Noticias

Silent Hill comenzaba su legado de terror en PlayStation hace 21 años

Un padre y su hija viajan de vacaciones, y no saben lo que les espera

Allá por los tiempos de la primer Playstation, cuando hablabas de juegos de terror inevitablemente la conversación se dividía en dos bandos. Por un lado tenías a los que coronaban a Resident Evil y por el otro a quienes insistían que Silent Hill era lo mejor. Con el paso de los años, el género entero tuvo varios problemas y ambas series se tropezaron con la realidad de la industria. Una de ellas supo volver a levantarse, mientras que la otra todavía está tirada en el piso. Esa serie que yace caída, Silent Hill, hoy está cumpliendo 21 años.

El desarrollo de este primer juego de la serie comenzó en 1996, unos meses después del lanzamiento de Resident Evil. Team Silent, equipo de Konami compuesto por desarrolladores de proyectos fallidos, fue creado para encarar este proyecto con la directiva de crear un juego que sea exitoso en los Estados Unidos. Gracias a que Konami perdió la fe en este proyecto y le dio piedra libre a Team Silent para seguir su propia dirección, el equipo decidió hacer un juego con énfasis en terror psicológico, para diferenciarse de la competencia.

Una de las introducciones a una serie más icónicas.

La historia de Silent Hill tiene una premisa simple, pero efectiva. Harry Mason, un hombre común y corriente, pierde el control de su auto de camino a Silent Hill para pasar unas vacaciones con su hija Cheryl. Harry recupera el conocimiento ya en la ciudad, pero su hija está perdida en este extraño pueblo invadido por una densa niebla. Harry entonces comienza una búsqueda que lo llevará a encontrarse con aliados que están igual de confundidos que él y con personajes que dan a entender que Silent Hill es más que una simple ciudad para vacacionar.

Esta idea de terror psicológico se tradujo muy efectivamente en el diseño de escenarios y criaturas. Si bien el combate es demasiado tosco y se le pueden encontrar similitudes a Resident Evil, los demás aspectos son los que marcan las diferencias. Los monstruos no son zombies, sino entidades fuertemente atadas con la historia y psique de los personajes importantes. A diferencia de otros terrores de la época, el miedo de Silent Hill se sentía más humano e íntimo y estaba abierto a numerosas interpretaciones.

¿Una escuela a oscuras, con monstruos que parecen niños? Corré.

Un apartado digno a mencionar que ayuda a formar la atmósfera que Silent Hill tan efectivamente utiliza es la música. Akira Yamaoka es hoy en día uno de los compositores japoneses de más renombre y fue esta serie la que lo hizo saltar a la fama. Al mezclar el efectivo uso de las limitaciones gráficas de Playstation con el excelente diseño de sonido de Yamaoka, Silent Hill era un juego que realmente te hacía sentir miedo simplemente por existir en ese mundo. Como dato de color, una de las canciones de los créditos, Esperándote, es un hermoso tango que el equipo vino a grabar a Buenos Aires.

Esa niebla disfrazaba las limitaciones de la Playstation y al mismo tiempo te llenaba de miedo.

Pero ni la genialidad de Silent Hill como juego de terror ni el éxito comercial del título lo salvaron del cruel destino que le esperaba a la serie. A pesar de tener secuelas muy bien recibidas (y otras no tanto), Silent Hill fue una de las tantas series que terminaron siendo víctimas de las pésimas decisiones que Konami tomó: disolver Team Silent en el 2005 y pasear la serie por desarrolladores occidentales sin tener idea de qué buscaban los fanáticos fue un golpe brutal.

Hoy en día corren con cada vez más fuerza algunos rumores sobre la vuelta de la serie. Es difícil saber si se harán realidad y, de ser así, qué clase de juego sería el resultado. Lo que sí es certero es que hace 21 años nacía una de las mejores series de terror, que por más que ya no esté entre nosotros, nunca se olvida.

Dejá tu comentario