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Analisis | LA CASITA DE MIKE

ANÁLISIS: The Haunting of Hill House (Ep. 01)

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Por: Leo Valle

La nueva miniserie de Netflix tarda en arrancar pero promete.

Mike Flanagan, uno de los autores de terror más interesantes e irregulares de la actualidad, debutó en Netflix el año pasado con una buena adaptación de Gerald’s Game, la novela de Stephen King, pero muchos lo recordarán como la mente detrás de Oculus (2013), Hush (2016) o su película más conocida, Ouija: el origen del mal (2016). 

Flanagan no es un mal director. Tiene un buen manejo del ritmo, la ambientación y la tensión, pero suele caer en lugares comunes y en el abuso de los jump scares. Quizá sea esa la razón por la cual una adaptación de The Haunting of Hill House sonaba (al menos en los papeles) ideal para el autor.

Es probable que la mayoría (entre los cuales me incluyo) no haya leído la novela de Shirley Jackson de 1959, pero me inclino a pensar que casi todos vieron The Haunting, la espantosa remake de Jan de Bont de finales de los noventa protagonizada por Catherine Zeta-Jones, Owen Wilson, Liam Neeson y Lily Taylor, o por lo menos la adaptación original de 1963 de Robert Wise. Traigo las películas a colación porque al ser adaptaciones más fieles del material original son necesarias para entender parte de la crítica a esta reimaginación producida por Netflix.

Muy poco ha quedado de la historia de terror de Jackson en la miniserie de Flanagan, que reemplaza el grupo de voluntarios original por una familia (los Crain) volviendo a la casa embrujada más de dos décadas después de su última noche allí.

La serie alterna entre dos líneas temporales: el pasado, donde vemos a Hugh y Olivia Crain (Henry Thomas y Carla Gugino) y sus cinco hijos viviendo en la enorme casa que el matrimonio planea remodelar y vender; y el presente, que nos muestra una familia fracturada por la tragedia, lidiando por separado con las secuelas del trauma e intentando vivir la vida más normal posible. 

Es una estructura narrativa bastante convencional que funciona sorprendentemente bien aunque por momentos la cantidad de personajes involucrados nos maree un poco. El ida y vuelta permite ver cómo Steven, Nell, Shirley, Luke y Theodora Crain pasaron de ser niños alegres, compasivos y con vínculos profundos a individuos aislados, retraídos o vencidos por las adicciones. 

Steven (Michiel Huisman) es un autor de ficción que alcanzó la fama con su libro “The Haunting of Hill House” (guiño guiño), un relato autobiográfico de los eventos de aquel fatídico verano, y desde entonces se ha volcado a recopilar historias de experiencias sobrenaturales y convertirlas en best sellers; Theodora (Kate Siegel) vive en una habitación en el fondo de la casa / funeraria de Shirley (Elizabeth Reaser), y Nell (Victoria Pedretti) y Luke (Oliver Jackson-Cohen), los que más sufrieron el acoso de las entidades que habitaban la casa, intentan acallar las voces de su pasado a través del aislamiento o las drogas.

La dualidad de periodos temporales no solo se traduce en una energía diferente por parte de los personajes sino también en una exploración particular de los entornos que habitan. Las escenas en el pasado aprovechan la imponente presencia y belleza de la casa para transmitir una sensación de lujo y opresión a la vez, mientras que en el presente el contraste es casi inexistente y tanto los personajes como los ambientes son pálidos y chatos, como parte de un sueño del que ninguno puede despertar.

El elenco ofrece buenas interpretaciones y fue una gran decisión utilizar dos actores para interpretar a Hugh Crain (Timothy Hutton en la versión sexagenaria) en lugar de maquillar de forma poco realista a Henry Thomas (que por alguna razón tiene unos lentes de contacto azul muy espeluznantes). Los niños actores (Mckenna Grace, Violet McGraw, Lulu Wilson, Julian Hilliard y Paxton Singleton) manejan bien el material sin destacarse demasiado por ahora y quizá la única crítica que le puedo hacer, que entiendo es una impresión muy personal, es que se sienten muy “arquetipo de niño de película de terror” en cada uno de sus roles, interpretaciones y edades. Habrá que ver cómo lidian con la situación cuando empiecen los gritos de verdad.

El comienzo de The Haunting of Hill House deja un poco de lado el terror y se enfoca en el drama familiar y la razón que los lleva a todos a volver a la casa después de 20 años. Es casi una exploración del estrés post traumático y las diferentes maneras de lidiar con las secuelas de lo vivido. Aprovechando el formato, Flanagan se toma su tiempo para presentar a los personajes y sus realidades, con primeros planos, silencios y paneos muy lentos que resultan en escenas a veces un poco más extensas de lo debido. El primer episodio dura una hora clavada (y el resto camina entre los 50 y 70 minutos) y tiene 10 minutos que si no estuvieran nadie extrañaría. Por fortuna no se torna denso en ningún momento y la necesidad de saber qué pasó en esa casa puede más.

Llama la atención, sin embargo, que la miniserie podría haberse llamado “La casita embrujada de Mike” y no habría diferencia. En una escena Steven le dice a una fanática, que asegura haber visto a su esposo muerto en una aparición, que va a incluir su historia en un próximo libro, pero que tendrá que tomarse “ciertas libertades” —aunque promete ser respetuoso—. De alguna manera Steven es Mike Flanagan explicándole a Shirley Jackson y los fanáticos de su obra porqué tomó los elementos básicos de la novela (nombres, algunos personajes y fundamentalmente la casa) para construir una historia propia que por ahora poco tiene de adaptación. No es algo necesariamente malo porque lo importante en última instancia es la calidad del producto, pero sepan que si vienen a buscar el libro, no lo van a encontrar.


El primer episodio de la nueva miniserie de Netflix es esperanzador. El misterio es atrapante, el elenco es bueno y Flanagan es garantía de, por lo menos, un par de sobresaltos. Faltó un poco de Carla Gugino en este debut pero todavía quedan nueve horas por delante y muchas preguntas por responder. Es una producción muy maratoneable por que es probable que muchos la terminemos este fin de semana y el martes o miércoles ya estemos debatiéndola con spoilers.