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Guishorro: "El Counter-Strike es un juego muy emocional"

A punto de viajar a Brasil con Furious Gaming, Guillermo Areco visitó Cyberix Esports y repasó sus comienzos, cómo fue su regreso a los torneos y reveló cómo el Counter lo sacó de su peor momento

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Por: Cecilia Bona y Guillermo Leoz

"Soy un chorro con estilo", se define, entre risas, Guishorro, vecino de Boedo de 25 años que defiende los colores de San Lorenzo cuando se trata de fútbol tradicional, pero que en el ámbito de los esports viste la camiseta de Furious Gaming y es uno de los 5 miembros del roster de la Calavera en Counter-Strike (CS).

La propia calificación parece ser un injusto repaso de su vida: un adolescente que se metió en los videojuegos competitivos casi de casualidad, tuvo que dejar su pasión para trabajar como seguridad hasta 12 horas por día, triunfó como profesional en Gale Force y Miami Flamingos viviendo en los Estados Unidos, comenzó a stremear por ocio sus partidas y se transformó en el líder de La Banda del Shorro (LBS).

Sin embargo, Guillermo Areco dice la frase porque está sorprendido de haber llegado hasta donde está por medio de un videojuego, de hacer lo que le gusta.

Guishorro y Guillo conversando en Cyberix Esports

A fin de mes, Guishorro viajará con el equipo de Furious a San Pablo para jugar el sábado 2 de marzo la final latinoamericana de la ESL LA LEAGUE, frente al equipo argentino Isurus Gaming. El ganador clasificará a la partida del domingo 3 y se asegurará un pase a la ESL Pro League Season 9 - Americas en Estados Unidos. 20 días antes de la partida visita Cyberix Esports (todos los miércoles a las 00 por Vorterix y el canal de Twitch de Malditos Nerds con Guillo Leoz y Kevo Aiello), Guishorro no parecerá nervioso porque confía en el camino hecho.

"Estoy muy contento con cómo rindió el equipo. Empezamos a entrenar con todo, hasta 12 horas por día. Nos mentalizamos en que teníamos que ganar ese torneo sí o sí. Yo volví a dirigir en alto nivel. Por suerte lo logramos y ahora hay que ir a ganar otra final"

-Pasaste a ser in-game leader, IGL. ¿Cómo es ese cambio para vos? 

-Bastante difícil. A veces sentís que vos tenés la culpa. La cabeza está a full todo el tiempo. Los chicos (NHL, Restik, Luken y NBL, miembros del roster) me ayudan. NBL tiene una gran experiencia. En la final, en Nuke por ejemplo, habló todo él, era nuestro primer Nuke juntos. Me senté y dijimos "¿Cómo cubrimos?". Jugás más concentrado todavía. 

Hay una ronda que no se vio en el stream, lo voy a contar porque es bastante graciosa, fui a plantar en un lugar donde no se podía, pensando que era el Nuke viejo. 

-¡Hermoso!

-Me imagino al rival, viendo al chabón con la mochila corriendo... "¿Contra quién estoy jugando? No sabe ni dónde planta"... Por suerte no salió en el stream. Nuke es un mapa muy cerrado, los equipos profesionales sacan 4 o 5 rondas: nosotros sacamos 8. 

-Muchos lo evitan, es el mapa de la muerte.

-Es un mapa que no me gustaría jugar. Sabíamos que lo podían pickear, nos arriesgamos, pikcearon, no sé qué pasó y ganamos 8 a 1 en Nuke. Para mí, ellos jugaron muy desmotivados el segundo mapa, haber perdido el primero de esa forma les pegó. El Counter es un juego muy emocional: a nosotros nos pegó para arriba, a ellos les pegó para abajo, supimos aprovechar Nuke y lo ganamos.  

-¿Cómo lo manejás vos? 

-En este torneo usé mucho las pausas en momentos emocionales arriba y abajo, como para cortar también. Porque uno está jugando todo el tiempo con la adrenalina . En el 14 a 14 la ganamos y el 15 a 14 -en las dos que teníamos el match point- yo pongo la pausa. Y digo "relajemos, es la última ronda, volvamos a hablar lo que vamos a hacer". 

-Enfriar, pero para bien. 

-Claro, sabiendo que después de estar 11-4 abajo, nos habíamos puesto 15-14 arriba. Fue como, "pausa, nosotros estamos manejando la última ronda, juguémosla tranquilos, la hablamos y ya está". Son 30 segundos, pero bastante... Para detener en 20 segundos en freeze time, tener 30 segundos y después los 20 es como que sentís que estuviste hablando 3 horas. 

-Puede ser que ahora Nuke sea el mapa clave para ustedes.

-Voy a prepararlo, ya que lo jugamos bien... 

El roster completo de Furious Gaming

La reciente incorporación a Furious Gaming devolvió a Guishorro al circuito competitivo, que había dejado de lado tras la salida de Gale Force y No Tenemos Nada. "Si me llega algo serio vuelvo porque me tira. Es difícil que diga que no porque me encanta competir”, había subrayado en una entrevista antes de la propuesta de la Calavera y mientras se dedicaba de lleno al streaming. Ahora se lo ve activo en las redes sociales, entusiasmado con lo que se viene en Brasil y la Grand Final de la WESG en China que se jugará en marzo.

"A nivel personal, volví a tener la motivación que tuve en Gale Force, que fue muy difícil de encontrar. Los chicos laburan una banda y me ayudan un montón. Con Dinamo, el coach, estamos a la par todo el tiempo, creo que es muy importante estar en la misma sintonía que el DT. Y tengo unas bestias, Luken está loco. Ya no siento que soy el que tengo que salir primero".

-Estás más maduro. 

-Estoy más viejo. Ya no puedo correr como antes.

Se ríe cómplice. El "viejo" cumplirá 26 años el 1° de abril. A pesar de las comillas, la trayectoria es amplia. De niño, Areco jugaba al fútbol, aunque no le gustaba entrenar. "Cualidades tenía, decían, pero en Argentina somos un montón", resume para explicar por qué, entre otras razones, dejó de pisar el césped del camino profesional. Sus padres parecieron lamentarlo, todavía hoy Guisho cree que los decepcionó con su decisión

Del cuerpo a cuerpo en la cancha pasó al pixel to pixel en el campo de batalla del CS. En eso estaba cuando ocurrió uno de los hechos que más lo marcó y desembocó en un mayor apego al videojuego: la muerte de su mejor amigo. "Esto no lo hablé nunca, no sé por qué ahora me pintó hablarlo", explica.

"Estuve hasta último momento, lo acompañé, el día que lastimosamente tuvimos que llevar el cajón lo llevamos los amigos de siempre. Después me hice el tatuaje como diciendo 'ya está, de este lado no puedo hacer nada'. Uno nunca está preparado para esas cosas y menos por un amigo. Nos conocíamos desde los 3 años, teníamos 5 días de diferencia de cumpleaños. Fue muy chocante todo"

Durante el tiempo de duelo, rememora Guisho, el Counter fue un "cable a tierra a todo nivel": "Yo estaba mal y jugaba, antes de llorar, jugaba".  "Estuve muy mal y estaba en Rosario jugando un torneo. Tenía problemas para dormir y uno de los chicos del equipo me miró y me dijo '¿estás bien?', me tocó el hombro y me largué a llorar como un nene de tres años, era lo que necesitaba. Después de ese viaje, volví a ser yo, aunque uno no vuelve a ser el mismo", asegura. 

En aquella época llegaba a sumar 14 horas diarias frente a la pantalla. "Me enfoqué ahí, siempre fue un hobby, jugaba porque me gustaba y quería ganar acá en la Argentina. La primera vez que perdí en el ciber dije 'no voy a perder más'".

-Vemos un patrón...

-No perdía la motivación: a los que me ganaban les quería ganar yo. Me enfoqué en eso. Mi vieja me bancaba, siempre me decía "quiero que tengas algo para tu futuro, que te puedas comprar lo que te gusta". Y en ese momento eso no lo daba el Counter, no tenía un sueldo de profesional.  

Guishorro y Guillo, tras la entrevista

-Todo lo que falta hoy por hoy ni se compara con lo que pasaba antes. 

-No, no. Yo ganaba los torneos con mi equipo, TRS, en el CSGO y vivía con eso lo que podía. Llegué a laburar con la moto y entrenar a la noche, y los sacrificios. Dejé el Counter porque tenía que laburar 12 horas por día de seguridad. Ese trabajo fue un antes y un después en mi vida y dije "nunca más voy a laburar de esto". Ahora trabajo más de 12 horas, pero en lo que me gusta. 

La trayectoria continuó en el exterior. Entre 2017 y 2018, Guishorro vivió compitiendo para Miami Flamingos y luego Gale Force. Aunque extrañaba a su familia (cuenta que los momentos más difíciles eran las videollamadas), califica que lo vivido con Gale Force "un sueño". "Ahora estoy muy contento, pero la tomo de otra manera. También estoy más grande en el sentido de la experiencia, entonces si pierdo un mapa no me vuelvo loco".

"En Gale Force, perdía un mapa y hacía 4 mil bots más, porque me daba bronca. La comunidad me ayuda en todo eso. En Gale Force vivíamos 100% del Counter, no había otra cosa. Y también estábamos representando al país y a Sudamérica". 

-Fue una mochila grande que se cargaron. 

-Sí, pero nunca la sentí. Siempre dije: fui a jugar. 

-¿Cómo fue jugar con esos equipos con años de rodaje a nivel internacional, presencial, con otras infraestructuras? 

-Ellos desde los 15 años ya pueden anhelar a ser profesionales, acá no hay chances. Allá está todo muy profesionalizado. Los rivales tenían mucha más experiencia, se notaba a la hora de los pequeños errores o las definiciones. Nosotros no sabíamos lo que era ser profesional. 

-¿Ahora sí te sentís un profesional? ¿Sentís que podés estar más preparado y a ese nivel? 

-Al nivel de Gale Force no estoy, me falta retomar las horas de juego. Pero ahora no pierdo tiempo. Antes no hacía una rutina, ahora ya no es así, metemos una hora para hablar en el medio y seguir compitiendo. 

En Estados Unidos con Gale Force y Miami Flamingos aprendí cómo ser profesionales. Ahora trato de que los pibes me escuchen, dar mis puntos de vista. Lo bueno es que confían mucho en mí y lo que les digo básicamente lo hacemos.

-¿Estás pudiendo stremear? 

-Está muy complicado. Siempre que lo prendo, lo primero que hago es pedir disculpas. Porque hay gente que paga la suscripción, un entretenimiento... Por suerte me hice muchos amigos de LBS y todos los meses hacemos una juntada (ahora no la hago desde diciembre por el tema de los torneos). Ellos siempre quisieron que volviera a competir. 

-La famosa LBS, La Banda del Shorro...  

-Que empezó en broma y pegó el nombre. Ahora, a veces me da vergüenza: viene una marca y me dice "me comentaron que vos tenés una comunidad, LBS". Y yo... rezando para que no me pregunten qué significa. LBS es muy fiel. Son pasionales, salieron muy a mí. 

-Si no jugaras CSGO, ¿a qué otro esport te dedicarías?

-Por lo que vi últimamente, al FIFA. LOL no. No tengo nada contra el LOL, pero veo a los chabones muy tranquis. Y yo soy muy pasional, de alentar, gritar. En el LOL tienen que estar 100% concentrados todo el tiempo. El DOTA es más difícil, así que ni lo jugué.

Si no la hubiese pegado con el Counter no hubiese jugado a nada, estaría laburando. Es muy loco haberla pegado.

Mirá el programa completo: 

 
 
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