Noticias

El atractivo de los juegos de supervivencia

Una isla desierta, un par de herramientas, y una misión: sobrevivir. Es el estilo de Rust, Don\'t Starve, Minecraft, y tantos juegos más, pero ¿por qué nos gustan tanto?
Avatar de Maximiliano Baldo

Por: Maximiliano Baldo

<p>El concepto b&aacute;sico de la mayor&iacute;a de los videojuegos implica que nuestro protagonista alcance un objetivo sin morir en el intento. De all&iacute; se desprende una serie de escenarios pre-dise&ntilde;ados con peligros y amenazas espec&iacute;ficas. Con unas pocas sesiones de juego aprenderemos a navegar estos niveles y dar uso a nuestras limitadas habilidades (usualmente saltar y atacar) para superar todo obst&aacute;culo. Pronto sabremos d&oacute;nde y cu&aacute;ndo hay que saltar y con qu&eacute; intensidad, qu&eacute; se oculta detr&aacute;s de cada puerta y cu&aacute;l es el punto d&eacute;bil del jefe de turno. Sin desmerecer la enorme diversi&oacute;n que estos fichines nos han brindado, el aspecto de rejugabilidad mengua al considerar que s&oacute;lo tenemos una serie muy definida de caminos a tomar, y ya los hemos recorrido.</p> <p><img src=\"../../images/notes/note_3113/normal/02_dontstarve.jpg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"466\" /></p> <p>Pero existen otros juegos en los que se eliminan dos puntos importantes: el objetivo final y la linealidad del mundo que nos rodea. No habiendo un final a alcanzar, el juego cae en el segundo objetivo por defecto: no morir en el intento. &iquest;En el intento de qu&eacute;, exactamente? Como no hay nada m&aacute;s a qu&eacute; aferrarnos, el objetivo se vuelve su propio objetivo: no morir en el intento de no morir en el intento, y como tarde o temprano tendr&aacute; que ocurrir lo inevitable, el concepto pasa a ser sobrevivir tanto como podamos.</p> <p><img src=\"../../images/notes/note_3113/normal/03_zomboid.jpg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"466\" /></p> <p>Pero estamos olvidando el segundo punto, que es el dise&ntilde;o del mundo que nos rodea. Un dise&ntilde;o estandarizado puede llegar hasta cierto punto, pero incluso cuando la tarea es sobrevivir resulta muy f&aacute;cil ir tomando apuntes para tener una ventaja en cada nuevo intento. Por eso es necesario un profundo elemento de azar en la construcci&oacute;n del mundo, incluso si este est&aacute; basado en un mapa o nivel pre-establecido. Los toques aleatorios conforman el elemento sorpresa que fuerza al jugador a salir de su c&iacute;rculo de comodidad y arriesgarse a lo que sea que haya m&aacute;s all&aacute;, aunque eso signifique una muerte r&aacute;pida e injusta. Y en los juegos de supervivencia, la injusticia es el mayor de los factores.</p> <p><img src=\"../../images/notes/note_3113/normal/06_rust.jpg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"466\" /></p> <p>Un buen juego de supervivencia se basa en darle al jugador la menor cantidad de beneficios posible. Todav&iacute;a se pueden tomar apuntes sobre las mec&aacute;nicas b&aacute;sicas del juego, el comportamiento de sus enemigos y algunas otras cosas m&aacute;s; pero en su n&uacute;cleo azaroso el juego se reinventa en cada nueva partida. Ya no se trata de adaptarnos a un &uacute;nico juego, sino a un juego detr&aacute;s de otro. Es este desaf&iacute;o tan particular lo que hace que cada vez m&aacute;s jugadores se interesen por este g&eacute;nero: la lucha no s&oacute;lo contra todo lo que el juego nos tira encima, sino con la propia mortalidad de nuestro protagonista que, en la mayor&iacute;a de los casos, resulta ser nuestro peor enemigo.</p> <p>En muchos juegos podemos caer de grandes alturas y sufrir poco o ning&uacute;n da&ntilde;o, y toda arma tendr&aacute; duraci&oacute;n infinita o munici&oacute;n generosa. Ni hablar de poder cargar toneladas de items y armamento. No es el caso de los juegos de supervivencia. Si nos caemos de una altura mediana nos lastimamos, y encima a veces eso nos causa heridas temporales o permanentes que afectan nuestro desempe&ntilde;o. &iquest;Armas irrompibles? No, ac&aacute; las armas tienen una duraci&oacute;n muy definida, as&iacute; que no te encari&ntilde;es con esa hoja cortante, porque en cualquier momento se rompe. &iquest;Munici&oacute;n generosa? Llamate afortunado si pod&eacute;s mantener seis balas en tu pistola por m&aacute;s de diez minutos. &iquest;Y el inventario? Limitado. Limitad&iacute;simo. Y cuando no es una limitaci&oacute;n de espacio, el l&iacute;mite lo pondr&aacute; el peso total de lo que cargamos.</p> <p><img src=\"../../images/notes/note_3113/normal/07_neoscavenger.jpg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"466\" /></p> <p>Los juegos de supervivencia ponen al jugador a tomar una decisi&oacute;n dif&iacute;cil detr&aacute;s de otra. &iquest;Nos quedamos con la poci&oacute;n misteriosa que podr&iacute;a darnos m&aacute;s vida, o seguimos con el pergamino que sabemos que cura heridas leves? &iquest;Nos conviene atacar a ese grupo de supervivientes para robarle la carne, o seguimos masticando semillas mientras buscamos un grupo m&aacute;s reducido? &iquest;Preferimos entrar a una casa aparentemente abandonada para pasar la noche, o hacemos el aguante a la horda de enemigos que nos est&aacute; pisando los talones? La idea de un buen juego de supervivencia es que el jugador nunca se sentir&aacute; verdaderamente a salvo, o al menos no por mucho tiempo. Es la idea de ir aprobando siempre con 4 y de anhelar haber estudiado para conseguir al menos un 7. Es la angustia de pasar sed, hambre y cansancio y la enorme alegr&iacute;a de toparnos con una mochila llena de s&aacute;nguches, cerveza y una bolsa de dormir. Es la idea de mantener alejada a la muerte por unos minutos m&aacute;s.</p> <p><img src=\"../../images/notes/note_3113/normal/04_dayz.jpg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"466\" /></p> <p>Los ejemplos abundan. Minecraft llev&oacute; el concepto de la supervivencia a un nivel adorable, considerando sus gr&aacute;ficos c&uacute;bicos. Don\'s Starve tambi&eacute;n nos enga&ntilde;a con sus dibujos a lo Tim Burton para ocultar un complejo mundo que est&aacute; decididamente en nuestra contra. DayZ nos hizo arrastrarnos por kil&oacute;metros de terreno hasta que nos dispar&oacute; un francotirador humano and&aacute; a saber desde qu&eacute; ventana alejada. Rust nos dio una piedra y una tarjeta de \"Buena Suerte\". Project Zomboid se asegur&oacute; de mantenernos deprimidos y aterrados al explorar el barrio. NEO Scavenger nos hizo visitar hex&aacute;gonos un turno a la vez. Incluso juegos cooperativos de navegador, como el magn&iacute;fico Die2Nite, nos agrup&oacute; de a cuarenta para ver qui&eacute;n ayudaba a sobrevivir a todos los dem&aacute;s y qui&eacute;n era el maldito Troll que le abr&iacute;a la puerta a los zombies cada noche. Todos estos t&iacute;tulos y muchos otros m&aacute;s nos ponen en escenarios y situaciones l&iacute;mite en las que eso de \"matar o morir\" cobra cada vez m&aacute;s significado. Y la gente los disfruta.</p> <p><img src=\"../../images/notes/note_3113/normal/05_terraria.jpg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"466\" /></p> <p>Es un escenario especial; juegos en el que todas nuestras decisiones tienen un verdadero impacto en lo que nos rodea; el verdadero sentido de moralidad que modifica al personaje que interpretamos, que abre toda clase de posibilidades infinitas. El juego que puede jugarse una y mil veces, y en cada oportunidad tendremos una experiencia proporcionalmente distinta. Juegos en los que las historias son las que el jugador va escribiendo a cada paso del viaje, y no la trama pre-definida por el juego en s&iacute;. El ser humano es, de por s&iacute;, una criatura curiosa; quiere salir a explorar y descubrir, sabiendo que el camino estar&aacute; plagado de peligros inesperados. All&iacute; reside el encanto por este g&eacute;nero, que nos da cientos de motivos para volver a jugar, cientos de historias para compartir, cientos de formas de morir.</p> <p>Existe la pregunta \"&iquest;Qu&eacute; har&iacute;as si...?\", seguida de cualquier situaci&oacute;n terminal a la que nos enfrentemos. Todos hemos fantaseado con superar las mayores y m&aacute;s impresionantes cat&aacute;strofes. Los juegos de supervivencia nos dan la oportunidad de comprobar que, en realidad, no estamos aptos para vivir en tales casos. Cu&aacute;nto duraremos y qu&eacute; haremos hasta nuestro inevitable final, eso ya depende del juego y del jugador que lo disfrute. La experiencia es personal. Tan personal como la vida de cada uno; la que intentamos salvar una vez m&aacute;s, con nuestro cuerpo dolorido, sufriendo un hambre atroz y escuchando los pasos del enemigo acerc&aacute;ndose m&aacute;s y m&aacute;s. Nos aferramos a nuestra &uacute;nica arma, un bate de b&eacute;isbol que pudimos remendar con un palito y algo de cinta adhesiva, y nos preparamos para el que bien podr&iacute;a ser nuestro &uacute;ltimo combate. Si sobrevivimos, bienvenido sea; y si no... pues... otra historia ser&aacute;.</p> <p>Tal es el encanto de los juegos de supervivencia.</p>