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Ránking | Aquí no podemos hacerlo

10 películas prohibidas en Argentina

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Por: Jessica Blady

Sufrieron la censura, incluso en democracia. 10 pelis que pasaron por el achure en épocas nefastas.

Entre 1974 y 1983, la censura cinematográfica se volvió una práctica común y frecuente en nuestro país, muchas veces, llegando a la prohibición total del estreno de una película. Si bien, se supone que el veto a gran parte de estos films se “justifica” a raíz de su contenido sexual o político, la realidad marca que sólo la mitad de estas producciones fueron proscritas por estos temas, mientras que el resto lo hicieron por incluir escenas de “violencia y terror”, generalmente asociadas con los géneros cinematográficos, despreciados por la crítica de la época.

La censura en nuestro país se oficializa en 1963, cuando se crea el “Concejo Nacional Honorario de Calificación Cinematográfica”, pero la cosa se complica en 1968, cuando se afianza el “Ente de Calificación Cinematográfica” que, ahora, además de cortar las películas puede darse el lujo de prohibirlas si incurren en alguna de las faltas establecidas.

Con el nombramiento de Miguel Paulino Tato como interventor en 1974, inicia el período de mayor prohibición y cortes de la historia argentina, que se ensañó con films de terror, ciencia ficción, fantasía y afines. Pero la censura en nuestros país, ni empezó ni acabó con la Dictadura, y hubo muchas películas fuera de este período que también sufrieron el achure o fueron baneadas por motivos políticos, religiosos o, simplemente, porque tocaban temas demasiados “sensibles” para la audiencia.    

  • 10
    Piraña (Piranha, Joe Dante, 1978)
    Esta película clase B, como tantas otras, surge como una parodia al gran éxito de “Tiburón” (Jaws, 1975), aunque un poquito más bizarra y sangrienta. Producida por Roger Corman y bajo la dirección de Joe Dante, esta maravilla narra las peripecias de los turistas de un bonito lugar de veraneo que de pronto se convierten en almuerzo de un cardumen de pirañas carnívoras. El film fue prohibido para el público en general en 1979, pero después de unos achures pudo ser exhibido para mayores de 18 años. Lástima, hubiera sido genial para incentivar la pesca y el turismo en nuestro país, ¿no?
  • 9
    La Última Tentación de Cristo (The Last Temptation of Christ, Martin Scorsese, 1988)
    La visión particular de Martin Scorsese sobre la vida de Jesús -basada en la novela homónima de Nikos Kazantzakis- fue considerada una obra sacrílega y prohibida (o censurada) en varios países, incluyendo la república Argentina. Pero acá, la reprimenda fue doble, ya que en el año 1996 también se impidió su emisión por cable (en la cadena Space). Estudiantes de la agrupación Santo Tomás Moro –surgida en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires- presentaron un recurso de amparo que se hizo eco en la justicia impidiendo la proyección de film a base de una serie de argumentos teológicos y filosóficos que afirmaban que “la infame presentación de la Divina Figura provoca una profunda e ilevantable lesión en el sentir religioso de la mayoría de nuestra población”. Claro que hablaban por ellos nomás, a nosotros nadie nos preguntó.
  • 8
    El Amanecer de los Muertos (Dawn of the Dead, George A. Romero, 1978)
    Esta secuela del clásico de terror “La Noche de los Muertos Vivos” (Night of the Living Dead, 1968) dirigida por George A. Romero, es mucho más que un poco de gore y comecerebros. La historia, que narra como un grupo de sobrevivientes trata de hacerle frente a una horda de muertos vivos que acaba de surgir de la tierra refugiándose en un centro comercial, es toda una sátira social sobre el consumismo yanqui, que no pudo pasar los estrictos controles del Ente de Calificación Cinematográfica, que decidió prohibir rotundamente su estreno en el año 1980.
  • 7
    Kindergarten (Jorge Polaco, 1989)
    En 1989, “Kindergarten” de Jorge Polaco se convirtió en el primer film prohibido tras el regreso a la democracia. “Esta película es una versión antojadiza del amor descripto según el pobre concepto de quienes la concibieron, al punto tal que se asemeja más a un film pornográfico que a una historia de amor”, argumentó el juez Alberto Ricciardi, sin siquiera haber visto la cinta. Su querella se basaba, principalmente, en comentarios que circulaban sobre el rodaje, y no las escenas propias del film, tomados de una carta de lectores aparecida en el diario La Prensa, de la cual se hicieron eco autoridades eclesiásticas, la opinión pública y todos aquellos con ganas de indignarse de forma gratuita. “Agravios a la moral y a las buenas costumbres” es lo más simpático que se escribía. Lo cierto es que la película fue prohibida en varias ocasiones y secuestradas las únicas nueve copias que existían. En el año 2010 se presentó por primera vez en el Festival de Cine Internacional de Mar del Plata, pero los distribuidores no se animaban a estrenarla comercialmente por miedo a las represalias.
  • 6
    Carrera Mortal 2000 (Death Race 2000, Paul Bartel, 1975)
    Este clásico de culto del futurismo deportivo está ambientado en la sociedad distópica americana del año 2000, donde el entretenimiento nacional es una brutal carrera por todo el país y los participantes ganan puntos por atropellar peatones inocentes. Producida por el prolífico Roger Corman y dirigida por Paul Bartel, la película fue prohibida en 1976 por el mismísimo Tato y autorizada para su estreno un poco después, incluso se pudo ver por televisión, sin que la ciudad de Buenos Aires registrara ningún tipo de incremento en sus accidentes automovilísticos. Bah, más de los de costumbre.
  • 5
    Catita (Manuel Romero, 1938) y, en general, todas las películas de Nini Marshall
    Niní Marshall empezó a sufrir con fuerza la prohibición tras las Revolución del año 1943, desde su programa de radio Splendid. La saña vino por el lado de sus personajes más famosos, Cándida y Catita, los cuales “deformaban el lenguaje, tergiversaban el correcto idioma e influían en el pueblo, que no tiene capacidad de discernir”, según el entonces Secretario de Cultura, Gustavo Martínez Zuviría, más conocido por su apodo de Hugo Wast y sus escritos antisemitas. La humorista no se quedó callada y, tras revivir a Catita de un ataque de catalepsia (ahora el personaje hablaba correctamente), fue relegada de la emisora. Niní se mudó a Montevideo, pero hasta allí también llegó la censura que se extendió a la pantalla grande donde, a principios de la década del cincuenta, los directores decidieron darle la espalda por orden de “La Señora”. Marshall se marchó a México y allí triunfó desde el exilio.
  • 4
    Mad Max (George Miller, 1979)
    La historia distópica y post-apocalíptica, dirigida por George Miller y protagonizada por Mel Gibson como el policía vengativo que sale en busca de los asesinos de su compañero, su jermu y su pibe, en un raid de locura y violencia extrema, pero de bajo presupuesto, que fue prohibidísima desde el vamos en 1980. Dos años después tuvo la oportunidad de llegar a las salas, calificada para mayores de 18 y con cuatro minutos menos de duración. El veto inicial funcionó como un “apriete” para los distribuidores, que debieron someterla a recalificación sin las escenas que “molestaban” al ente.
  • 3
    Cine Soviético (1947-1951)
    La década del cuarenta y del cincuenta se tuvo que bancar a Raúl Alejandro Apold, jefe de Prensa y Difusión –apodado simpáticamente “el nazi” por sus compañeros- que se encaprichó con “todas las películas de propaganda partidaria”. El señor sacó un decreto histórico prohibiendo las producciones rusas y a la distribuidora Artkino que, según la mismísima Evita, “son las que más problemas nos traen por nuestra carrera contra el comunismo”. En 1951, el general Juan Domingo Perón le exigió a Apold que aprobara la exhibición de cine ruso argumentando que “toda película es de propaganda, lo que no queremos son películas de propaganda partidaria”. Con algún que otro bache por el camino, el cine soviético volvió a las salas, en especial la del cine Cosmos 70 (antes Cataluña), dedicado a difundir las producciones de Europa del Este.
  • 2
    La Naranja Mecánica (A Clockwork Orange, Stanley Kubrick, 1971)
    No sabemos cual de todos los elementos que presenta la película distópica de Stanley Kubrick –basada en la novela homónima de Anthony Burgess- podría haber molestado a los muchachos del ente regulador. La historia de Alex DeLarge -el joven sociópata que lidera a su pequeña banda de delincuentes libertinos (conocidos como los Drugos), amante de los lácteos, la música de Beethoven, el sexo y la ultraviolencia- fue calificada originalmente como PM 18 con cortes, pero como Kubrick no permitía ningún achure, se la prohibió. A finales de 1973 llegó a estrenarse sin censura y con dicha calificación, pero al cambiar las autoridades se canceló el certificado de exhibición y quedó vetada de las salas. Seguro que esa gente era fanática de Mozart.
  • 1
    El Resplandor (The Shining, Stanley Kubrick, 1980)
    El pobre Stan no tuvo mucha suerte por nuestros pagos. A la prohibición de “La Naranja Mecánica” (A Clockwork Orange, 1971) tenemos que sumarle un par de “retoques” que sufrió su obra maestra del terror. Aquellos que pudieron verla en los cines, en plena Dictadura argentina, tal vez recuerden una escena en particular, aquella donde Jack Torrance (Jack Nicholson) entra finalmente a la habitación 237 del Overlook Hotel y se cruza con una señorita que sale de la bañera completamente desnuda. A los censores no les pareció correcto cortar una secuencia tan importante para el film, pero tampoco podían permitir semejante exhibición impúdica. Cuando la chica camina hacia la cámara con todas sus partes íntimas bien visibles, estos señores tan retrogradas decidieron “tapar” el desnudo frontal con un evidente manchón verde. Ni la retorcida imaginación de Kubrick da para tanto.

1. Piraña (Piranha, Joe Dante, 1978)

Esta película clase B, como tantas otras, surge como una parodia al gran éxito de “Tiburón” (Jaws, 1975), aunque un poquito más bizarra y sangrienta. Producida por Roger Corman y bajo la dirección de Joe Dante, esta maravilla narra las peripecias de los turistas de un bonito lugar de veraneo que de pronto se convierten en almuerzo de un cardumen de pirañas carnívoras. El film fue prohibido para el público en general en 1979, pero después de unos achures pudo ser exhibido para mayores de 18 años. Lástima, hubiera sido genial para incentivar la pesca y el turismo en nuestro país, ¿no?
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