Noticias

Hace 30 años, la legendaria empresa Epyx declaraba bancarrota

De 200 empleados en 1986 a solo once para fines del 89.

Avatar del

Por: Tomás García

Hace 30 años, la legendaria empresa Epyx declaraba bancarrota

Hace 30 años, la legendaria empresa Epyx declaraba bancarrota

Como una estrella fugaz, un día como hoy de 1989, la fuente de muchísimas de nuestras alegrías, Epyx, Inc., terminó su meteórico viaje por nuestro cielo de los videojuegos por intentar comer más de lo que podían masticar. Hecho que no quita la cantidad de horas que le hemos dedicado a clásicos como California Games, Impossible Mission, Pitstop y Summer Games, entre tantos otros.

El estudio comenzó su vida a fines de los 70 como Automated Simulations, formado por un grupo de conocidos que se juntaban a jugar D&D, principalmente Jon Freeman y Jim Connelley. Cuando Connelley compró una Commodore PET para organizar sus sesiones de dungeon master, se le ocurrió la idea para un juego espacial, que programó y diseñó junto a Freeman. Así es como nació Starfleet Orion, el primer juego de guerra espacial comercial para PC. Después lo siguieron con Temple of Apshai, que fue muy exitoso, vendiendo más de 20.000 unidades. Pero como estos juegos no eran simulaciones de nada, terminaron cambiando el nombre a Epyx.

Su segundo juego fue porteado a diferentes plataformas, incluida la Commodore 64, y también desarrollaron varias secuelas con la misma tecnología. Y fueron más allá, creando juegos como Crush, Crumble and Chomp! y Star Warrior utilizando el mismo motor creado en BASIC. Al punto donde Freeman se frustró tanto con la negativa de Connelley a actualizar la tecnología, que terminó abandonado el estudio para crear el suyo propio.

Para 1984 Epyx era una empresa grande. Un año antes habían lanzado Jumpman, que se convirtió en un éxito rotundo, y la directiva decidió que el futuro estaba en los juegos de acción, lo que eventualmente terminó provocando la salida de Connelley. De ahí en más vinieron más éxitos, y muchísimas secuelas más.

Los clásicos de Epyx.

A ver chiquillos. Es importante entender que estamos hablando de una época muy diferente a la de hoy. inclusive muy diferente a la de hace quince años. En 1986, la crisis del 83 había quedado atrás y los sobrevivientes se habían puesto las pilas. Pero los videojuegos todavía eran el pasatiempo principal de solo un puñado de personas. Un puñadito por todo el mundo. Eran años en los que Commodore era el dueño del mercado de computadoras de hogar, con Apple y Atari e IBM siguiendo lejos, y mucho más atrás, pongamosle, Tandy.

En este mercado emergente, una apuesta segura para fines de los ochenta, Epyx se sintió en una posición para crecer en esa dirección. Ya había creado el cartucho de carga rápida para Commodore 64, y el joystick Epyx 500XJ, que tenía una forma más ergonómica y microswitches de alta calidad, y además era compatible con la consola de Atari. Y para ese tiempo había comenzado el desarrollo de su propia consola portátil, llamado internamente como Handy. Pero para fines de 89 los costos de producción eran demasiado altos, y la empresa declaró bancarrota, vendiendo la mayoría de sus activos a Atari. Incluyendo Handy, que ellos lanzaron ese mismo año como Atari Lynx.

En esta nota

Comentarios