GDC 2019: Todo sobre la recién anunciada plataforma Google Stadia
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GDC 2019: Todo sobre la recién anunciada plataforma Google Stadia

Finalmente el proyecto Stream de Google no es una consola sino una plataforma a la que te podés conectar desde cualquier parte y jugar lo que quieras

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Por: Ignacio Esains

“No boxes. No downloads. No limits.” Sin consolas. Sin descargas. Sin límites. Esta es la filosofía de Stadia, la plataforma de videojuegos de Google que promete una experiencia que parece casi mágica: jugar en la nube a través de streaming, en tiempo real, sin lag, a través de cualquier dispositivo (PC, teléfono, Chromecast).

Google Stadia no es una consola, finalmente, sino un servicio, un “Netflix de los videojuegos” en el sentido de que es accesible de la forma en que el jugador elija - aunque aún no sabemos si los juegos se seguirán comprando de forma individual o si serán parte de un sistema de suscripción.

Sundar Pichai, CEO de Google, abrió la presentación admitiendo “No soy un gamer” y rindiendo tributo al juego más popular de la empresa: el dinosaurio ese que salta cactus cuando no tenés Internet. Pichai claramente no es gamer, pero según él trabaja con gente que le gusta resolver complejos problemas computacionales. Y esta nueva plataforma de gaming (como AlphaGo, como Waymo) es uno de ellos

El logo era una "S" al final

Pichai dio paso a Phil Harrison, quizás el ejecutivo que mejor conoce estas presentaciones tipo conferencia de prensa de E3. Harrison fue presidente de Sony Computer Entertainment durante el agitado lanzamiento de PlayStation 3, trabajó en Microsoft Game Studios, y fue parte de la mesa directiva de Gaikai, el servicio de juegos por streaming que se terminó convirtiendo en PlayStation Now.

PlayStation Now es un ejemplo de que esta tecnología es más que un sueño o una teoría. El servicio de Sony funciona bien en grandes ciudades y después de un par de años en Estados Unidos se está expandiendo a Europa. Nintendo está experimentando en Japón, llevando a Switch juegos imposibles de implementar nativamente en la consola como Resident Evil 7 y Assassin’s Creed Odyssey, mientras que en nuestro país el servicio Gloud logró superar los problemas de su lanzamiento y convertirse en una alternativa válida para usuarios de PCs de baja gama.

La filosofía de Google Stadia

Harrison destacó los puntos más interesantes de Stadia alrededor de tres puntos que para él engloban lo que los desarrolladores (al fin y al cabo, esta es la GDC) piden de un servicio: la capacidad de crear sin tener limitaciones de hardware, escalar para permitir que un producto se pueda jugar en cualquier plataforma, y conectar con el público a través de una comunidad.

Stadia busca implementar las tres cosas. Uno de los colaboradores de Harrison mostró Assassin’s Creed Odyssey, un juego de altos requerimientos de hardware, jugando primero en una notebook, después en un celular, una PC de escritorio y finalmente en un televisor con Chromecast, con pausas de solo segundos desde el momento en que soltaba el juego.

Todos los dispositivos todos

Harrison aprovechó para mostrar el joystick de Stadia, un control absolutamente clásico, con los dos joysticks a la misma altura, más al estilo de un DualShock que un pad de Xbox 360. A pesar de que Harrison aseguró que se podrá usar cualquier control con Stadia, este joystick oficial se conecta por wifi directamente a los servidores de Stadia, evitando los problemas que puede causar una conexión Bluetooth y permitiéndote pasar de la PC al celular o la tele sin volverlo a sincronizar.

Stadia está integrada a Google y a las redes sociales “amigas”. Si vemos un tráiler de un juego que nos gusta y está disponible en Stadia, habrá un botón “play” que nos permite acceder al juego de inmediato - en menos de cinco segundos.

Las ventajas de Stadia se extienden a los juegos multijugador. La estabilidad de estos juegos depende de la conexión de clientes a un servidor, y el servidor se tiene que ajustar a la latencia del cliente que peor conexión tiene. Cuando clientes y servidores existen en el mismo datacenter, la velocidad está balanceada - además de que claro, es imposible hackear o hacer trampa y Google abre el cross platform a los estudios que quieran implementarlo.

Esos son muchos nodos... ¿creo?

El ingeniero Majd Bakar presentó cosas bien técnicas, que por ahora son un alto concepto que tendremos que ver en la práctica. En términos de números, la configuración actual de Stadia instalada en los datacenters de Google tiene tiene 10.7 teraflops, y por supuesto, juegos específicos pueden combinar más de un CPU para correr.

Bakar confirmó que Stadia funciona bajo Linux, pero esto no limitará los juegos que se puedan jugar ya que están asociados con las mismas herramientas que los devs están acostumbrados a usar: Unreal, Unity, Vulkan, Havok, todas las demás.

Todas esos logos que vemos antes de un juego serán compatibles con Stadia, sugiriendo que será fácil convertir estos juegos a esa plataforma

Erin-Hoffman John de Investigación y Desarrollo mostró más demos técnicas, un ejemplo de multijugador con ambientes destruibles y controlables que seguramente Maxi y los chicos probarán en el piso de GDC. Quizás lo más interesante fue una demo de splitscreen local, que se conecta a dos stadias distintas para mantener la misma calidad en las dos subpantallas.

Los juegos no estuvieron en el foco de la presentación, y los desarrolladores que subieron al escenario presentaron sus proyectos más como un ejemplo que como un anuncio. el primero en hablar fue Marty Stratton, de id Software, que asegura que Doom te demuestra si tenés una plataforma robusta. Doom Eternal ya está funcionando y confirmado para Stadia, en 4k a 60fps.

No vimos muchos más juegos que el viejo Odyssey y el viejo space marine

Luz Sancho de Tequila Works mostró Style Transfer ML, una extrañísima herramienta que usa machine learning para cambiar todo el estilo visual de tu juego, mientras que Dylan Cuthbert de Q Games dedicó su momento a algo interesantísimo: Share State.

Los que hayan jugado un emulador saben lo que es un save state. Cuando salvás una partida dentro de un juego, estás pasando a otra pantalla y grabando tus datos. Un save state es como una polaroid del estado de la memoria en ese momento del juego, marca un punto desde el que vos podés seguir el juego directamente, sin un píxel de diferencia.

Posibilidades infinitas

A través de Stadia no sólo podés salvar ese momento de juego y volver cuando quieras, sino también compartirlo a través de redes sociales con quien quieras. El youtuber MatPat, que habló después de Cuthbert, dice que es un punto de partida excelente para desafíos que se puedan empezar a través de un canal. 

La otra innovación interesante es Crowd Play, que te permite jugar en eventos o unirte a los streams de tus influencers favoritos. Con Crowd Play hacés click para anotarte en una lista que te dice en el orden que estás y en cuánto tiempo más o menos vas a poder jugar. Ideal para streamers y para competencias abiertas de esports. 

Otras adiciones extrañas incluyen a Google Assistant, una especie de sistema de ayuda en línea que te ahorra los 10 segundos de buscar en el celular como matar a ese boss de Dark Souls. 

MatPat, primer evangelista de Google Stadia

La última entrada de la presentación de Google fue la de Jade Raymond, flamante vicepresidenta de Stadia Games and Entertainment, su estudio de juegos exclusivos. Raymond, como Harrison y MatPat, tiene la capacidad de transmitir entusiasmo sin esfuerzo, pero su presentación se sintió incómoda, chata, y principalmente, vacía de contenido.

Que fue un poco el problema de toda esta presentación. La tecnología es fascinante, pero ¿dónde están los juegos? La frase clave de Raymond fue “ahora que el data center es tu plataforma, el poder computacional no tiene límites”, y aunque la idea de las posibilidades infinitas es atractiva, no vamos a jugar posibilidades sino juegos, y lo único que vimos hoy fueron demos técnicas y juegos viejos.

Igual sos una leyenda, Jade

La falta de títulos originales no fue la única crítica que la presentación recibió. Esperábamos el anuncio de un sistema tipo Game Pass que nos permita acceder a un catálogo de juegos por un precio fijo, pero no se anunció nada. Sería muy extraño comprar juegos que sólo residan en la nube, pero todo lo que vimos apunta a eso. 

El amigo de la casa Agustín Cordés (diseñador de Scratches y Asylum) postula algo que no se puede dejar de lado: la huella ambiental de un datacenter ya es profunda, y los CPU de Stadia consumen una gran cantidad de energía. Imaginate un millón de consolas conectadas todo el día y toda la noche, funcionando a todo lo que dan, y tengamos en cuenta que los datacenters ya representan el 17% del impacto ambiental de toda la industria de la tecnología.

A lo largo de toda la presentación vimos estas imágenes conceptuales que comunican "videojuegos" pero al parecer no pertenecen a juegos reales

Admito que cada vez que hablaban de “comunidad” me corría un escalofrío. Cualquiera que haya leído comentarios en YouTube sabe que sus algoritmos de moderación son patéticos, y los cambios en los algoritmos de búsqueda no solo han inutilizado al servicio sino que fomentan voces repugnantes y campañas de odio organizadas (prueben buscar un trailer de Captain Marvel).

Ni hablemos del hábito de la empresa de acumular nuestra información y compartirla con anunciantes, ese “datamining” que ahora se podrá expandir a nuestros hábitos de consumo de juegos.

A nadie le gusta ver esta pantalla

Y por supuesto, también están los dinosaurios del gaming, a los que cualquier innovación les causa sarpullido. Los mismos que rechazaron las consolas cuando eran gamers de PC, que rechazaron la compra digital cuando eran gamers de consolas, predijeron que Switch, PSVR, y Fortnite serían fracasos y ahora, casualmente, rechazan el juego por streaming. Phil Harrison, desde el principio, aclara que Stadia no es una cosa sino un lugar. Y los que piensen en los juegos como objetos tendrán un rechazo inmediato a esta experiencia.

La elección de MatPat como influencer invitado no fue una casualidad. Este youtuber no va a vender su credibilidad para promocionar una plataforma, y su interés por Stadia no sólo pareció genuino sino que está en línea con su marca. Los conceptos de Share State y Crowd Play son brillantes - ¿quizás algún otro estudio encuentre formas de implementarlos lejos de la infraestructura de Google?

MatPat no se puede quedar quieto del entusiasmo

Y sin embargo, la idea de una plataforma de videojuegos que no obliga a una inversión previa de miles de pesos, que permite compartir nuestra experiencia de formas que no tienen precedente y que tiene dentro de su equipo a algunos de los profesionales mejor capacitados en la historia del gaming se tiene que tomar en serio. Si la mitad de las propuestas de Google se pueden poner en práctica, Stadia tiene el potencial de cambiar la forma en que consumimos nuestro hobby favorito. Como lo hizo Netflix, como lo hizo YouTube, como lo hizo Xbox Live.

El mensaje inclusivo de Google, que comunica la idea de una consola "democrática", podría no condecirse con la realidad

Google Stadia es una propuesta revolucionaria, de una empresa que (a pesar de su ética cuestionable) ha hecho realidad cosas que parecen imposibles. No hay nada en el historial de este titán de la tecnología que nos haga pensar que harían esta presentación sin tener la capacidad de llevar el proyecto a cabo.

Google Stadia saldrá en 2019 en Estados Unidos, Canadá y algunos países de Europa ¿y en Sudamérica? El Datacenter más grande de la región está relativamente cerca, en Santiago de Chile, y aunque el año pasado Google invirtió 140 millones de dólares en expandirlo, no sabemos si fue para Stadia o para otros proyectos.

En el verano yanqui (julio-septiembre) tendremos otro evento con más detalles. Por ahora, Stadia es lo que es: una idea ambiciosa que existe en la nube - la tecnológica y la conceptual.

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