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Epic Games contrata al co-creador de Call of Duty y Titanfall

En 2013 Jason West, uno de los fundadores de Infinity WardRespawn Entertainment, se retiró de la industria citando motivos familiares y terminó con una dupla de trabajo (cuya otra mitad era Vince Zampella) que comenzó a finales de los noventa y creó nada menos que la franquicia Call of Duty.

Pero parece que el retiro terminó para West, ya que según el conductor y periodista Geoff Keighley, el creativo ha sido seducido por Epic Games y está trabajando en sus oficinas desde el mes pasado. La noticia fue corroborada por un representante de la empresa, quién aseguró que West comenzó a “contribuir en los desarrollos de Epic”.

 

Todo parece indicar que Epic Games está aprendiendo de los errores de Valve y no quiere terminar dependiendo de los ingresos de la tienda y un único juego para amasar fortuna. 

El éxito de Fortnite no tiene rival y la empresa hasta ahora había aprovechado esa inyección constante de dinero para lanzarse a nuevos emprendimientos (como la tienda) u otorgar beneficios a los desarrolladores, tanto a través de un porcentaje más conveniente en la tienda como la eliminación del canon para los creadores de elementos en la tienda de Unreal Engine.

El siguiente paso es volver a apostar a los juegos. Epic Games tiene una gran historia pero después de la venta de la franquicia Gears of War en 2014 el estudio se enfocó en el motor Unreal Engine y lanzó títulos nuevos a cuentagotas (como una fallida versión gratuita de Unreal Tournament). Fortnite: Save the World fue presentado originalmente en 2011 y se pensaba cancelado antes de su lanzamiento en 2017. 

Que Epic vuelva a involucrarse en el desarrollo es una buena noticia, y mucho más si puede atraer talentos como Jason West. ¿Qué otro creativo en el limbo sería interesante sumar? ¿Y si sacamos a Kim Swift de las garras de Electronic Arts y le damos presupuesto y libertad creativa? ¿Qué tal producir lo próximo de Playdead? Si Valve compró Campo Santo