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Salteate la primera: 10 series que es mejor ver empezadas

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Por: Jessica Blady

Segundas partes siempre fueron buenas.

Entendemos que existen un montón de series que mejoraron a partir de su segunda temporada (hasta les dedicamos un top por acá), pero en esta oportunidad les traemos un servicio (¿?) más práctico, y la recomendación de saltearse ese primer año (a veces) un tanto embolante, sin que afecte (demasiado) al conjunto de la trama.

No, no pueden hacer lo mismo con productos como “The Wire”, “Game of Thrones” o “BoJack Horseman” porque no van a entender un pepino, pero en los casos que les presentamos a continuación, no se pierde mucho en el rejunte y alcanza con el viejo y querido truco de hacer un salteadito de episodios o, simplemente, ver el primero y el último como para aprenderse los nombres de los personajes principales.   

  • 10
    Justified (FX, 2010-2015)
    Graham Yost es el responsable de crear este western moderno basado en el protagonista de algunos de los relatos de Elmore Leonard. Raylan Givens (Timothy Olyphant) es el duro alguacil de Harlan, Kentucky, un tipo que no se contiene a la hora de aplicar su propia forma de justicia. Claro que sus métodos poco ortodoxos chocan con las directivas de sus jefes, de ahí que lo hayan reasignado a este distrito, después de haberle disparado a un fugitivo en Miami, según él, de manera “justificada”. Cinco temporadas cargadas de acción, drama, premios y elogios que se ganaron el favor de la crítica y del público fiel que siempre se paró del lado de su protagonista. Claro que es de esos shows que pasan por debajo del radar y necesitan del boca en boca, pero después del encontronazo final de la primera entrega, la historia se convirtió en una montaña rusa de emociones, donde los temas de fondo también cobraron relevancia.
  • 9
    DC’s Legends of Tomorrow (The CW, 2016- )
    Tras el éxito de “Arrow” y “The Flash”, Greg Berlanti y compañía decidieron expandir un poquito más este universo comiquero, sumar nuevos héroes y villanos, y darles más protagonismo a aquellos segundones que se fueron ganando el cariño del público. Acá tenemos a Rip Hunter (Arthur Darvill), un muchacho que viaja por el tiempo (Time Master), que tras atestiguar un futuro caótico, tratará de prevenirlo a toda costa. Para ello debe juntar a un variopinto grupo de personajes que deben dejar de lado sus diferencias (y bandos) y lanzarse a la aventura de sus vidas. “Legends” se convirtió en la más divertida del Arrowverse gracias a sus paseos por el tiempo, sus infinitas referencias nerdas y sus reconocidos personajes históricos que suman humor y muchos enredos, algo que empezó a encontrar su verdadera esencia a partir de la segunda temporada cuando dejaron el drama de lado y abrazaron su naturaleza más bizarra.
  • 8
    Veep (HBO, 2012- )
    El humor político inglés termina cuadrando en casi todas de las democracias actuales porque “cualquier semejanza con hechos reales” NO es pura coincidencia. El productor, guionista y director Armando Ianucci lo sabe, por eso tomó toda la experiencia acumulada con “The Thick of It” (2005-2012) -con el puteador Malcolm Tucker (Peter Capaldi) a la cabeza- y la cinematográfica “In the Loop” (2009), y trasladó todas sus ideas al otro lado del charco. La sitcom de HBO tiene a la ex senadora Selina Meyer (Julia Louis-Dreyfus) como protagonista, mujer de poder que pasó de la vicepresidencia a ocupar la Oficina Oval de la Casa Blanca, pero nada de lo que había imaginado se le hizo realidad, más bien, todo lo contrario. Claro que esta carrera llevó su tiempo, y como sabemos que la política es un embole, pueden saltearse la primera entrega y empezar a partir de la segunda, donde Meyer empieza a tomar impulso hacia la presidencia.
  • 7
    Star Trek: The Next Generation (CBS, 1987-1994)
    Un siglo después de los viajes originales de la Enterprise, el universo creado por Gene Roddenberry nos trae una nave remozada (la NCC 1701-D) y una nueva tripulación –al mando del filosófico capitán Jean-Luc Picard (Patrick Stewart)- dispuesta a viajar hasta los confines del espacio. Tal vez, la más exitosa (y premiada) dentro de la franquicia, impulsada por varias de las películas que se estrenaron en el medio, pero claro que el fan acérrimo no es muy adepto a aceptar tantos cambios de entrada, y le costó entrar en onda con estos nuevos personajes, incluyendo a Picard (que nada tenía que ver con Kirk), el comandante Riker (Jonathan Frakes), Data (Brent Spiner) o el siempre insufrible Wesley Crusher (Wil Wheaton). Hoy, el cariño hacia Stewart es tan grande, que el actor ya prepara su regreso a la saga intergaláctica.
  • 6
    Agents of S.H.I.E.L.D. (ABC, 2013- )
    Le costó casi toda su primera temporada, pero al final, aquella gran apuesta de Marvel (previo al streaming) para extender su Universo Cinemático en la pantalla chica, logró despegarse el tedio del formato típico de serie de “investigaciones” para, de a poquito, ir introduciendo los elementos “superheroicos” que la audiencia ansiaba por ver. Tras los acontecimientos ocurridos en la segunda película del Capi, el show aprovechó las circunstancias y empezó a concentrarse en sus propias historias y personajes, dejando de ser, por un momento, esa extensión televisiva del MCU. Así encontraron su lugarcito personajes como Absorbing Man, Mockingbird y hasta Ghost Rider, miembros de una categoría marveliana “inferior”, pero que convirtieron a “Agents of S.H.I.E.L.D.” en una apuesta más entretenida e interesante que sigue bien conectada con sus hermanas fílmicas.
  • 5
    Los Simpson (The Simpsons, Fox, 1989- )
    Sabemos que, salvo algunas excepciones, la familia amarilla no tiene una buena temporada desde hace años (¿alguien dijo décadas?). Anticipándonos a los festejos por su 30° aniversario, es bueno recordar que la creación de Matt Groening hizo su debut con una serie de cortos como parte de “El Show de Tracey Ullman” (The Tracey Ullman Show) en el año 1987, y después de tres temporadas se ganó su propio espacio en la pantalla de Fox, donde se quedaron para ¿siempre? La primera temporada de “Los Simpson” todavía ostenta algunos de los mejores capítulos de la serie, pero si vamos a ser sinceros, la calidad de la animación es más cercana a esos cortometrajes primigenios, que a la del exitoso show en el que se convirtió con los años. Marge, Homero, Bart, Lisa y Maggie son unos deformes (física y psicológicamente) y esta primera entrega lo deja bien en claro. Además, el segundo año introduce los especiales de Noche de Brujas (Treehouse of Horror), así que pueden obviar esos intentos iniciales.
  • 4
    Buffy, la Cazavampiros (Buffy the Vampire Slayer, The WB, 1997-2003)
    Hoy no tendríamos Arrowverse, ni tantas heroínas en la pantalla chica, si no fuera por Joss Whedon y su cazadora de chupasangres adolescente. Buffy vino a romper (o invertir) unos cuantos estereotipos, incluyendo al género de terror, y a reglarnos una de las mejores protagonistas femeninas de los noventa. Una historia donde la femineidad y el girl power van de la mano, sumados a la problemática teen y los quilombos de la madurez. Las aventuras en Sunnydale arrancaron en el mid season como una serie de relleno, con apenas 12 episodios. Pero a pesar de su target y su presupuesto limitado, Sarah Michelle Gellar volvió con todo y se quedó a lo largo de siete entregas. Del “culto” al éxito sin escalas, gracias a una segunda temporada que introduce a Spike (James Marsters), ese tercero en discordia.
  • 3
    The Office (NBC, 2005-2013)
    Se sabe que este “mockumentary” (falso documental) sobre el día a día de los empleados de la compañía de papel Dunder Mifflin (filial Scranton, Pensilvania) y su insensible jefe Michael Scott (Steve Carell), quien trata de cambiar las reglas a cada rato, tiene sus orígenes en la TV inglesa de la mano de Ricky Gervais y Stephen Merchant. Junto a Martin Freeman hicieron de las suyas entre 2001y 2003, hasta que el productor Greg Daniels -antiguo guionista de “Saturday Night Live” y “Los Simpson”, entre otras cosas– se encargó de adaptarla para la audiencia estadounidense que, muchas veces, no engancha (bah, no entiende) con el “clásico” humor británico. La sitcom tuvo un comienzo corto y tibio de apenas seis episodios, y para el segundo año la cadena le otorgó 22 capítulos que ayudaron a desarrollar muchísimo mejor a los personajes, sobre todo los secundarios que se transformaron en el alma del show. Curiosamente, algo muy parecido a lo que recorrió “Parks and Recreation” (2009-2017) que, agarrándose del mismo formato, transita el absurdo y la burocracia (¿o es la absurda burocracia?) de estos funcionarios públicos de Indiana que pretenden hacer de su ciudad un lugar mejor, con Leslie Knope (Amy Poehler) a la cabeza.
  • 2
    Fringe (Fox, 2008-2013)
    En pleno auge de “Lost” (2004-2010), J. J. Abrams, Alex Kurtzman y Roberto Orci concibieron este thriller de ciencia ficción que rescata los mejores elementos de clásicos televisivos como “Los Expedientes Secretos X” y “La Dimensión Desconocida”. Claro que nunca llegó al furor conspiranoico de su hermana catódica, pero esa mezcla de “caso de la semana” con una intriga de fondo que sostiene la trama, le sirvió para ganarse su buena base de fans a lo largo de cinco temporadas. Olivia Dunham (Anna Torv), agente del FBI, debe hacer yunta con Peter Bishop (Joshua Jackson) y Walter Bishop (John Noble) como parte de la División Fringe, un equipo que tiene a su cargo la investigación de diversos casos inexplicables relacionados con un universo paralelo que traerá más de un problema y cuyas “singularidades” se empiezan a desarrollar a partir de las segunda entrega, de ahí que nos hayamos copado con la serie.
  • 1
    Halt & Catch Fire (AMC, 2014-2017)
    Christopher Cantwell y Christopher C. Rogers se dieron el lujo de crear esta tapadísima serie dramática sobre la “revolución tecnológica” y el auge de las computadoras personales de principios de la década del ochenta, visto a través de los ojos de un joven ambicioso, un ingeniero fracasado y una geniecito que buscan desafiar a las grandes corporaciones y cambiar las reglas del juego. Joe MacMillan (Lee Pace), un muchachito talentoso y visionario que solía trabajar para IBM, busca incorporarse a una empresa más pequeña para tratar de introducir sus nuevas ideas. Para ello necesita la ayuda de Gordon Clark (Scoot McNairy), un brillante ingeniero y padre de familia con varios problemas de autoestima que lo confinaron a las aburridas tareas de un escritorio. El plan de Joe es simple: identificar el chip BIOS (de IBM) a través de la ingeniería inversa y clonarlo para crear su propio producto. Algo completamente ilegal, obviamente. Los primeros diez episodios son un tanto técnicos y (digámoslo) aburridos si lo techie no es lo tuyo. La segunda entrega se sumerge en una trama más interesante, plagada de conflictos personales para los protagonistas.

1. Justified (FX, 2010-2015)

Graham Yost es el responsable de crear este western moderno basado en el protagonista de algunos de los relatos de Elmore Leonard. Raylan Givens (Timothy Olyphant) es el duro alguacil de Harlan, Kentucky, un tipo que no se contiene a la hora de aplicar su propia forma de justicia. Claro que sus métodos poco ortodoxos chocan con las directivas de sus jefes, de ahí que lo hayan reasignado a este distrito, después de haberle disparado a un fugitivo en Miami, según él, de manera “justificada”. Cinco temporadas cargadas de acción, drama, premios y elogios que se ganaron el favor de la crítica y del público fiel que siempre se paró del lado de su protagonista. Claro que es de esos shows que pasan por debajo del radar y necesitan del boca en boca, pero después del encontronazo final de la primera entrega, la historia se convirtió en una montaña rusa de emociones, donde los temas de fondo también cobraron relevancia.
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