Análisis

Análisis | F1 2019 (PC, PS4, Xbox One)

Con la inclusión de una nueva categoría, el bólido de Codemasters alcanza el lugar más alto del podio.

La idea de las entregas anuales suele venir acompañada de ciertos prejuicios por parte del público y la crítica también -por qué no decirlo. No sin razón: está plagado de casos en los que los estudios ponen piloto automático y se dedican a cambiar un par de cosas aquí y allá, brindando productos que son difíciles de diferenciar entre sí. Con Codemasters la cosa es distinta sin embargo, y por eso es que resulta muy inspirador mirar en retrospectiva lo lejos que han llevado la serie F1 desde el momento en el que adquirieron la licencia.

Año tras año, el estudio británico fue buscando un estilo que lo defina y que lo haga único, cosa que han logrado hace ya algunos años. En términos de jugabilidad y representación del deporte, hace rato que están entre lo más exquisito que los videojuegos pueden entregarnos. Sin ir más lejos, estaba seguro que F1 2018 era la máxima expresión que este deporte podía tener en el mundo virtual: así y todo, estaba equivocado. Sí, F1 2018 sigue siendo un excelente título con buen contenido y un apartado jugable elevadísimo, pero después de un par de temporadas en esta nueva edición queda en evidencia todo el lugar que había para mejorar lo que parecía inmejorable.

La estrella este año es la adición del campeonato de F2, que es ni más ni menos que la liga desde la cual grandes talentos de la F1 han aparecido a lo largo de estos años. Y es algo que si bien en el modo carrera dura poco (no pasa más de una hora de juego hasta que llegamos a firmar contrato con una escudería de las grandes ligas), lo que le permite a Codemasters es una flexibilidad para contar una historia que puede estar un poco flaca en las actuaciones, pero que sin dudas consigue entusiasmar. Desde la primera carrera se plantan las bases de lo que se siente una típica historia de ascenso a la grandeza: con un compañero de equipo que se juega todo dentro de las reglas, y con un rival acérrimo que no teme torcerlas.

En Bahrain es donde más se notan las mejoras gráficas de F1 2019.

Una vez que ya estamos en la Fórmula 1, nuestro piloto y los otros dos centrales reemplazan a tres de los pilotos oficiales. Y desde ahí la relación entre estos puede mutar tanto que incluso podemos terminar siendo compañeros de equipo del rival. Esto es así porque se incluye la posibilidad de las transferencias a mitad de temporada, con lo cual el modo carrera gana en dinamismo. La estructura de este modo difiere respecto a la del año pasado y recuerda mucho al viejo TOCA Race Driver: más que someternos a interminables carreras, F1 2019 nos introduce un resumen donde nos pone en situaciones dramáticas, narrativa mediante.

El efecto no deseado de esta decisión es que el paso por F2 se siente acotado, pero la campaña gana enteros en dinamismo, poniendo en nuestras manos los momentos más importantes, exacerbando nuestro protagonismo. A esto se le suma también la progresión por niveles, desarrollando un profundo árbol de habilidades que se conjugan con las necesidades específicas de cada una de las escuderías: están las que necesitan desarrollar un motor más competente, o bien las que deben ganar en aerodinámica. Nuestra decisión siempre es importante, y definitivamente F1 2019 nos premia si jugamos con la cabeza puesta en el equipo.

El momento de la victoria, el pasaje a la categoría máxima.

Pero la llegada de la F2 no sólo favorece al fenomenal Modo Carrera, sino que también le permite a Codemasters aflojarse un poco el corsette propio de la licencia de F1 para dar lugar no sólo a los clásicos eventos de calendario, sino también a ligas y campeonatos personalizados. Y con ellos, nuestro avatar motorizado: piloto y vehículo completamente customizable en color, patrones y otros chirimbolos que pueden diferir en su categoría: hay una serie de elementos que se pueden comprar ganando carreras online, y otros que sólo aceptarán dinero. No son muchos los “premium” pero ahí están, y llama poderosamente la atención la movida, en especial considerando el cariz anual de la franquicia.

El enorme Modo Carrera y los nuevos elementos online terminan de redondear una obra que se siente muchísimo más completa que sus antecesores, ya que a estas opciones de juego se le agregan la clásica temporada actual de F1, retos con bólidos antiguos y carreras históricas. Con el agregado de nuevas marcas en las marquesinas dentro de las pistas y pequeños ajustes en la presentación -incluyendo relatos y comentarios de periodistas reconocidos- F1 2019 se siente muchísimo más orientado a la recreación deportiva que nunca. Nos mete de lleno en el mundo automovilístico de alta competición.

La versión de PC es contundente en el apartado visual.

Y si bien es evidente que Codemasters se permite prestarle atención al hilado más fino del paquete porque la parte de la conducción la tiene muy resuelta, es loable cómo continuaron ajustando este aspecto. F1 2019 mantiene la convicción que define a la serie desde hace años: este híbrido de arcade y simulador con una cantidad obscena de parámetros que podemos toquetear para ajustar la experiencia que mejor nos quede a nosotros. Los que quieran tener un desafío elevado -y cuenten también con el volante apropiado, claro- pueden hacer de este título un festín de exigencia y simulación. Los que quieran saciar la sed de asfalto en plena temporada de competición sin mucho compromiso, también podrán.

F1 2019 es tal vez el que presenta la jugabilidad más pulida: cómo los autos se adhieren a la pista, cómo calcula la física en los neumáticos. O el clima dinámico que hace que las pistas vayan cambiando con el correr de la competición. Incluso el apartado visual, el más refinado y espectacular a la fecha, con una nueva perspectiva respecto a las carreras nocturnas, la niebla y la paleta de colores que constituyen un festín gráfico que derrocha realismo, en especial si lo jugamos en PC. 

Porque esta serie siempre tuvo el núcleo de la experiencia muy bien resuelto: las pistas se ven increíbles, se juega como los dioses, es flexible e inclusivo, y representa muy bien el deporte. El chasis y el motor estaba perfecto, pero faltaba meterle más amor a la carrocería. Esto es exactamente lo que hicieron con F1 2019: le agregaron más contenido de calidad, elementos online y un Modo Carrera sumamente apasionante y efectivo, derivando así en la entrega más redonda y completa de la franquicia, y erigiéndose como uno de los mejores juegos deportivos a la fecha.

F1 2019

28/6/2019 (PS4, PC, XBOX ONE)
9.0

Jugué 12 horas de F1 2019, en la versión de Xbox One. El código fue provisto por la distribuidora.

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