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Ránking | Cambio de Animus

Los 10 mejores juegos de la saga Assassin's Creed

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Por: Ignacio Esains

Aprovechamos el lanzamiento de Odyssey para hacer un ranking definitivo de la saga.

Assassin’s Creed resucitó. Después de la inyección de nueva energía que representó AC: Origins, Odyssey es otro paso en la dirección correcta… y a la vez (como comento en mi análisis) un paso atrás en términos de caracterización y mitología. Lo primero tiene sentido, ya que Odyssey es el primer juego de la serie en permitirte crear tu propio personaje, pero lo segundo se siente como una traición a la esencia de la serie que (algunos) amamos.

¿Pero cuál es esa esencia? Hagamos un viaje por la historia de Assassin’s Creed en busca de los puntos más altos de la serie y los que definen a una franquicia que se parece poco y nada a su competencia.

  • 10
    Chronicles: China (2016)
    Assassin’s Creed tiene sus raíces en Prince of Persia, y la trilogía de juegos descargables Assassin’s Creed Chronicles parece homenajear la versión original de aquella serie, con niveles vistos de costado, pero realizados en 3D con un proceso similar al cel shading que los hace ver como cuadros en movimiento. El estudio Climax logra adaptar los sistemas básicos de sigilo y asesinato al 2D, pero lo malo es que los tres juegos se quedan en la espectacularidad visual, con historias olvidables y mecánicas demasiado simples que no logran sostenerse a lo largo de la extensión. Si fueran dos horitas en vez de seis por cada juego, la trilogía estaría más alto en esta lista (aunque no mucho más). Si jugaste uno, jugaste los tres - quizás China sea el más interesante por su ambientación, pero podés cambiarlo por el que más te atraiga.
  • 9
    Assassin’s Creed (2007)
    El primer juego de la serie es un delirio que solo podría haber ocurrido en Francia, una mezcla de Grand Theft Auto, Metal Gear Solid y el juego anterior del mismo equipo, Prince of Persia: The Sands of Time. Assassin’s Creed buscaba transmitir esa sensación de acrobacia a un mundo en el que mantener nuestras acciones secretas era la clave para triunfar. La historia paralela de ciencia ficción que funciona de marco a la serie está equilibrada de forma magistral con la principal, y aún con la simpleza de un juego en el que nuestras acciones están limitadas, sorprende cuántos elementos han impactado en la propia serie y en el gaming en general - desde el parkour hasta la vista de águila que resalta elementos en la escena.
  • 8
    III: Liberation (2012)
    Este juego exclusivo de PlayStation Vita se la pasa saltando entre lo mejor y lo peor de la serie. El personaje principal, Aveline, es increíble - una asesina francoafricana que es capaz de disfrazarse para acceder a puntos distintos del mapa, como una versión del Agente 47 de Hitman que a la vez representa un provocativo comentario social. Sin embargo, su historia está contada de forma episódica y accidentada, con giros inexplicables y cambios de personalidad abruptos y sin sentido. El gameplay sufre de los mismos problemas, ya que la tecnología de Vita tiene dificultades para hacer que esta New Orleans del 1700 se sienta tan amplia o variada como las ciudades de los otros juegos. Los asesinatos, sin embargo, están entre lo mejor de la serie, y si la inminente remake mejora un poquito los controles, podría subir un par de puestos en este ranking.
  • 7
    Odyssey (2018)
    Lo mejor y lo peor de Assassin’s Creed nace de la desmedida ambición de sus desarrolladores. Odyssey quiere ser todos los juegos en uno: un mundo abierto lleno de sistemas que se entrelazan al estilo de The Legend of Zelda, una historia formada de cuentos como The Witcher 3, la belleza imponente de Horizon: Zero Dawn, las decisiones morales de un juego de BioWare y hasta el sistema Nemesis del gran Shadow of Mordor. Para ser un juego cargado de influencias tan dispares, Odyssey resulta una experiencia bastante divertida, a pesar del énfasis excesivo en el combate, que las escenas ambientadas en el presente sean descartables y que la mitología de Asesinos y Templarios quede relegada a misiones secundarias. La misión del Assassin’s Creed de 2020 será quedarse con lo que funciona y eliminar el exceso.
  • 6
    Assassin’s Creed II (2009)
    El equipo de Ubisoft logra mejorar en un solo golpe casi todo lo que fallaba en el primer juego, ajustando los controles, simplificando el combate, y presentando en Ezio Auditore da Firenze a un personaje memorable, mucho más interesante que el solemne Altaïr. Es raro que una serie acusada de densa solemnidad cargue su entrega más aclamada por la crítica de sentido del humor. La relación entre Ezio y Leonardo Da Vinci está llena de guiños para conocedores de la historia, lo mismo que las sarcásticas clases de arquitectura de uno de los socios de Desmond en el presente, y hasta las actividades cotidianas de la villa de Monteriggioni que Ezio llama hogar. ACII es un juego amplio, extenso, y que aún una década después se puede disfrutar sin hacer muchas concesiones.
  • 5
    Rogue (2014)
    En 2014 Assassin’s Creed estaba listo para entrar en una nueva generación con Unity, pero para no perder ese público de PS3 y Xbox 360 armó a las apuradas una secuela de Black Flag para esas consolas, recauchutada en base a elementos de los últimos 4 o 5 juegos de la serie. Unity resultó ser un desastre, mientras que este lado B fue una sorpresa más que agradable, un remix que aprovecha los mejores elementos de juegos anteriores para contar una historia que conecta los tres juegos anteriores a la vez que complica las filosofías de Asesinos y Templarios. A pesar de ser un juego de bajo presupuesto, logra grandes momentos, en especial un terremoto en Lisboa que marca un quiebre entre la primera y segunda mitad de la historia.
  • 4
    Syndicate (2015)
    Syndicate es el intento de Ubisoft de hacer un juego de superhéroes. Los hermanos Evie y Jacob Frye no tienen mucha historia ni personalidad, pero viven una aventura aceleradísima en la Londres victoriana, en un AC que no se toma a sí mismo muy en serio. Entre las locuras maravillosas que Syndicate ofrece está un tren que los Frye utilizan como base, pandillas estilo Peaky Blinders y carruajes tan veloces como imposibles de controlar. La historia es francamente ridícula, con el peor final de la serie y cameos de personajes tan dispares como Charles Darwin y Arthur Conan Doyle. Londres es una ciudad de calles angostas y edificios altos, y el equipo de desarrollo aprovecha esta verticalidad para divertirse con asesinatos desde lo alto y un gancho batmanesco que es derivativo pero un verdadero placer. Te lo vas a olvidar inmediatamente después de terminarlo, pero la vas a pasar bárbaro.
  • 3
    IV: Black Flag (2013)
    El cuarto juego de la serie demuestra que el error de Assassin’s Creed III estaba en la forma en que sus innovaciones eran presentadas y no en las nuevas mecánicas en sí. El combate naval presentado en el juego anterior ocupa el centro de esta secuela, y resulta ser un placer jugar a ser un pirata, abordando barcos enemigos, buscando tesoros, y simplemente explorando un nuevo mundo. Es el Assassin’s Creed más relajado, el primero en animarse a abandonar las ciudades y distanciarse un poco de la historia de Asesinos y Templarios. El protagonista Edward Kenway no quiere comprometerse con un grupo ni con el otro, y su egoísmo lo hace un personaje fascinante. Black Flag también tiene la mejor historia del presente, convirtiendo a Abstergo en una especie de parodia de la misma Ubisoft, en una serie de secuencias breves pero divertidísimas.
  • 2
    Origins (2017)
    El reset de la saga toma varios riesgos, creando un mundo abierto todavía más extenso que el de Black Flag y poniendo un foco en un combate estilo Dark Souls. Toma un rato acostumbrarse pero el balance es más que positivo, en especial gracias al personaje de Bayek. Este “medjay” (una suerte de sheriff egipcio) sin duda es el más interesante de la serie desde Ezio, y el que mejor transmite la gran crisis de los personajes de AC: el punto en el que entienden que un vengador solitario nunca va a poder cambiar el mundo. La injusticia social está en el centro de la historia, y los villanos que Bayek derrota en escenas de intensidad casi teatral humanizan la corrupción sin nunca excusarla. Visualmente impactante, es el mejor AC para los que están empezando la serie.
  • 1
    Brotherhood (2010)
    La segunda aventura de Ezio Auditore es el punto más alto de la serie. Una secuela a medias, que reutiliza muchas de las mecánicas y elementos visuales de ACII y profundiza en el funcionamiento de la organización secreta de los Asesinos. La genialidad de Brotherhood está en hacernos sentir el paso de tiempo, varios años a lo largo de los que Ezio asciende de agente solitario a líder de este grupo de ninjas renacentistas. En los estadíos finales del juego podemos controlar hordas de asesinos silenciosos y eliminar a un capitán de guardia con solo una señal desde un techo distante, a la vez que un metajuego simple pero adictivo nos invita a enviar a nuestros aliados a cumplir misiones a lo largo de todo el mundo, sin nunca salir de una perfectamente recreada Roma. La “Hermandad” del título no es mitología ni backstory - está en el juego. Brotherhood hace todo bien, desde un puñado de modos multijugador (concepto que lamentablemente Ubisoft ha abandonado) hasta las escenas del presente, que culminan con un gancho inesperado. La versión remasterizada de consolas modernas es correcta, pero si podés, jugalo en PC.

    Quedaron afuera: Está claro que para este poco imparcial redactor no hay un solo Assassin’s Creed rotundamente malo. Unity es el peorcito, pero se salva por una recreación de París espectacular y un modo cooperativo bastante correcto. Revelations, aún con su Estambul poco inspirada y sus minijuego atroz de defensa de fortalezas, cierra con elegancia la historia de Ezio y Altaïr. ACIII introduce grandes mecánicas y a pesar de ser (por mucho) el más aburrido, se atreve a cuestionar los motivos detrás del nacimiento de la democracia moderna. Hasta las conversiones a celular pre-smartphone tienen lo suyo. Una saga maltratada, pero que nunca falla.

1. Chronicles: China (2016)

Assassin’s Creed tiene sus raíces en Prince of Persia, y la trilogía de juegos descargables Assassin’s Creed Chronicles parece homenajear la versión original de aquella serie, con niveles vistos de costado, pero realizados en 3D con un proceso similar al cel shading que los hace ver como cuadros en movimiento. El estudio Climax logra adaptar los sistemas básicos de sigilo y asesinato al 2D, pero lo malo es que los tres juegos se quedan en la espectacularidad visual, con historias olvidables y mecánicas demasiado simples que no logran sostenerse a lo largo de la extensión. Si fueran dos horitas en vez de seis por cada juego, la trilogía estaría más alto en esta lista (aunque no mucho más). Si jugaste uno, jugaste los tres - quizás China sea el más interesante por su ambientación, pero podés cambiarlo por el que más te atraiga.
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