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Editoriales | CHIQUITA E INNECESARIA

CONTRATAPA: PlayStation Classic, el nuevo "yo también" de Sony.

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Por: Leo Valle

Sony vuelve a mirar hacia el costado en lugar de hacia adentro y terminamos pagando todos.

Durante la mañana de hoy Sony anunció el nuevo producto de la familia PlayStation, la PlayStation Classic.

Si abandonase el texto ahí mismo todos sabrían de qué estoy hablando: una consola retro de tamaño reducido con juegos preinstalados que pega fuerte en el gen coleccionista, nostálgico y el de la ocasional familia que espera ofrecerle una experiencia retro (que rememore sus propios tiempos de juventud de la forma más fiel posible) a l@s más pequeñ@s de la casa.

De alguna la llegada de la PlayStation Classic en diciembre de este año es la crónica de un anuncio anunciado porque representa un nuevo capítulo en la larga historia de una empresa que comenzó como un socia de Nintendo y que, a pesar de triunfar por mérito propio, siempre mantuvo un ojo atento en los movimientos de su “mentor”. Desde el Dualshock hasta el Move y la reciente insinuación de una posible tercer consola portátil con claras referencias al sistema de la Switch, Sony ha vivido bajo la sombra de la competencia en materia de innovación real, corriendo incluso detrás de Microsoft en más de una oportunidad.

Lo más enigmático de PlayStation Classic es que su existencia misma no tiene sentido. La consola será lanzada el 03 de diciembre próximo para celebrar el vigésimo cuarto aniversario de la original. ¿Quién celebra 24 años de algo cuando hace poco las dos décadas de vida de PlayStation nos trajeron con una bellísima edición limitada de la PlayStation 4?. ¿No tendría más sentido lanzarla el año que viene, con motivo de las bodas de plata (o como sea que se llamen)? 

Obviando el ruido que me hace que el aniversario no sea múltiplo de cinco, en lo personal cuestionaría mucho menos esta decisión si llegase de la mano de un anuncio adicional que permitiese la ejecución de juegos de PlayStation en la nueva consola. Entiendo que la compañía elija no invertir tiempo y recursos en la retrocompatibilidad con PlayStation 3, en parte porque la arquitectura de la hermana mayor es completamente diferente y en parte porque Sony quiere empujar su servicio de procesamiento remoto. Lo que me parece realmente inviable es que no explote su propio catálogo desarrollando la retrocompatibilidad con la original –y ya que estamos PlayStation Vita– y obligue al fanátic@ de la marca a que recurrir a emuladores o a un nuevo hardware de 100 dólares para recordar viejas épocas. Yo mismo tengo títulos como Silent Hill, Vagrant Story y Final Fantasy IX en mi catálogo digital y sólo puedo jugarlos en la portátil o en una inconseguible PlayStation 3.

Sin dudas la PlayStation Experience de 2019 hubiese sido el lugar más apropiado para el anuncio. Imaginemos esto: 


INT. CENTRO DE CONVENCIONES DE ANAHEIM - NOCHE

Shawn Layden sube al escenario. Se lo ve cansado después de dos días de conferencias y presentaciones, pero emocionado.

SHAWN LAYDEN
​​Celebrando los 25 años de PlayStation los PS One Classic llegan a PlayStation 4 con este enorme catálogo de viejas glorias en su mayoría injugables que ahora... ¡Van a poder comprar con sobreprecio!

El auditorio explota en aplausos. Un hombre disfrazado de Blasto se desmaya en la tercera fila.

Pero eso no es todo. Tenemos una última sorpresa. Notarán que estoy usando pantalones Cargo con camisa. No es porque soy un ridículo, sino porque necesitaba los enormes bolsillos para un último anuncio.

Saca la PlayStation Classic del bolsillo derecho.

Quiero presentarles la PlayStation Classic. Sí, es como la que hizo Nintendo hace unos años, pero diferente, porque viene con juegos de PlayStation. Le íbamos a poner “La no-SNES Classic”, pero los focus group dijeron que era un nombre confuso.

El público extasiado comienza a arrojar dinero al escenario. Una joven le propone casamiento a su pareja allí mismo. Shawn Layden, que acaba de sacar la licencia en Las Vegas, auspicia de ministro y la boda se realiza allí mismo. Nathan Drake es el padrino.

FUNDIDO A NEGRO


En ese contexto comprendería el anuncio y lo sentiría más elegante y menos colgado de las bolas de Nintendo. Mucho se puede decir acerca de las prácticas de la gran N, pero la realidad es que ha hecho un gran trabajo de preservación de su enorme catálogo, accesible a través no solo de sus mini consolas retro sino también de las varias versiones de la Consola Virtual. Quien quiera jugar The Legend of Zelda puede elegir hacerse con una NES Classic o jugarlo (por un precio un tanto excesivo, es verdad) en las tiendas virtuales de varias de sus últimas consolas. Mientras tanto los catálogos de Sony se saltan generaciones sin razón aparente.

Asimismo hay que esperar que la empresa confirme más detalles, porque por lo menos a mí algunas cosas no me quedan claras. 

Los más jóvenes probablemente no lo recuerden, pero la PlayStation tuvo tres joysticks diferentes: el original, que acompañará por duplicado la PlayStation Classic; el Dual Analog, que expandió las opciones de control a través de dos sticks; y el Dualshock, que finalmente agregó la vibración. Asumo que la decisión de no incluir el Dualshock responde a la necesidad de respetar el espíritu de la consola de 1994 pero aún así la falta de control de cámara para los juegos en 3D, de aceleración y freno análogo para los juegos de carreras y de vibración para los trucos de Psycho Mantis en Metal Gear Solid se va a sentir retro… un tipo de retro que no necesariamente soporta el paso del tiempo. Ah, y olvidémonos de jugar Ape Escape.

Para hablar de los juegos disponibles habrá que esperar a tener la lista completa. Con una cuarta parte de los títulos confirmados, la tendencia parece indicar que Sony irá por el lado de los clásicos de culto como Jumping Flash, los juegos que definieron a la consola como Final Fantasy VII y experiencias que fueron relevantes en su momento pero que difícilmente soporten el paso del tiempo como Ridge Racer Type 4. El catálogo de PlayStation es muy rico y hay de dónde elegir, pero si la consola se llena de juegos disponibles en otras plataformas (en versiones mejoradas probablemente) será todavía más difícil justificar la compra. 

Sony ni siquiera parece aprovechar lo que podría ser un elemento diferenciador: la capacidad de agrandar la librería a través de contenido descargable. En el video presentación la tapa de lo que era el puerto paralelo de la original parece funcional, lo que me llevó a imaginar que quizá alojaba un slot para tarjeta SD o un puerto USB adicional para conectar un dispositivo de almacenamiento, pero la empresa ya confirmó que no será posible agregar más juegos a la consola – por lo menos no de forma legal. 

Y porque siempre se pueden ahorrar unos pesitos más, la consola no incluye el adaptador de 5V para la corriente. Más de un defensor de lo indefendible me dirá que “todo el mundo tiene uno de esos en la casa”, pero todo el mundo también tiene un cable HDMI y un cable micro USB, pero aún así esos sí están en la caja. Lo único que falta es que los cables de los joystick sean cortos como los de la NES Classic y cantamos bingo.

Creo que es claro que la PlayStation Classic no me convence. En los próximos meses se confirmará el resto del catálogo y las características propias del software (el salvado rápido, la interfaz) y entonces podremos evaluar si vale o no los 99 dólares que pretende la compañía. Por ahora se siente parte del síndrome “yo hago puchero ella hace puchero”, más propio de una compañía intentando explotar a sus seguidor@s lo más posible en lugar de celebrar su éxito otorgándoles más y mejores servicios. Ni siquiera reemplazaron el "Classic" del nombre.

Hace poco escribí porqué sentía que Sony podía darse el lujo de ir contra la corriente y la calidad de vida de sus usuarios por la fortaleza de sus exclusividades. En este caso, sin embargo, no hay Spider-Man o God of War que explique estas decisiones.