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Dos equipos de esports son investigados por la policía por arreglar partidos

Uno de los equipos incluso parece tener relación con el crimen organizado

Las apuestas en partidas de esports deben ser tan viejas como los esports en sí. En cierto punto, es lógico. Si los esports buscan traducir la mayor parte del espectáculo y ambiente de las competiciones deportivas, es de esperarse que las apuestas asomen su cabeza, ya sea de manera obvia o a las escondidas. Incluso los jugadores mismos a veces apuestan en lo que se conoce como los “money match”, esas partidas en las que desafían a alguien en especial poniendo plata de su propio bolsillo. La cosa se complica mucho más cuando hay denuncias de que se arreglan las partidas.

Eso es exactamente lo que viene pasando en la escena de esports australiana. Según investigaciones que se vienen realizando desde marzo de este año, hay dos equipos australianos de jugadores que están acusados de arreglar sus propias partidas para influenciar las apuestas realizadas. Estos dos equipos son jugadores de Counter Strike: Global Offensive y de Overwatch. Si bien el mes pasado se arrestaron a seis personas involucradas, ya fueron liberadas con la condición de que seguirán siendo investigadas.

La gente en los foros se dio cuenta que las partidas estaban arregladas.

Quienes hicieron saber de esta situación a la policía australiana fue nada más ni nada menos que la misma agencia de apuestas que se encargaba de las partidas de Counter Strike allá por el mes de marzo. La agencia, que parece no estar directamente involucrada en el arreglo de las partidas, notó que había algo extraño en la situación y alertó a la policía, lo que terminó en una investigación que indicó que al menos cinco partidas se vieron afectadas por estos arreglos ilegales. Por supuesto que los espectadores también notaron el extraño rendimiento de los jugadores y en su momento también llenaron foros con acusaciones de arreglo.

Todavía peor es la situación que rodea al equipo de Overwatch. Además de los arreglos de las partidas, la policía australiana comentó que recibió reportes que pueden llegar a ligar a dicho equipo con el crimen organizado australiano. Uno de los oficiales declaró que, al no haber ningún requerimiento en particular para ser el dueño o líder de un equipo de esports, están descubriendo que la gente a cargo es gente con reputación que debería impedirles manejar un equipo en un negocio como este. Además, la policía está convencida de que éstas no deben ser las únicas situaciones similares en Australia.

Quizás es inevitable que se den este tipo de situaciones si se admiten apuestas en partidas de esports. Las sumas no son muy altas, llegando aproximadamente a unos $30.000 dólares en estas apuestas arregladas, y algunos de los jugadores involucrados insisten en que no estaban intentando perder, sino que simplemente llenaron un lugar de último momento y no son muy buenos jugando. Así y todo, tal vez esta situación podría haberse evitado si se regulase el ámbito de las apuestas. Después de todo, no creo que nadie quiera al crimen organizado metido en los esports.

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