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15 años de Fable, el gran exclusivo olvidado de Xbox

Vengan niñatos, a escuchar esta triste historia.

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Por: Tomás García

15 años de Fable, el gran exclusivo olvidado de Xbox

15 años de Fable, el gran exclusivo olvidado de Xbox

Aaaah, que lindo que es el pasado. Por lo menos, el pasado del gaming. Si se preguntan cómo llegamos hasta acá ¿Cómo puede ser que el estado actual de las cosas sean así? Seguramente en parte será por Fable, el RPG exclusivo de Microsoft. ¡De verdad! Miren. Hace algunos años, el hype no era algo constante y eterno, como es ahora, que se encuentra en una especie de Hype Constante que no se puede apagar o detener. Para nada. En alguna época, hacía falta que alguien prometa cosas para que nosotros nos emocionaramos, y nadie prometía cosas, como Peter Molyneux.

Un día como hoy, de 2004 salió para la Xbox original, Fable. El título había sido producido por Peter Molyneux y su estudio, Lionhead Studio, pero desarrollado por Big Blue Box Studios, un equipo aledaño, y suponía ser una revolución en el género RPG. O eso decía el bueno de Pedro en sus presentaciones. Fable tomaría en cuenta cada una de nuestras decisiones, no solo para modificar el mundo acorde a nuestras acciones, sino también nuestro personaje, que iba a reflejar la evolución de su aventura —y él como personaje— en su cuerpo. Pero por supuesto, al final del día pocas cosas de las prometidas alcanzaron a entrar al juego, y otras que llegaron, como la transformación del personaje, eran características puramente estéticas.

Y a pesar de todo, el mundo de Albion resultó un lugar hermoso para explorar. Sin dudas estaba lejos de lo que nos prometieron, pero Fable era una buena aventura. Con asperezas, sin dudas, pero con un encanto muy particular, y una manera de crear nuestro personaje diferente. Mucho más orgánica, que respondía a las acciones que cometíamos en el mundo, aunque estaba muy lejos de las promesas de darle forma al mundo que nos rodeaba con nuestro comportamiento. Aún así, habían logrado el objetivo básico, y nuestro personaje era hasta cierto punto el resultado de las acciones que realizamos en Albion. Al punto que si éramos villanos reconocidos, los locales solían huir despavoridos ante nuestra mera presencia. Esto, en 2004 era impresionante.

Más allá de sus defectos, los Fable tienen una magia oculta.

De todas formas, hay muchísimo que rescatar en Fable, y sus secuelas. Aunque hoy es uno de los mejores ejemplos de entusiasmo mal invertido y el poder hype en las manos equivocadas, no fueron malos juegos. Tenían sus problemas, es verdad. Pero al mismo tiempo fue uno de los pocos RPG que nos dio un mundo colorido para explorar, con personajes graciosos y un tono mucho menos pesado, que la mayoría de los juegos actuales  y de la época. Entre Fallout, Elder Scrolls y The Witcher, es fácil olvidar cuán divertido de explora puede ser un mundo como Hyrule o Albion. Si hay algo que siempre podremos rescatar de Molyneux es que sus mundos eran coloridos, alegres y vívidos. Fable busca transmitir alegría y diversión. Los personajes en vez de hablar, hacían monigotadas chistosas como si fueran Sims, y teníamos la libertad de rajarnos pedos a placer. Había mucho que querer en Fable, aunque hoy viva en el olvido.

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