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Analisis | Vos por tu lado, yo por el mío

ANÁLISIS: Better Call Saul S04E07: Something Stupid (Spoilers)

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Por: Jessica Blady

¿Es el principio del fin para Jimmy y Kim? Ya estamos llorando.

Señora Deborah Chow, no la conocemos, pero queremos casarnos con usted. ¿Cómo se resumen más de seis meses de historia y el distanciamiento (físico y emocional) de una pareja en apenas cinco minutos? Vean lo que hizo esta directora –y su amplia carrera televisiva- con la primera secuencia de “Something Stupid”, el séptimo episodio de esta temporada de “Better Call Saul”, por supuesto, al ritmo de la canción homónima interpretada por Frank y Nancy Sinatra (se escucha al joven Magneto susurrar “perfection”).

En el episodio (y en la reseña) anterior ya habíamos notado como los caminos de Jimmy y Kim empezaban a separarse, sobre todo, después de la muerte de Chuck. La abogada parece más enfocada que nunca, balanceando la práctica corporativa con sus trabajos pro bono: la Wexler entusiasta que conocimos en la primera temporada, aunque mucho más sabia y relajada.   

Por el otro lado, tenemos a McGill (¿o ya es Saul Goodman?) revendiendo celulares a todo mal viviente de Albuquerque que se precie como tal, a la espera de la resolución de su caso, y la esperanza de volver al trabajo como litigante.  

Dos personas que siempre fueron muy diferentes, pero logaron pequeños puntos de conexión a lo largo de su relación. Puntos que ya no parecen tener el mismo peso, a medida que Kim se empapa de su oficio y la legalidad, y James decide tomar la ruta contraria o, al menos, una más sinuosa. Se nota que McGill es su talón de Aquiles, su kryptonita, y a pesar de desaprobar la mayoría de sus elecciones más recientes, suponemos que Kim va a pisar el palito cuando decida ayudar a Huell Babineaux, acusado de agredir a un policía.      

Pero volvamos por un minuto a ese magnífico montaje paralelo inicial, y lo mucho que se puede decir con tan poco (un habitué estérico del universo de “Breaking Bad”). Sólo alcanza con ver las primeras y las últimas imágenes, distanciadas por meses y por muchísimas actitudes. Al final, llegamos a 2004, y a pesar de vivir bajo el mismo techo y compartir la misma cama, está clarísimo que Kim y Jimmy llevan vidas separadas

Pensemos en el “Something Stupid” del título, tranquilamente, ligado al error de Huell, pero aún más a la determinación de Wexler de ayudarlo a zafar de la condena, más que nada, como un favor hacía James… o para evitar que éste haga algo verdaderamente estúpido. Otra vez la tenemos metida en una situación que la incómoda, que le muestra ese lado oscuro seductor, aunque  peligroso, pero del cual siempre sale bien parada porque, a diferencia de McGill, Kim es una persona confiable.        

Sabemos que no tiene un lugar definido en el futuro/presente de “Brealing Bad”, así que seguimos apoyando la teoría de que estos “roces” con la ilegalidad, son los que propiciaron el alejamiento de la pareja. No, no queremos vaticinar nada peor que eso.

Por su lado, Jimmy no puede evitar ser Jimmy y, como cualquier hombre que se siente menoscabado por el éxito de su compañera, tampoco puede esconder los “celos” y ridiculizarla (un poquito, nomás) delante de sus jefes y camaradas. Cosas de todos los días, aunque nuestro Saul no suela caer tan bajo.   

Si bien, este es el centro de otro genial episodio, Chow y la guionista Alison Tatlock traspasan ese tiempo transcurrido al resto de los personajes y situaciones. Hector sigue su largo proceso de sanación y, ante la sorpresa de Gus Fring, empieza a mostrar signos de una mayor recuperación de la que él, y la doctora Bruckner, podrían esperar. Sabemos que el viejo no va a volver a hablar ni a moverse (más allá de los peligros de ese dedito), pero dentro de ese cuerpo maltrecho sigue funcionando la mente macabra del patriarca de los Salamanca. La respuesta del dueño de Los Pollos Hermanos es simple: cortar los servicios de la galena y continuar este sádico procedimiento vengativo disfrazado de terapia física. Eso de mantener más cerca a tus enemigos, como tan sabiamente subo enunciar Michael Corleone.

La tercera arista de esta historia es la evolución de la construcción de los laboratorios de metanfetamina, escondidos por debajo de Lavandería Brillante. Los meses transcurridos ni se acercan a la finalización de la obra, un proceso lento y lleno de piedras en el camino que está empezando a hacer mella en los jóvenes trabajadores, y en Mike, que debe encontrar la solución más factible para que estén todos contentos.   

Estos momentos no pueden faltar, pero resultan meramente anecdóticos al lado de lo que “Something Stupid” construye con la relación entre Jimmy y Kim, seguramente, tampoco algo que podamos catalogar como el núcleo argumental de “Beter Call Saul”, pero sí como parte de  esas pequeñas cosas que ayudan a desarrollar a este personaje tan complejo que, de apoco, se acerca a la orilla, ese abismo que conocemos como Saul Goodman.