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Primeros Pasos | Surcando los cielos

Impresiones BGS | Ace Combat 7: Skies Unknown

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Por: Florencia Orsetti

Tags: Ace Combat
Los cielos serán desconocidos, pero las mecánicas clásicas que amamos siempre regresan

Ace Combat tiene casi 25 años y desde poco más de una década que no nos deleita con un título clásico de la saga. Ace Combat 6: Fires of Liberation, lanzado en 2009 para Xbox 360, fue el último que trajo la jugabilidad típica de la serie, con los elementos de simulación y arcade por igual. Con fecha para el 18 de enero de 2019, Namco Bandai presenta Ace Combat 7: Skies Unknown, el más anticipado por los fans, también compatible con Realidad Virtual. ¿Qué se siente vivir la cabina del piloto en primera persona?

En Brasil Game Show, PlayStation dispuso dos demos de Ace Combat 7. Una misión del modo historia y otra con una de las misiones especiales disponibles en exclusiva para PlayStation VR. La primera nos llevó a un extenso desierto y nos propuso como objetivo derribar a todos los objetivos, sean terrestres o aéreos. Las piruetas vertiginosas de Ace Combat no se hicieron esperar.

Como alguien que no juega un Ace Combat hace más de una década, me sorprendí para bien con el control de este nuevo título. Por primera vez en un juego de la saga sentí que combinar estilos de combate y moverse por los cielos es muy intuitivo.

En líneas generales, lo que propone Ace Combat 7 no es particularmente novedoso. ¿Pero acaso hay algo mejor que la jugabilidad que ya funcionaba con controles más responsivos, y físicas y colisiones más realistas? Los gráficos de esta entrega dan en el clavo, especialmente en lo que respecta al detalle de los aviones, tanto el nuestro como los enemigos que nos crucemos por los cielos. Poniéndolo a prueba de lupa, la cuestión no es tan brillante, al menos en el escenario desértico de la demo. Las texturas del escenario estaban cuidadas, pero me hubiese gustado ver un poco más de detalle que elevase el realismo.

Hay un grado de inmersión superior. En Ace Combat 7 atravesar una nube es más que una cuestión de ambiente. Podemos escondernos de los enemigos usándolas. Hay otros efectos climáticos que aparecen a medida que jugamos. En el nivel desértico, la brisa y las tormentas de arena modificaban la forma en la que teníamos que encarar la navegación.

Además, da gusto ver como el daño que recibe nuestro avión se ve reflejado en el HUD con efectos de distorsiones y con colisiones que realmente se sienten. Si la jugabilidad de Ace Combat se volvió más accesible gracias a sus controles fáciles de entender, el realismo no se pierde gracias a estos detalles durante los combates. Cada disparo, cada misil que embocamos y que nos embocan tiene un efecto espectacular en el campo de batalla.

Todo lo dicho es sobre la demo tradicional. La demo para PlayStation VR, por definición, tiene un jugabilidad distinta. No quiero sonar como una fundamentalista de la Realidad Virtual, pero es una tecnología que vengo defendiendo con capa y espada en su aplicación para videojuegos. Al menos para el tipo de experiencia jugable que ofrecen juegos como Ace Combat. La idea de pilotar un avión nació para la Realidad Virtual.

Aunque la perspectiva visual sea más acotada, porque las misiones de PlayStation VR nos posicionan en la cabina del piloto. Debo aceptar que los primeros minutos marean, no por falta de calibre o una mala adaptación. Las piruetas en primera persona y la cuestión de perseguir la cola de los enemigos con giro tras giro son casi como estar en una montaña rusa. Hay que entender igual que el modo VR es un agregado extra, con apenas tres misiones, que no tienen que ver con la historia. Quienes tengan el casco, deberían considerarlo un gran incentivo para pensar en adquirir el juego, pero no creo que las misiones VR en sí mismas le justifiquen a nadie la compra de un PlayStation VR.

Ace Combat 7 sigue siendo un título de nicho, un gran título que de seguro complacerá a los fans. Pero tiene una fachada menos intimidante, que no pierde el realismo del simulador, pero que tiene la potencia de capturar nuevas audiencias.