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Hace 23 años, John Romero renunciaba a id Software ¿el peor error?

La estrepitosa caída de un gigante.

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Por: Tomás García

Hace 23 años, John Romero renunciaba a id Software ¿el peor error?

Hace 23 años, John Romero renunciaba a id Software ¿el peor error?

Doom fue todo. No hay persona mayor de treinta que no haya jugado Doom en su infancia, probablemente a escondida de sus padres. Tan perfecto en su diseño y brutal en su presentación, que parecía venir de otro planeta. Y esa joya que cambió la historia de los videojuegos e Internet para siempre, fue posible gracias tres personas, diametralmente opuestas: John Romero y Adrian y John Carmack, sin relación.

Hay que entender el contexto, cuando id Software lanzó Wolfenstein 3D, por primera vez en la historia, la PC empezó a llevar la ventaja sobre lo que era posible en cuanto a videojuegos. Una tendencia que no cambiaría que prácticamente no cambiaría más. Hasta ese momento, el lugar para jugar los “juegos de verdad” era en las consolas de Nintendo y Sega. Y esto sin vender ni una copia en una tienda. Todas las ventas iniciales de Wolfenstein fueron a través del sistema de venta por correo de Apogee, que de forma innovadora permitía descargar una prueba gratuita por Internet. Tan solo un año después, Doom hizo entender a las fabricas de hardware que había rédito en darle poder a la PC. A dos años de su lanzamiento, ya había sido jugado por 20.000.000 millones de personas. Estos tres jóvenes, fueron millonarios e íconos de una industria naciente de la noche a la mañana.

¿Pero qué significa que Romero abandone id? Daikatana. Al final, todos los caminos llevan a Daikatana. Cuando John Romero dejó id Software con sus bolsillos repletos, fundó Ion Storm junto a su viejo compañero de Id, Tom Hall, y trabajó eternamente en uno de los fracasos más gigantes de la historia de los videojuegos. Un desarrollo que tendría que haber durado cerca de siete meses, terminó en un poco más de tres años, algo insólito para esa época. Peor más allá de cuánto haya tardado, fue un juego que quedó aplastado bajo el hype de John Romero y la máquina marketinera de Eidos Interactive.

Tiempos más simples.

Como dice David Kushner en su libro Masters of Doom, Romero prácticamente definió la personalidad (PC) gamer que aclamamos hoy en día. Su entusiasmo y amor por el medio eran ilimitados, y eso se veía en el producto final. Capaz era denso y un poco colgado, pero siempre dispuesto a jugar un deathmatch más. John Romero el diseñador nos trajo niveles increíbles con adrenalina e intensidad, pero también promovió y la apertura como software, una filosofía de la vieja escuela que id siempre abrazó. Para mitad de los 90, John Romero, el más extrovertido de los devs en id, era la cara de la compañía y los gamers alrededor del mundo.

Así es como un día como hoy de En 1996, id Software le pidió a Romero que dé un paso al costado. Entre su personalidad de rockstar y supuesta falta de compromiso, John Carmack había tenido suficiente. Y Romero no veía otra alternativa. Después de haber aplastado su diseño original para Quake, no tenía ningún interés en quedarse en una compañía que no mostraba afán creativo, que se contentaba con hacer el mismo juego una y otra vez. John Romero vivió en carne propia lo mismo que le ocurrió al tercer fundador de id Software, Tom Hall, cuando se alejaron de los juegos familiares, como su propio Commander Keen, siguiendo su visión de Doom.

Este evento marcó un quiebre en id Software, pero también en la industria. Era como si los Rolling Stones se hubieran separado, y formado otra banda paralela. Podemos estar de acuerdo con que John Romero y su tocayo Carmack eran y siguen siendo de otra era, y la “bestia” se los termina comiendo a todos, como demuestra la salida de este último de id Software. Con la negativa de ZeniMax Media a no portear sus juegos a Oculus VR o permitir cualquier desarrollo interno de VR, el legendario programador también terminó dando un paso al costado.

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