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Hace 18 años, Hideo Kojima nos trolleaba con Metal Gear Solid 2

¡Directo de los anales de la historia de los “Momentos Épicos del Meta Gaming”!

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Por: Totoro García

Hace 18 años, Hideo Kojima nos trolleaba con Metal Gear Solid 2

Hace 18 años, Hideo Kojima nos trolleaba con Metal Gear Solid 2

Es el momento justo para hablar del querido Kojima-san, que está en las noticias por su polarizado nuevo juego, Death Stranding. Sea como sea, es sano para una industria gigante como la nuestra tener este tipo de creadores, siempre y cuando no terminan de comerse el personaje, algo que Kojima parece estar siempre en el borde pero nunca cruza. ¿O sí? Un día como hoy nos hacía una de sus fintas más recordadas, aquella de Raiden en Metal Gear Solid 2.

Metal Gear Solid fue un éxito internacional. Y esto era algo esperable internamente en Konami, por lo que la planificación y desarrollo de su secuela comenzó poco después, a fines de 1998. Para la E3 del 2000, tenían lista la presentación que cambiaría el panorama de la industria. Por estos años el Hype era algo impalpable, difícil de dilucidar. Pero lo sentíamos igual, aunque no sabíamos exactamente qué era. Y cuando vimos el retorno de Solid Snake en otra misión suicida, solo, sobre aquel barco petrolero, fue como si estuviéramos viendo el regreso de un viejo amigo —aunque solo habían pasado dos años— con unos gráficos que nunca habíamos visto hasta ese momento. Hoy puede parecer ridículo, pero cuando Konami presentó ese, hoy legendario trailer de MGS2, muchos pensamos que los videojuegos habían tocado techo gráficamente, porque jamás habíamos visto la tecnología desarrollada a tal punto, los efectos de partículas, las animaciones, las físicas… ¡le disparabas a las sandías y explotaban!

Ahora bien, no es nada nuevo que la gente se enoje con Hideo. Nada nuevo bajo el sol, sin dudas. El desarrollador japonés está acostumbrado a generar este tipo de reacciones y controversias, ¡le gusta hacerlo!, porque está acostumbrado a subvertir nuestras expectativas como jugadores, y esto, no suele gustarle a la gente de poca materia gris. O por lo menos, aquellos que temen el cambio, y los fans de los videojuegos son alérgicos alc ambio. ¡Y mucho menos les gusta que los tomen por tontos! Pero en realidad, Kojima solo quiere sorprender, y esta sorpresas queridos amigos, son la sal de la vida. Gracias a Kojima la industria es mucho más interesante y imprevisible.

 

¿Qué fue lo que pasó? En marzo de 2001, junto a Zone of the Enders —título producido por Hideo— llegaba incluido la demo jugable del trailer que vimos en la E3. ¡Y fue otra revelación! Ahí estábamos, como Snake —¡y Otacon!, sobre el barco petrolero, intentando detener un nuevo grupo de terroristas malosos. Y era una demo extensa, lo cual nos sorprendió. Y no solo eso, terminaba de manera épica, con un encuentro con un viejo villano de las serie. Después de terminar esa demo el hype no podía ser mayor.

Al final, Hideo se salió con la suya, y Raiden terminó siendo una parte clave del canon de MGS, con un retorno épico en Sons of Liberty y su propio juego, salvado del olvido por Platinum Games.

Metal Gear Solid 2 llegó a nuestras PlayStation 2 un día como hoy de 2001. Curiosamente, tenía dos campañas, o por lo menos una introducción y la campaña principal. Esta introducción era el mismo nivel que jugamos en la demo, en los pies de Snake. Pero la campaña. La campaña era otra cosa. Empezaba con un agente con nombre clave Snake, infiltrándose en una base enemiga, asistido por el Coronel Campbell. Todo demasiado familiar. Pero cuando Snake se sacó la máscara ¡no era Solid! Sino un rubio carilindo y llorón que nunca habíamos visto. ¿Snake? ¡Snake! ¡SNAAAAAAAAAAKEEE!

La pre-Internet se volvió loca. ¿¡Cómo que no jugamos como Snake!? ¿Quién es este Raiden? Los fans se sentían traicionados, por Kojima, Konami e incluso por los críticos, que le dieron increíbles puntajes y nos invitaron a todos a jugarlo porque creían que era increíble. Pero nunca tocaron el tema del protagonista porque el embargo no lo permitía, y al mismo tiempo ¿quién no quiere ser parte dele mayor trolleo en la industria de los videojuegos? Y sí, al final en Metal Gear Solid 2 no jugábamos como Snake. Y esto fue clave, porque nos permitió ver a Snake desde otra perspectiva. En vez de hacer las cosas legendarias por la que es conocido, lo veíamos hacerlo ¡y hahsta lo ayudábamos! Literalmente Kojima nos permitió cumplir "El Sueño del PIbe" junto a nuestro ídolo. ¡Insolente y sensual Koji!

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