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GRATAROLANDIA: Patos, Gatos y Peces

Sobrevivimos a las Pascuas para caer en una nueva semana de diversión indie gratuita. ¡A jugar!
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Por: Maximiliano Baldo

Acabamos de despertar de un fin de semana extra large, del cual todavía intentamos digerir los chocolates del domingo de Pascua. Cuesta arrancar una semana así… entonces, ¿por qué no mitigar esta sensación de pesadez con una nueva colección de juegos gratuitos? Agárrense, que hoy tenemos un par de émulos de viejos y nuevos clásicos, un divertido plataformero de ingenio, y hasta un enviciante y minimalista desafío de acción. ¿Listos? ¡A jugar!

ONE

Empecemos con una simpática aventura de acción con una considerable inspiración del Nuclear Throne de Vlambeer, con la gran diferencia que en este juego sólo contamos con un arma, y esa arma sólo tiene una bala; de ahí el descriptivo nombre ONE.

Desarrollado originalmente en 72 horas para una Game Jam, ONE hace uso del tema de “escasez” mediante la implementación de una única bala en nuestro cargador. El chiste es que esta es una bala multifunción. Para empezar, la munición saldrá a altas velocidades, rebotando contra las paredes y atravesando a cuanto enemigo se cruce en su camino (es ideal dispararla contra líneas de malosos, o sea), para luego yacer inerte en el suelo. Si rebota en nuestra dirección o si nosotros nos acercamos a ella, la recuperaremos para volver a disparar; aunque también podemos mantener apretado el botón derecho del mouse y atraerla a nuestra posición, aprovechando para golpear a los enemigos entre la bala y nosotros. ¿Algo más? ¡Ah, sí…!, apretar el botón izquierdo cuando la bala está en el suelo hace que esta genere una descarga eléctrica a su alrededor. Genial.

ONE es una idea simplificada en el que se hace uso de sus pocos elementos para lograr bastante entretenido. ¡Incluso hay un jefazo al final! El juego se encuentra en desarrollo post-jam y su desarrollador ya está pensando en hacerle algunas mejoras significativas, así que es posible que veamos algo mucho mejor en el futuro. A prestarle atención.

Duck Jam

Hacía falta una premisa bien delirante para acompañar una jugabilidad igual de demente, pero eso es justamente lo que hace Duck Jam, que no es otra cosa que un émulo de la divertida serie Wario Ware… pero para PC y con patos como protagonistas.

Nuestra banda de plumíferos ha destruido sus instrumentos por accidente. Ahora necesitan juntar platita para comprar equipos nuevos, y para ello están decididos a realizar algunos trabajos sumamente extraños. Dicho de otra forma, una seguidilla de minijuegos de 5 segundos en los que habrá que cruzar una calle, cortar el cable correcto para desactivar una bomba, iluminar a un pato con un reflector y recuperar el tesoro de una cueva, entre muchas otras locuras.

La variedad de minijuegos y su humor absurdísimo son motivo suficiente para darle a este título una muy merecida oportunidad, pero yo quiero darle un galardón extra por demostrarle al mundo que la PC necesitaba su propio Wario Ware. Ojalá estos muchachos se den cuenta de eso y se manden una versión mucho mayor de este mismo concepto, porque esta muestra es genial.

Fish out of Water

Advertencia número 1: ALT+F4 para cerrar el juego. ¿Y por qué arranco con semejante recordatorio? Quizá porque Fish out of Water es propenso a ragequits violentos y arrancaduras de cabello premeditadas, todo gracias a ser un símil Getting Over It pero con una temática y esquema de control muy diferente al del juego de Bennett Foddy.

El título alude al término “pez fuera del agua” en el que una persona o elemento no se siente a gusto en el ambiente que le rodea. Bueno, acá el término es literal, ya que nuestro protagonista es un pez que debe recorrer el escenario a los saltos. Es tan simple como hacer click para que el pez dé un brinco en la dirección del cursor, aumentando el poder de impulso dependiendo de la distancia desde su posición hasta el mouse. Eso es todo.

Ah, no… Advertencia número 2: Tecla “R” para reiniciar, porque muy a pesar de sus intenciones, el juego posee un molesto bug en el que nuestro pez puede llegar a atravesar el suelo y perderse tras bambalinas. ¿Por qué añadir este juego a la lista, entonces? Primero que nada, porque el concepto me pareció divertido y porque, en general, la mecánica funciona sorprendentemente bien. Ese pequeño error seguramente será corregido en futuras actualizaciones, así que estoy dispuesto a darle una oportunidad. ¿Y ustedes, se la darán? Mmmh… Salta, salta, salta, pequeño pececito…

iii

Sé que hemos visto juegos con nombres extraños en el pasado, pero pocos llegan al nivel de iii; tal es el título de este más que decente Metroidvania—no, perdón… “Catroidvania”, según su desarrollador. En fin…

El tema de iii es bien simple: un plataformero de exploración en el que encontramos nuevas habilidades que nos ayudan a expandir los límites del mapa de juego, dándonos acceso a zonas a las que antes no alcanzábamos. Lo que da relevancia a este título es su ajustada jugabilidad y su interesante estética: controlar a nuestro gatito tuerto se siente bien; en especial luego de activar algunos de sus poderes.

No hay mucho más que decir al respecto; es un plataformero Catroidvania bien diseñado que se disfruta mucho. Eso es más que suficiente.

The Maître D'

Los últimos dos juegos de la colección de esta semana son algunos de los mejores y más satisfactorios ejemplos de juego Indie que he tenido el placer de jugar, pero ambos tienen una remarcada diferencia en la complejidad de su jugabilidad. Comencemos, entonces, con el más complicado de los dos, que es The Maître D', demostrando ser complicado hasta para escribir su propio título, maldita sea.

En su núcleo, The Maître D' es un “simple” plataformero de ingenio en el que nuestro mozo debe llevar a cada comensal a su respectiva silla. Fácil, ¿verdad? Quizá por eso se añade una inusual mecánica en la que nuestro protagonista puede estirar su cuerpo para alcanzar plataformas (y clientes) lejanos, siempre que contemos con suficiente loción para obtener una piel suave y sedosa… en serio, así funciona.

El punto débil de The Maître D' está en su esquema de control, utilizando la combinación WASD para movernos y la barra espaciadora para saltar, pero luego requiere de las flechas del teclado para expandir el cuerpo y las teclas “Q” y “E” para comprimir. No parece particularmente difícil de entender, pero si jugamos a las apuradas nos podemos llevar un equívoco involuntario. De todas formas, este es un gran título en todos sus apartados, desde su agradable diseño audiovisual hasta su divertida mecánica de juego. Muy recomendado.

Eye Must Jump

Culminemos la colección de esta semana con una de las cosas más enviciantes que van a jugar en sus vidas. Eye Must Jump es engañoso en su simplicidad: nuestra misión es escalar la pantalla con nuestro “ojo” hasta entrar en el portal que aguarda en lo más alto. El problema está en esquivar los obstáculos que se yerguen entre nosotros y nuestro objetivo. El tema es que sólo contamos con dos comandos: saltar a la izquierda y saltar a la derecha (flechas Izquiera/Derecha o teclas A/D), y eso es todo lo que hace falta para lograr una jugabilidad tan simple como adictiva.

Ocurre que Eye Must Jump cuenta con un apartado visual estéticamente simplificado, pero altamente funcional. No hay distracciones; es bien fácil diferenciar entre paredes y enemigos. Más aún, los saltos son extremadamente precisos y el sistema de control se siente fantástico. Todo esto coronado con una curva de dificultad magnífica en base a niveles breves pero desafiantes en los que poco a poco se van añadiendo nuevas mecánicas y elementos de juego, manteniendo el interés siempre constante.

Eye Must Jump es una excelente forma de cerrar una semana llena de títulos buenos; y lo mejor de todo es que incluso hay una versión del juego para dispositivos móviles, así que se pueden llevar esta joyita a todas partes. ¿Qué más quieren? Con esto tienen para entretenerse hasta la próxima semana, cuando una nueva tanda de pequeñas locuras desfile por esta columna. ¡Hasta entonces!

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