarlo, y continúa siguiendo sus pasos, en cuanto a diseño indefinido, o como se lo conoce hoy en los videojuegos open-ended design.

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