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El Secreto de las Aventuras Gráficas

The Secret of Monkey Island, King’s Quest, The Last Express, Day of the Tentacle, Broken Sword, Leisure Suit Larry, Simon the Sorcerer, Myst, The Legend of Kyrandia, Gabriel Knight, Tex Murphy, Loom, 7th Guest, Sam & Max: Hit the Road, Grim Fandango, la lista sigue, sigue y sigue, como el conejito de las pilas. El género de aventuras gráficas ya quedó atrás, pero su influencia en los videojuegos se siente en los cimientos de nuestra moderna industria, por su priorización en la historia, la exploración y el avance constante de los gráficos y presentación. Y aunque hoy el género vive de remakes, en los albores del gaming en PC, era a donde todos miraban para dilucidar el futuro del medio.

Hoy la gran mayoría de los juegos tiene algún tipo de trama, en su mayoría mala, y que va empeorando a medida que avanza. Pero en sus principios, el mayor porcentaje solo ofrecía un contexto o introducción garabateada en el manual —¡uff, que lindos los viejos manuales!— y listo, eso era suficiente para darle play hasta los créditos finales, donde seguramente había otro tipo de garabateo que intentaba darle cierre a la historia. Pero las aventuras, incluso cuando eran de texto —es decir, antes de ser gráficas— buscaban tener una historia más compleja y cohesiva, que iba de la mano con la exploración de ambientes y resolución de puzzles, para tener algo que hacer entre diálogos y beats de la trama.

Original Full Throttle Trailer

Con el advenimiento de las primeras placas gráficas, y por casi una década, las aventuras gráficas fueron el género primordial de los videojuegos en PC. La mayoría de estos juegos hoy no envejecieron de la mejor forma, pero las joyas de antaño siguen siendo las joyas de hoy, porque al fin y al cabo, una buena historia es eterna. Pero claro, se trataba de un género demasiado estático, demasiado “aburrido”, como para creer que no iba a ser derribado por nuevos géneros, con lucecitas más brillantes y movedizas, y así fue tal como sucedió al final de los 90.

En el medio, en algún momento de los 90, el género tuvo una aventura fugaz con los RPG, que nos dieron juegos del estilo Planescape Torment y Sanitarium, pero la cosa no iba a durar, lo que se esperaba de cada uno de estos géneros era muy diferente, y una vez que Blizzard lanzó Diablo, sus caminos fueron irrecuperables.

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Sanitarium es una de las tantas joyas olvidadas del género.

Sanitarium es una de las tantas joyas olvidadas del género.

Con el crecimiento de los RPG y la estabilización de los FPS, cada vez más rápidos y con mundos más realizados, los juegos más dinámicos, por decirlo de algún modo, tomaron la delantera; las aventuras gráficas entraron en crisis, y se mantuvieron algunos años, con manotazos de ahogado. Todavía tenían como defensa los gráficos con direcciones de arte exquisito y grandes historias, pero cuando los gráficos 3D llegaron para quedarse, marcó el final de la aventura gráfica clásica, como la conocíamos.

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Fahrenheit puso las aventuras narrativas de nuevo en el mapa.

Fahrenheit puso las aventuras narrativas de nuevo en el mapa.

Pero el género no murió, y con el tiempo se supo transformar, de la mano de estudios como Quantic Dreams. La compañía de David Cage podrá tener sus problemas, pero cuando lanzó Fahrenheit —también conocido como Indigo Prophecy— los fans del género de aventuras finalmente vimos luz al final del túnel, lo que dio para un nuevo estilo de aventura, con menos puzzles y más opciones de juego, algo como una aventura cinematográfica. Telltale Games capitalizó este nuevo género dejando en el camino joyas como The Walking Dead, Wolf Among Us y Batman. Y el día de hoy, Dontnod mantiene el estandarte del estilo con Life is Strange.

Existe también un universo paralelo, donde los RPG y las aventuras se funden por completo y tenemos, no solo uno, sino un montón del calibre del reciente Disco Elysium. ¿Probablemente el mejor guión en un videojuego hasta la fecha?

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El GRAN guiño de Naughty Dog a The Secret of Monkey Island.

El GRAN guiño de Naughty Dog a The Secret of Monkey Island.

Y así como se nos abre un portal a otro tipo de ‘nuevas aventuras’ tampoco podemos olvidar las deudas que quedaron en el tintero. Un regreso de Ron Gilbert o Tim Schafer a Monkey Island, la aventura gráfica cancelada de Warcraft, y la inexplicablemente ausente aventura gráfica basada en Star Wars, teniendo en cuenta que LucasArts ya tiene uno de los mejores exponentes de una de sus propiedades, Indiana Jones and the Fate of Atlantis.

De algún modo, las aventuras gráficas son el proto-juego moderno. Dieron los primeros pasos en exploración de mundos virtuales, narrativa y reactividad del mundo a nuestras decisiones, hasta también exploraron múltiples finales y múltiples protagonistas durante la década de los 90.

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Entre tantas deudas...

Entre tantas deudas…

No, no lloren por las aventuras gráficas, porque aunque es un género que pertenece casi ya a la prehistoria del medio —no importa cuántas nuevas aventuras gráficas clásicas salgan de Alemania—, sus enseñanzas están todavía presentes en casi todos los juegos que jugamos hoy en día, no será el caso que juegos como Uncharted 4 de Naughty Dog rendirle homenaje a uno de sus muchos capitanes.