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Analisis | Volvimos, ¿volviste?

ANÁLISIS: The Walking Dead S09E01/02: A New Beginning/The Bridge

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Por: Jessica Blady

Y sí, le dimos OTRA oportunidad.

Sí, somos así de fáciles. Nos prometen que van a cambiar y nos rendimos a sus pies sin medir las consecuencias a futuro. A esta altura, nuestra relación con “The Walking Dead” es un tanto dañina, pero este es el último año de nuestro querido Rick Grimes (Andrew Lincoln) y no podemos darle la espalda antes de la despedida. Así se sintió el panel de la serie en la última Comic Con de Nueva York: un evento para celebrar al personaje más longevo del show de AMC, y al actor que lo interpreta desde el estreno en el año 2010.

Pero antes de empezar a preparar los pañuelitos, tenemos que analizar como arrancó esta novena temporada, (supuestamente) un volantazo para la trama y para los responsables del show, que tuvieron que replantearse varias cosas tras la desastrosa entrega anterior. Ahora, con nuevo showrunner a la cabeza -Angela Kang, responsable también de varios guiones-, la historia salta 18 meses hacía el futuro desde la derrota de Negan, mostrando como las diferentes comunidades de sobrevivientes tratan de recoger los pedazos y crear un nuevo comienzo en medio de este apocalipsis.

Con las palabras de Carl todavía resonando en su cabeza, el sheriff se pone al mando, una vez más, para lograr la armonía entre vencedores y vencidos que, claro, no están vistos con buenos ojos por parte del resto y todavía son el blanco de la desconfianza.   

Alexandria, Hilltop, Kingdom, Oceanside, incluso el Santuario, trabajan en conjunto intercambiando materias primas, pero mantienen la autonomía las unas de las otras. Esto no puede evitar algunos conflictos cuando se trata de la escasez de comida y alimentar al enemigo, y la siempre presente traición cuando menos lo esperan.

“A New Beginning”, dirigido como ya es costumbre por Greg Nicotero, plantea este nuevo statu quo y la problemática de dejar a todos contentos. Pasitos de bebé que pueden beneficiarlos y asomar ese rayito de esperanza, al menos, ahora que no hay amenazas latentes a la vista… más allá de los muertos vivos que siguen inundando la zona.

Nicotero y el guión de Kang se enfocan en la figura de Grimes como ese líder que siempre conocimos: compuesto y enfocado más allá de las pérdidas, tratando de conciliar las partes en vez de generar nuevos conflictos.

Este primer episodio logra balancear el drama, la acción y el gore que no pueden faltar cuando se trata de criaturas putrefactas ávidas de carne humana; suma un poquito de humor y romance (hay nuevas parejitas en puerta) para alivianar esos momentos tensos que no pueden evitarse y remata con decisiones postergadas que, aunque violentas, no dejamos de celebrarlas.

Tal vez nos cueste volver a confiar en “The Walking Dead”, pero estos dos primeros episodios, al menos, intentan retomar el espíritu de aquellas primeras entregas donde los sobrevivientes de Atlanta buscaban un lugar en el mundo para hacer rancho y mientras le ponían el pecho al apocalipsis zombie. Los ataques externos fueron haciendo mella en la confianza y el ánimo de los protagonistas, que debieron adaptarse y perder bastante de su “inocencia” por el camino.

“A New Beginning” y “The Bridge” son dos capítulos correctísimos que mantienen el interés y avanzan de a poquito tanteando este nuevo terreno argumental, y la paciencia de los espectadores. Por ahora, no hay personajes molestos a la vista, ni extraños saltos temporales con los que quieran engañarnos y confundirnos, es más, se nota una producción más cuidada desde la puesta en escena, la edición y los efectos.

Sabemos que, más temprano que tardo, algo o alguien va a aparecer para alborotar este avispero y poner en jaque la “paz” que se consiguió por el momento. Es justo que antes de que llegue ese momento (cof, cof, los susurradores), la serie se tome su tiempo para sentar estas nuevas reglas del juego, decidir dónde está parado cada personaje, y las posturas que tomaron después de la derrota de Negar y sus Saviors.

Hablando del Diablo, el villano tan temido no está fuera de juego y cuando llegue el momento, seguramente, lo veremos retornar a escena. Esperemos que Kang y compañía hayan aprendido de los errores del pasado y de lo mal que le hizo a la serie un antagonista tan desequilibrado (en todos los sentidos), muchas veces, carente de justificación y motivos de peso.       

Por lo pronto, vamos a levantar el pulgar para este arranque, más que nada, por nuestro querido Rick… y por Maggie. Nos va a costar recuperar la confianza, pero los planteos de estos primeros dos episodios resultan bastante prometedores, aunque la vara que usamos para medirlos, es más baja que lo de costumbre. ¿Alguien puede culparnos?