Análisis
2K

ANÁLISIS | NBA 2K21 se siente como un error en la Matrix

NBA 2K21 vuelve a las canchas en medio de la pandemia, pero lejos de aportar algo nuevo, sigue con los trucos de siempre.

Ya estuve en este punto. Es más: creo que en alguna ocasión dije que hablar de NBA 2K-el número que quieras- era difícil, y no porque sea un juego que te venga a interpelar o que busque establecer un comentario respecto a la realidad de uno de los deportes más masivos y populares del mundo. No. Esto se debe a que cada vez es más difícil tener algo refrescante para decir sobre lo que ocurre dentro y fuera de sus canchas virtuales porque Visual Concepts no se cansa de repetir la fórmula. Uno de los efectos colaterales de la pandemia y el distanciamiento social obligatorio es que a veces, los días se vuelven un tanto difusos: lo mismo que ocurre cuando repasamos los últimos juegos de esta franquicia. ¿Se puede distinguir unos de otros con tanta facilidad?

Podría decirse que la estrella de este NBA 2K21 es el “Modo Historia” llamado The Long Shadow. En este apartado, Visual Concepts explora distintos ángulos en cada entrega, a veces involucrando talentos como Spike Lee -sin mucho sentido realmente-, en otras oportunidades ofreciendo la más genérica y obvia experiencia. Para esta ocasión, se nos propone ponernos en la piel del hijo de una leyenda de la NBA y su derrotero en insertarse en la competencia de altísimo nivel que supone -valga la redundancia- la NBA, a la vez que batalla contra el peso de llevar “el apellido” encima y todas las expectativas puestas en él. Hay una escritura para nada novedosa pero efectiva al nivel de esas películas pasatistas que te enganchan un sábado a la tarde y no la podés dejar de ver.

NBA 2K21: Everything is Game (Current Gen Gameplay)

La progresión emotiva y personal del protagonista junto a un extenso repertorio de personajes secundarios es llamativamente profunda, lo cual se mantiene a través de los giros sorpresivos en el argumento y también llevarán presión a las decisiones finales que podemos tomar, que sellan narrativamente hablando una historia que bien valdría jugar al menos dos veces, para constatar las diferencias entre ambos resultados. Obviamente que no se trata de una situación en plan de Detroit: Become Human sino que es mucho más sencillo y menos pretencioso, pero así y todo, se desmarca de otros modos historia en otros juegos deportivos -y dentro de la propia serie, por qué no- al generar en quien juega un compromiso y una conexión tangible.

Lo triste del caso, sin embargo, es que no hayan puesto el mismo esmero en dotar al resto de los apartados que componen a este NBA 2K21, puesto que es precisamente por esto que incluso con un Modo Historia de buen desempeño, la sensación general que nos queda es que venimos jugando a lo mismo desde hace cuatro años. Porque cuando nos lanzamos a jugar temporadas o partidos amistosos, no sabríamos decir qué tan distinto es respecto a sus antecesores, de no ser por los nuevos skins de la temporada como también las actualizaciones a las plantillas del rigor. La presentación televisiva está perfectamente implementada con alguna que otra introducción a los partidos inédita hasta ahora, pero a grandes rasgos es lo que venimos evidenciando desde hace tiempo atrás.

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Así de cansados nos vemos al ver que NBA 2K21 es casi lo mismo que sus antecesores.

Así de cansados nos vemos al ver que NBA 2K21 es casi lo mismo que sus antecesores.

Lo mismo aplica para las animaciones: son prácticamente perfectas, con mil transiciones entre movimientos, con una IA que da buenos desafíos y que también acompaña cuando jugamos. Pero todo esto ya lo hemos visto con antelación. Dentro y fuera de la cancha, NBA 2K21 se ve y se siente espectacular, igual que 2K20, que 2K19… Y la lista podría seguir. Ya no alcanza con esto: se necesita empezar a considerar nuevos horizontes. Tal vez, entrada la nueva generación de consolas tengamos la fortuna de ser testigos de un NBA que por fin rompa los esquemas, aunque si la movida va por la representación visual mejorada, apoyándose en el mismo esqueleto, la serie entonces estará condenada a reiterarse hasta el hartazgo.

Donde Visual Concepts quiso innovar es en cómo tiramos la pelota al aro: mediante la modificación de la barra de carga y el regreso del stick derecho -lo que se conoce como “Pro Stick”-, NBA 2K21 emplea un sistema que tiene en cuenta el contexto en el que preparamos el tiro. Ya no sólo se tiene en cuenta qué tan bueno es el jugador tirando -a nivel estadísticas, claro- sino que influye la velocidad con la que venimos, la distancia, la marca y más. Es decir: ya no se puede tirar así nomás, sino que debemos tener muchos factores en consideración, además de la habilidad con el stick. Las intenciones son buenas, porque esto genera lo que muchos llaman “skill gap”, una característica que distingue al jugador “casual” del que juega a nivel competitivo. Pero el resultado es una experiencia de tiros inconsistentes que hace que incluso los mejores jugadores del juego fallen sistemáticamente sin razón aparente.

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La edición

La edición "Black Mamba Forever" tiene un arte bonito. Lástima que el homenaje no se haya trasladado también al juego.

Este tema afecta tanto la experiencia que dividió literalmente en dos a la comunidad que lo juega, al punto de que Visual Concepts ya ha parcheado a NBA 2K21 para buscar el punto justo entre el nuevo sistema y lo que los fans solicitan. Suelo descreer en este tipo de reclamos en conjunto, pero en esta hay que darles la razón. Es un sistema insufrible.
Seguro que un poco más de trabajo en tapar las microtransacciones hubiera sido más bienvenido, pero no: NBA 2K21 sigue siendo muy vulgar en cómo nos las ofrece y sobre todo, en lo dependiente que es de ellas. Si bien se descartó la presentación de casa de quinielas que tenía el anterior, la necesidad de poner plata sigue estando ahí, salvo que deseemos grindear eternamente a través de tareas repetitivas y aburridas para ganar un par de packs y mejorar el equipo.

Por segunda vez consecutiva se introduce a la liga femenina de básquet -la WNBA- pero resulta penoso que no haya una inclusión en el modo The Long Shadow, focalizado en un protagonista masculino. Esta es una muestra más de cómo Visual Concepts sigue dando pasos a medias sin buscar una dirección concreta.
Y que no se entienda mal: NBA 2K21 sigue siendo de lo mejor en términos de simulación y valores de producción que se puede encontrar en el género deportivo, pero lo cierto es que esto ya no le alcanza para volverlo esencial. De hecho, es recomendable que si ya tienen 2K19 o 2K20 se queden ahí, salvo que se dediquen a competir online y quieran estar siempre al día. Hace años que la serie está estancada sin encontrar el camino: sólo queda esperar que con las nuevas generaciones pase algo que los haga abrazar un cambio profundo. En lo personal, veo a Visual Concepts tan enamorada de esta fórmula que lo dudo muchísimo. El tiempo dirá.

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NBA 2K21

04/09/2020 (PC, PS4, XONE,SWITCH, STADIA)
7.5

Jugué NBA 2K21 durante 28 horas, tiempo suficiente para terminar la campaña principal y constatar todos los modos de juego con los que vino provista la copia de prensa que recibimos por parte del distribuidor. El análisis se realizó con la versión de PlayStation 4.

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