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Analisis | Gore y artes marciales

ANÁLISIS: The Night Comes for Us (2018)

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Por: Leo Valle

El director de Headshot llega a Netflix con una película de acción no apta para estómagos sensibles

En el océano de producciones originales de Netflix que inundan la plataforma mes a mes es fundamental el boca en boca para no perderse las joyas que pasan desapercibidas o son ignoradas por el aparato de marketing de la empresa. Una de esas joyas, según decían las buenas lenguas, era The Night Comes for Us, el nuevo proyecto de Timo Tjahjanto (Killers, Headshot).

The Night Comes for Us reúne al director y guionista con Joe Taslim e Iko Uwais, dos brillantes practicantes de artes marciales que se dieron a conocer al mundo por compartir pantalla en The Raid: Redemption, la espectacular película de Gareth Evans. En este caso se encuentran en veredas separadas como integrantes de la Triada que luchan por salir del sistema o ganarse un lugar privilegiado en él.

Todo comienza cuando Ito (Taslim) tiene un súbito ataque de conciencia durante una masacre en una aldea de la costa de Indonesia. Ito es uno de los Seis Mares, un grupo de élite al servicio de la mafia que actúa de forma independiente para resolver inconvenientes menores que no merecen la atención de los peces gordos. Pero en medio de la matanza Ito se encuentra con Reina (Asha Kenyeri Bermudez), una niña en la que ve la posibilidad redención aún a sabiendas que estará poniendo un precio sobre su cabeza.

La noticia de la traición de Ito no tarda en llegar a los oídos del resto de los Seis Mares, que deciden eliminarlo, a la niña, y a todo aquel que se ponga en el camino.

Ese es el puntapié inicial para una de las películas de acción más brutales y explícitas de los últimos años, que por momentos parece apuntar más al slasher y al gore porn que a las artes marciales. Tjahjanto explora los límites del buen gusto con primeros planos de mutilaciones, fracturas, escopetazos a corta distancia y desmembramientos que harán a más de uno quitar la vista de la pantalla en varias oportunidades. Es Hostel meets The Raid, y definitivamente no funcionará para todos.

Es innegable que el director y guionista tenía una visión particular y se rodeó de los profesionales correctos para ejecutarla. No por grotescas las coreografías coordinadas por Uwais son menos espectaculares, sino todo lo contrario. Aunque hay momentos en los que las peleas a gran escala se sienten un tanto articuladas y robóticas, los enfrentamientos más enfocados en pocos personajes son una danza de violencia impecable que escala constantemente y pone a prueba la resistencia de los actores y espectadores por igual.

The Night Comes for Us debería pegarle justo en el corazón a los amantes del anime, porque la violencia realista contrasta completamente con la caricaturesca galería de personajes que roza los límites de la ridiculez. Además de Uwais y Taslim, Zack Lee, Julie Estelle y Sunny Pang son viejos conocidos del director, entienden sus códigos y le ponen color y humor a un guión casi inexistente (y hasta innecesario) que por momentos se toma demasiado en serio.

Más allá del gore y la violencia explícita que me hicieron sentir un viejo hipersensible, el ritmo de la película es uno de sus mayores problemas. Después de más de cuarenta minutos de acción sin respiro Tjahjanto nos duerme durante casi media hora para intentar que conectemos con este mafioso en búsqueda de redención y se saca un par de personajes de la galera sólo por el afán de tener más gente para lastimar. Y salimos de ese largo respiro para otra otra interminable y sangrienta media hora hasta llegar al predecible final.

El exceso se nota incluso en algunas de las escenas a gran escala, las cuales pierden un poco la magia cuando vemos que los enemigos atacan de a uno y el resto está gritando y moviéndose en el fondo esperando su turno. Obviamente en el absurdo de una marea de tipos gritando y blandiendo machetes intentando pasar por una puerta radica parte del atractivo de la película, pero cuando se supera ese impacto inicial algunas secuencias no soportan un análisis un poco más profundo.

Aún así algunas de las secuencias son casi hipnóticas por más que nos obliguen a apartar la mirada porque un personaje decidió arrancarse el dedo que le quedó colgando de un nervio o alguien tiene una trincheta clavada en la mejilla por cinco minutos.

The Night Comes for Us podría haber sido una experiencia compacta de 90 minutos mucho más atractiva pero el director quiso ponerle un poco de sentimentalismo a esta historia contada de forma más efectiva en infinidad de ocasiones. En lugar de enfocarse en lo que mejor le sale, que es el grotesco, pretendió que por alguna razón nos identifiquemos con un protagonista chato y nos preocupemos por una niña que es apenas un accesorio. Creo que generó más empatía el pobre Bobby (Zack Lee) con sus penas al viento y su sentido sacrificio, que el todopoderoso Ito con su cara de piedra y su discurso limitado a un puñado de gruñidos.


La nueva película de Timo Tjahjanto es un producto irregular, que cuando funciona está entre lo mejor del género, pero cuando erra el rumbo se pone un tanto insoportable. La acción con tanto énfasis en la brutalidad y la violencia deja atrás la pureza del género para priorizar el impacto visual y el costado más visceral, y eso alejará a más de un estómago sensible. El resto, si se siente listo para lo que le espera, no debería dejar de vivir este viaje brutal sin sentido.

LO MEJOR
+
Coreografías impactantes.
+ Un buen trabajo de dirección.
+ La mezcla de acción, gore y humor negro.

LO PEOR
Tiene un parate de 20 minutos insostenible.
Algunas escenas a gran escala muestran los hilos.