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Analisis | La Leyenda del último príncipe dragón

ANÁLISIS | The Dragon Prince S01E01-E02: Echoes of Thunder / What Is Done

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Por: Florencia Orsetti

El guionista de El Último Maestro de Aire llega con otra gran epopeya de fantasía para niños y adultos

Avatar: The Last Airbender supo captar tanto a chicos como a grandes con su historia de fantasía que combinaba muy bien la mitología oriental con la épica propia de las historias de fantasía europeas. Ahora llegó a las pantallas de Netflix The Dragon Prince, la nueva serie de Aaron Ehasz, guionista principal de Avatar, y de Justin Richmond, guionista de Uncharted 3. Los primeros capítulos de esta producción se apoyan muchísimo en el material en que se inspira, pero solo de la forma más inteligente. The Dragon Prince toma lo mejor de Avatar.

El primer capítulo arranca con un prólogo cargado de folclore, muy al estilo de la serie original de Nickelodeon. En The Dragon Prince, los humanos están enfrentados a muerte con los Elfos de Luna y los Dragones. La historia se ambienta en un mundo dominado por seis tipos de magia… siete en realidad, porque los humanos descubren la magia negra y desatan el caos cuando destruyen el último huevo de dragón. Esto se traduce en una guerra que parece no tener fin.

En el medio de todo eso, los protagonistas de nuestra historia intentan vivir una vida normal. Callum (Jack De Sena) y Ezran (Sasha Rojen) son dos chicos, hijos del Rey Harrow, el blanco principal de los Elfos de Luna, que llegaron a escondidas al reino para asesinarlo. Entre los elfos está Rayla (Paula Burrows), también muy joven, y muy rebelde, como los hermanos príncipes también demostrarán ser. Aunque provengan de mundos enfrentados, el trio termina muy unido cuando descubren la llave para detener la guerra. El problema ahora es convencer a los adultos, quienes vienen arrastrando la sed de venganza y el rencor por generaciones.

Familias enfrentadas, adultos testarudos, jóvenes soñadores, The Dragon Prince tiene tropos que hemos visto muchas veces. Sin embargo, aunque sea muy común que las series para niños y adolescentes se construyan sobre estereotipos, Ehasz y Richmond se animan a darle oscuridad a la trama y es así como nos atrapan a los más grandes también. Si vieron Avatar, recordarán que la historia iba ganando un tono dramático y oscuro hacia el final, en The Dragon Prince lo tenemos desde el principio. Las travesuras del pequeño Ezran conviven junto a escenas de muerte y traición ya que la serie nunca nos deja olvidar que los personajes viven en un clima de guerra.

Pero esto no significa que sea una serie aburrida o muy sombría. The Dragon Prince maneja muy bien el tono. Encuentra la cuota justa de humor, ese humor naif que nos saca una sonrisa y nos hace empatizar muy rápido con los personajes. Esto último también se logra gracias a que ninguno de ellos es unidimensional. Aunque The Dragon Prince sea una historia de fantasía, no tenemos al típico villano malísimo ni al héroe perfecto. Cada uno de los bandos, humanos y elfos, muestran su costado más humano; ambos son imperfectos y nos es imposible, como espectadoras, ponernos de un lado o del otro. En su lugar, todo nuestro amor se ve depositado en el trio de jóvenes, Callum, Ezran y Rayla, que quieren ponerle fin al conflicto. De este choque generacional surge lo más atractivo de la serie.

Si algo no me convenció del todo, eso es el estilo de animación. Las secuencias de acción son fluidas y casi que parecen animación tradicional, pero pareciera que todo el esfuerzo está puesto allí. Las demás escenas tienen un frame rate demasiado estático a mi gusto y aunque la técnica Cel Shading le sienta bien, los fondos con profundidad 3D no tienen el detalle que esperaríamos.

Los dos primeros episodios de The Dragon Prince atrapan casi al instante. En los primeros minutos podemos llegar a pensar que estamos a punto de mirar un refrito de Avatar, pero pasado el prólogo, los personajes y el trasfondo nos dan a entender que estamos ante una serie igual de divertida, pero más oscura y hasta más adulta. Por mi parte, voy a seguir viéndola hasta el final de la temporada, ¡y ojalá que Netflix la renueve!