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Analisis | ¿Lobo está?

ANÁLISIS | Life is Strange 2 Episodio 1: Roads

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Por: Florencia Orsetti

Las relaciones fraternales pocas veces son tan humanas en un videojuego como en Life is Strange

Life is Strange se aleja de Arcadia Bay, al menos por ahora, para traernos una historia emotiva y muy humana, con dejos de realismo mágico. Esto último ya parece ser el sello de la saga, que aunque nos presenta caras totalmente nuevas, nos trasmite sensaciones muy parecidas a las que vivimos con Max y Chloe hace algunos años. Ahora no hay viajes en el tiempo, pero la secuela se guarda algunos elementos sobrenaturales, que presenta de forma muy misteriosa en Roads, el primer capítulo.

Cuando DONTNOD publicó, junto a Square Enix, el primer episodio de Life is Strange, se despertó una nueva semilla en la industria de los videojuegos. Aunque la jugabilidad, a primera vista, no distaba mucho de las aventuras de Telltale Games, por ejemplo, el título consiguió hablarle a un público que casi no encontraba representación en el medio. Antes de Life is Strange, los videojuegos tenían pocas historias sobre mujeres. El guion conseguía que empaticemos con los personajes y, una vez adentrados en la aventura, comenzaban a surgir mecánicas que iban más allá de elegir opciones de diálogo y explorar ambientes limitados.  

Life is Strange 2 nos presenta a Sean y Daniel, dos hermanos de 16 y 9 años, respectivamente, que viven una idílica vida en un suburbio de Seattle junto a su padre. Los primeros momentos de Roads nos introducen a la vida cotidiana de ambos jóvenes y el retrato que nos llega es muy honesto de las vivencias de chicos de esa edad. Sean está interesado en una chica del colegio que mucho no lo registra; Daniel, por su parte, vive zambullido en las típicas fantasías de su edad, como sucedía con el protagonista de Captain Spirit, el spin-off de Life is Strange que llegó de forma gratuita hace unos meses.

Life is Strange siempre fue un coming-of-age y esta secuela no es la excepción. Tanto Max como Chloe, y ahora Sean y Daniel, se ven obligados a continuar con sus vidas luego de un suceso que lo cambia todo. En Life is Strange 2 no tenemos efecto mariposa, pero en lo que dura el batir de las alas de un insecto, la vida de uno puede dar un giro inesperado. Roads nos toma desprevenidos e inyecta drama en la historia, demostrándonos que la vida puede ser muy injusta por razones que no podemos controlar.

Aunque hay claros elementos sobrenaturales en la historia que viven Sean y Daniel, este capítulo, al ser introductorio, nos mete de lleno en la relación entre los hermanos. Encarnando a Sean, el guion busca que juguemos varias situaciones para que se forje una química entre ellos. La verdad, se siente muy honesto y creíble. A su vez, como ya es costumbre en la serie, hay muchísimo con lo que interactuar en cada escenario. Muchas interacciones desbloquean opciones en el menú de juego, donde podemos leer el diario de Sean u observar los ítems que tenemos en el inventario. Life is Strange siempre profundizó el trasfondo de lo que va pasando y son esas interacciones opcionales las que le dan contexto y riqueza a la historia.

En cuanto a la jugabilidad, es bien conocida a esta altura. Life is Strange 2 no innova mucho en lo jugable. Además de la exploración, como detallaba más arriba, tenemos diálogos con múltiples opciones. El peso de la narrativa, está puesto nuevamente en hacernos tomar decisiones complicadas. Aunque es difícil saber en el primer episodio cuánto pesan realmente en la trama, si rejugamos Roads ya podemos ver pequeños cambios en la relación entre Sean y Daniel de acuerdo a qué elegimos en los momentos cúlmenes del capítulo.

En general, la jugabilidad se siente más reduccionista que la vista en el primer videojuego. Es cierto que Life is Strange 2 logra que su mundo se sienta vivo como en pocas aventuras de este estilo y que los diálogos nos remitan a nuestra propia vida adolescente. Pero también podría llegar a pasar que las pocas novedades jugables comiencen a ser una pega. Habrá que ver qué se trae entre manos DONTNOD para los próximos capítulos.

Además, Life is Strange 2 se mete con temas de relevancia actual, como la discriminación social y el racismo en Estados Unidos, y los toca desde un ángulo inteligente. El contraste entre Sean y Daniel se deja ver especialmente cuando el juego aborda estos temas. El más grande prácticamente pasa a ser el mentor del más chico y  el juego sabe cómo hacernos sentir responsables, en cierta medida, de su crecimiento. No lo hace con un cartel que rompe toda la inmersión al estilo Telltale (¿Daniel recordará esto?), sino que lo vamos notando en cómo reaccionan los personajes.

A nivel visual, DONTNOD ha conseguido darle un giro al apartado visual de la saga. Los personajes siguen luciendo como dibujados, pero los paisajes apuestan por un realismo más claro. La paleta de colores pastel genera un clima melancólico y los trucos de cámara conjugan un estilo cinematográfico muy potente.

Para reforzar la narrativa, DONTNOD decidió no incluir puzles ni minijuegos. El primer Life is Strange manejaba bien los puzles, sin romper el hilo narrativo. Esperamos ver algo de eso en futuros episodios y entender cómo conecta todo esto con Arcadia Bay. ¿Por qué? Porque lo primero que hace Life is Strange 2 es preguntarte qué decisión tomaste al final del videojuego original. Apuesto a que se viene una sorpresa.

LO MEJOR:

  • Honesto e intimista como pocos videojuegos para plantear una historia humana
  • Los temas que trata
  • Hay un esfuerzo muy grande en llenar los escenarios de interacciones interesantes
  • Las decisiones dan un primer atisbo de tener peso en la trama general

LO PEOR:

  • Pocas novedades jugables